domingo, 1 de mayo de 2016

ALGUNOS MIEDOS COMUNES

Tanto los niños como los adultos presentan conductas fóbicas o miedo extremos que por una parte lo imposibilitan en su vida diaria, en el aprendizaje y en el desarrollo personal, nombraremos algunos miedos comunes que he visto en las consultas:

En niños:
Cortarse el cabello. a ir al dentista, miedo a los globos,  a cortarse las uñas,  a algunas escenas de dibujos,  a mirar a los ojos, Miedo a los perros,  a la figura o foto de una serpiente, Miedo a los payasos,  a los ruidos fuertes.

En adultos:

Miedo a hablar en público, Miedo a las alturas   a los extraños, Miedo a los gatos, Miedo a las cucarachas, Miedo a las ratas, a los lugares abiertos,  a las relaciones de pareja, a los espacios cerrados, a los cuartos oscuros.
¡ En fin ¡ Hay más miedos o fobias, la gama  de fobias es muy amplia y variada como personas que las sufren, pero todas se rigen bajo el mismo principio de condicionamiento clásico o respondiente, y se mantienen con el condicionamiento operante, es decir, por sus consecuencias, estas consecuencias son la evitación del objeto o estimulo de miedo. Así mientras la persona evite estar frente a estos estímulos de miedo su vida y sus relaciones sociales pasaran sin problemas.


Tanto para niños como adultos el tratamiento es el mismo, desde el enfoque cognitivo conductual la aplicación de desensibilizacion sistematice  y por el enfoque conductual las aproximaciones sucesivas. Lo que varía es la forma de aplicación,  dependiendo de la edad y circunstancia de la persona que lo sufre, así será la aplicación del tratamiento y su duración, por ejemplo se aplicara de forma diferente para un niño con síndrome Down que tiene miedo a cortarse las uñas, a un niño sin este sindrome pero con el mismo miedo, el nivel de dificultad será el nivel de dificultad que la persona presenta para el aprendizaje. Lo importante como se escribió en un artículo anterior e tener paciencia, no apurar los pasos y los tiempos que la misma técnica te impone. 

jueves, 28 de abril de 2016

SINDROME PREFRONTAL Y PERSONALIDAD SADICA

Este artículo es una respuesta al interés de un  lector  que se origino por la lectura de un artículo anterior  publicado en el año 2012 sobre “personalidad sádica” el lector me pide lo siguiente: “Me gustaría, si puedes, pedir un paralelo en las formas en que una lesión (operación, caídas) que afecten la zona pre frontal pudiera influir en la inclusión de este patrón de personalidad

Toda conducta tiene una base genética en la cual se apoya, la que ayuda a “enganchar” con el reforzamiento, en este sentido Theodore Millon  al tratar sobre la personalidad sádica nos dice: “Con bastante probabilidad, una tendencias del comportamiento sádico puede basarse en parte en umbrales bajos para la activación, las vías reticulares  responsables de la activación pueden ser densas  y provocar retrasos de la actividad inhibidora de la corteza. Esto explicaría unos comportamientos  intensos e impulsivos que conducen al aprendizaje de hábitos sádicos” hasta aquí Millon.  El Dr. Néstor Pérez Lache al tratar sobre las tres unidades funcionales básicas en la determinación de la conciencia que estudio Luria en la década de los 50 del siglo pasado nos dice que el sistema reticular activador ascendente (SRRA), tiene como función producir, mantener y regular el tono de activación cortical cerebral necesario para el normal funcionamiento de esta estructura y cuyas fuentes de energía, tienen su origen en los estímulos procedentes, del medio ambiente externo y del interior del sujeto a partir de las aferencias viscerales de los diferentes sistemas y aparatos del organismo. Por intermedio de estas conexiones descendentes se condicionaban respuestas motoras; y yo añado que estas respuestas motoras pueden ser, entre otras, las violentas e impulsivas.

Por otra parte el lóbulo frontal mantiene y controla el tono general del córtex, formula intención y tarea motora, planifica, organiza la acción, y nos ayuda a darnos cuenta del error y lo corrige y mantiene al control del movimiento planeado. Una lesión en esta zona perturba la actividad programada y orientada a un fin, intencional y voluntario.


Ahora bien, una persona con una lesión en el lóbulo frontal podría tener conductas sorpresivas, violentas,  explosivas e irritantes con otras personas, en esto podrá parecerse a ciertas conducta sádicas, sin embargo  el comportamiento sádico es intencional y siempre tiene la opción y posibilidad de control según el contexto,  en oposición a los pacientes frontales que carecerían de autorregulación,  control e intención de hacerlo.

domingo, 17 de abril de 2016

Caso 1 Hiperactividad y Déficit de atención

Voy a empezar una serie de artículos en donde escribiré los casos atendidos en los diferentes centros psicopedagógico en donde me toco laborar, por obvias razones cambiare el nombre de las niños atendidas y de sus padres, estos artículos los alternare con otros de diferentes temas, pero seguiré los casos que podrán ser identificados con los números arábigos. Indicare aspectos generales y el tratamiento aplicado, tanto de los casos que llamare exitosos, y también, cómo no, los no muy exitosos.

Johnny  era un pre púber de 12 años tiene hiperactividad y déficit de atención, de padre peruano y madre  francesa.  Cuando llego a consulta estaba terminando el tratamiento neurológico, sus padres habían consultado a la neuróloga el tiempo de medicación, debido a que Johnny de haber pasado de ser el primero de su clase en primaria, a estar entre los últimos de su clase actual. La medicación neurológica controlaba su hiperactividad pero le afectaba su rendimiento escolar.

Johnny era un chico muy despierto e inteligente, conversaba y razonaba aceptablemente,  y estaba muy dispuesto a seguir el tratamiento ya que quería retomar nuevamente los primeros puestos de su clase, era muy querido por sus padres, profesores y compañeros de clase que sabían de su conducta  y estaban dispuestos a ayudarlo ya que no eran el típico chico hiperactivo peleador o conflictivo, la neuróloga decidió terminar la medicación para que siga el tratamiento psicológico.

Las conductas a mejorar eran: estar sentado en clase atendiendo y haciendo tareas,   y aumentar su autocontrol en el aula, ya que no era un problema sus relaciones interpersonales, era respetuoso con sus profesoras y sus compañeros, no se intervino en ellas.

Para el salón de clase se coordino con sus profesoras una cita para indicarles algunas recomendaciones, para reforzar continuamente a Johnny, en la primera semana cada cinco minutos su permanencia sentado en la carpeta atendiendo o escribiendo, hasta llegar al tiempo límite de cada clase, permitiéndole cada 15 minutos levantarse a borrar la pizarra o  caminar cinco minutos como forma de actividad relajante, ante lo cual Johnny respondía con entusiasmo.  Se estableció un sistema de recompensa en casa por cada  día en que se escribía en la agenda  su atención y cumplimiento de tarea en clase.

En el consultorio trabajamos autoinstrucciones y ejercicios de inhibición muscular para el control de la conducta y sesiones de relajación  con música que debía realizar también en casa, en esto tengo que recalcar que con la ayuda primordial de la madre que era la que siempre estaba en  casa se pudo establecer una rutina de relajación musical antes de dormir que no existía antes, y con mucho éxito, tanto que Johnny pedía su tiempo previo al sueño y amanecía más descansado. La intervención se dio iniciando Julio, Johnny termino el segundo de secundaria en el tercer puesto en el promedio de su clase, no necesito medicación, se controlaba mucho mejor y permanecía sentado en clase con las break de quince minutos.


sábado, 16 de abril de 2016

QUE NO HACER EN CASO DE QUE SU HIJO PRESENTE UNA FOBIA

La fobia es un miedo intenso hacia objetos o animales que incapacita la realización de ciertas conductas, resta posibilidades de desarrollo y aprendizaje, y en ciertos casos puede ocasionar molestias y cambios de planes en el ámbito familiar. Las fobias tienen una carga emocional mucho mayor al que provoca el miedo normal justificado; lo que me lleva a decir que las fobias son irracionales e injustificadas. Las manifestaciones en el niño y en el adulto no varía en lo esencial: en la ansiedad que genera y en el alejamiento del estimulo temido. Se establece por condicionamiento clásico y se mantiene por condicionamiento operante.

El principio del análisis funcional de la conducta es de aplicar principios conductuales que ayuden al niño a superar su fobia sin malos tratos, ocasionándole otros miedos o perjudicándole en su desarrollo psicológico. Por eso mismo entre los especialistas se considera que la mejor intervención en estos casos es la aplicación de una técnica llamada aproximaciones sucesivas, esta debe ser graduada, planificada y controlada. Otras formas de solucionar el problema no tienen éxito, por eso aconsejo que:

-No obligue al niño a la fuerza a acercarse al estimulo fóbico: Dado que la fobia de por si genera cierta ansiedad ante la cosa fóbica, y el niño tratara de no acercarse, obligarlo a hacerlo generara mucho mas ansiedad perturbando al niño y generando más miedo,  es más probable que la fobia de vuelva más “fuerte” y no solucionara el problema.

- No trate de razonar con el niño: Como dijimos líneas arriba, siendo la fobia irracional, esa es una de sus características para definirla, en vano serán las explicaciones racionales que harán los padres a los niños, por ejemplo que el animal es pequeño, que no muerde, mira que indo es etc. Es más probable que no se tenga los resultados deseados. Además dependiendo de la edad el niño no le entenderá sus explicaciones y comprensiones racionales de adulto.

- No se enoje, no lo amenace: Que los padres pierdan la paciencia ante la conducta de su niño es una consecuencia del hecho que la fobia cambia rutinas y alteran las relaciones familiares, perder la tranquilidad no es una opción, no lo amenace ni lo castigue por no acercarse al objeto temido, generara mas ansiedad y resentimiento en el niño.

-  No permita que su niño gane algo con su fobia: Si bien indiqué que no se le debe obligar al niño acercarse al estimulo fóbico, tampoco se le debe permitir que salga ganando algo con su conducta de evitarlos,  por ejemplo, si el niño le teme a los mascaras, sacarlo de una fiesta a la que no quería ir cuando los enmascarados entren  y llevarlo a otro lugar para que juegue o coma algo sabroso, si en el taller de la clase de arte hay mascaras y se le saca a otro taller en donde juegue a gusto; todas estas soluciones le enseñara al niño que su conducta no solo evitara a las mascara si no que ganara algo agradable, esto le reforzara a un mas la fobia. Lo recomendable es sacarlo de esa situación pero cuide mucho que no obtenga algo placentero que pueda asociarlo con premio por su evitación al estimulo fóbico.

En el tratamiento de este problema se necesita tiempo y paciencia., el tiempo dependerá de la capacidad de aprendizaje del niño y de la correcta aplicación de la técnica, y la paciencia del profesional y de los padres será fundamental para ir poco a poco en las aproximaciones sucesivas, sin apurar etapas que puedan echar a perder el tratamiento.



viernes, 25 de marzo de 2016

SIEMPRE MOTIVAR, NUNCA CRITICAR

Educar y formar a un niño o a una persona en general es un proceso muy complicado, entran muchas variables empezando por nosotros mismos, cuestiones emocionales, creencias etc, y no siempre se puede hacer los conceptos que dan titulo a este artículo. Pero no se sienta mal, es así y así será la  mayoría de las veces. Lo importante es centrarnos en la conducta que queremos que  se repita, caso contrario seriamos controladores de todas las conductas y eso no puede ser ni por un problema práctico ni por un asunto ético ni moral.

¿Qué quiero decir con  siempre motivar?  La motivación entendida desde un punto de vista de impulso desde dentro de la persona,  no nos sirve en un primer momento, incluso, ese supuesto impulso iniciador es provocado desde fuera con un estimulo.

¿Qué es un estimulo? Es todo, las palabras, el ejemplo, los gestos, el estimulo, la forma de hablar, la forma de comunicarse, es todo, incluyendo por supuesto las cosas que pueden ser aversivas para la persona.
¿Qué quiero decir con nunca criticar? Para el caso especifico de iniciar conductas es no castigarla, la crítica en este sentido puede ser todo estimulo que haga que la conducta no  vuelva aparecer.

En el análisis funcional de la conducta se va mas allá de las definiciones tradicionales., así, una crítica puede a veces motivar y otras desmotivar. Cuando motiva pasa a ser un reforzamiento, cuando desmotiva pasa a ser un castigo, y también lo que creemos pueda ser una motivación, dependiendo de la forma que la presentemos, puede convertirse en un castigo o efectivamente una motivación, no es difícil de entender, un ejemplo nos aclarara las cosas.: “Si Juan va a una piscina y no está seguro de tirarse desde el trampolín, las burlas de sus amigos pueden ayudarlo a decidir tirarse para evitar la crítica, en este caso la crítica se volvió un reforzador.  Ahora bien si queremos que Juan inicie la conducta de leer y le damos golosinas, puede ser que inicie la lectura, pero de tanta  golosina sin un programa de reforzamiento previo, puede ser que la golosinas lo sacien y entonces se convertirá en un estimulo aversivo o al menos perderá su poder reforzante.

¿Qué hacer? Motive y refuerce, dele ejemplo hágalo Ud. y vea si su niño lo repite, si lo hace premie con una sonrisa, abrazos,  algo tangible, hágalo sentir bien cuando lo haga, es más probable que lo vuelva hacer, Ud no sabrá si le “gusta” a su hijo hasta que lo vuelva hacer, es en esa oportunidad en donde debe seguir reforzando cuando la conducta aparece, después espaciar el reforzamiento a cierta cantidad de conductas y después reforzar de forma aleatoria cuando aparezca la conducta. Si lo hace mal, o no lo hace, no critique, no juzgue, no le diga nada aversivo, presente de nuevo la conducta con el ejemplo y refuerce si aparece.

Los padres hacemos esto sin un programa, de forma aleatorio o cuando estamos de buen ánimo, por eso es difícil establecer y mantener conductas adecuadas en nuestros niños, por el contrario sin quererlo y sin saberlo reforzamos de la misma manera conductas inadecuadas.




miércoles, 17 de febrero de 2016

CONDUCTA DESAFIANTE EN EL NIÑO

Los niños pueden representar para los padres y cuidadores estímulos verdaderamente irritantes, algunas de esas conductas pueden ser interpretadas como desafiantes, por ejemplo hacer lo contrario de lo que se le diga, demorarse mucho en cumplir la petición, realizar una conducta que no es la adecuada en alguna situación, puede ser interpretada por los padres como que el niño lo desafían. Visto de esa manera el niño tiene la de perder, debe haber un cambio en la actitud de los padres para tratar estos temas y dejar de ver en el niño a alguien que desafía o se enfrenta a sus padres, y verlo mejor como alguien que aprendió esta forma de relación, dejar de interpretar la conducta del niño como mala y cambiar un poco la visión de ella. Tampoco es que toda conducta del niño que no hace lo que se le pide tenga que ser desafiante, aquí dos criterios que José Tamarit del equipo CEPRI-MADRID propone  tomar como criterio más relevante a  una conducta desafiante cuando:

A.-  la conducta sea peligrosa para el niño que la realiza o para los demás que lo rodean.
b.-  Cuando la conducta impide el desarrollo del aprendizaje o la rehabilitación.

En tal caso recomienda el análisis funcional de la conducta, debido a que este enfoque de tratamiento permite no solo  reducir o impedir la conducta sino manejar el contexto en el que esta ocurre. Claro que existe conductas problema que no conllevan peligro para el mismo niño, y que tampoco impiden su aprendizaje pero que incomodan a las personas que están alrededor del niño o interfieren en el desarrollo adecuado de una situación, y que obligan a los padres a manejar el contexto para que la conducta no se presente mas, por ejemplo el hecho de que el niño haga ruido en un cine, provocara que no se le vuelva a llevar, de esta forma con sentido común se puede manejar el contexto para disminuir o impedir la realización de la conducta problema. Prestarle atención al niño en momentos que realiza una conducta adecuada y retirándole la atención ante la conducta problema, es una manera de manejar variables ambientales para enseñarle al niño nuevas formas de llamar la atención de los adultos. En un próximo artículo tratare sobre la motivación de la conducta llamada desafiante.


domingo, 31 de enero de 2016

Creencia y crianza

En  la difícil tarea de educar a los hijos, los padres nos vemos en la imperiosa necesidad de decidir en cuestiones de segundos las consecuencias que le siguen a las conductas adecuadas e inadecuadas que realizan los hijos, por lo general, a la conducta inadecuada le sigue un castigo y a la conducta adecuada no siempre le sigue un premio. Castigo y premio en el ideario popular son formas e  ideas de disciplinar a nuestros hijos.
Creemos, tenemos ideas, formas de criar, de educar, la mayoría la aprendimos en casa, luego en la sociedad, pero pocas con sustento científico, por ejemplo creemos que la violencia, la agresión y el maltrato son efectivas en los niños, y que dan efectos rápidos, sin embargo se verifica que tienen corta duración, y no solo eso, sino que enseña a los niños a castigar de la misma manera..

La mayoría de las formas de crianza del niño  en el siglo próximo pasado, han estado influenciadas por creencias antiguas y sin fundamento empírico, y cuando me refiero a antiguas, me estoy refiriendo a generaciones varias que tradicionalmente  han heredado la creencia de que por ejemplo, la relación madre-niño en la primera infancia es fundamental para el desarrollo posterior de la vida adulta sana, normal y feliz, y que los niños sin madres que lo atiendan determinaría una vida adulta dura, sin expresiones de cariño y hasta violenta. Conceptos como el apego influenciaron en parte estas creencias, aunque fue un descubrimiento hecho por la etología y la experimentación  en la que se le conoce como el efecto “troquelado” observada por el naturalista Heinroth y seguida por Konrad Lorenz, consistió en la observación a gansos al momento de nacer, estos, seguían a la primera figura que ellos veían al momento de su nacimiento, si era humano, lo seguían a donde vaya, aunque posteriormente socializara con los de su misma especie, volverían a seguir a los humanos cuando estos pasaran por su lado. La teoría del Apego, como una analogía,   fue estudiada y desarrollada posteriormente en los humanos por Bowlbyn como parte del “periodo crítico” que pasan los niños en su formación hacia una personalidad socializada. Los periodos críticos eran estadios en los cuales era fundamental su adecuada transición para seguir desarrollos posteriores hacia una vida adulta y feliz. Si  estos “periodos críticos”  no eran vividos adecuadamente, determinaría que los niños desarrollaran ciertos problemas psicológicos graves como delincuencia, perversidad entre otras, y el adecuado desarrollo del apego en la primera infancia, cumplía con el periodo crítico infantil de la relación madre niño y la socialización.

Eso se creía, pero sin embargo experiencias con niños de albergues que, aunque si bien es cierto presentaban un desarrollo de la inteligencia menor que grupos de control que se criaban con sus madres, los resultados no eran concluyentes, debido a que las variables estudiadas no eran claras, en la medida en que no explicaban si el hecho de que no desarrollaran la inteligencia, se debía a falta de estimulación temprana o la ausencia de madres sustitutas. Para que estas clases de investigaciones tengan consistencia deben ser trasversales, es decir verificadas en el tiempo, y el problema de las investigaciones médicas y psicológicas es que no se pueden hacer con humanos, sin embargo si es licito seguir el desarrollo en ambiente natural de niños en albergues de crianza.

Elizabeth Lomax, en su libro pautas científicas del cuidado infantil, da cuenta de algunas investigaciones como la de Dennis -1957-1960 sobre las causas de retraso mental en niños de un albergue en Beirut, en realidad las investigaciones se realizaron en los años treinta, pero fueron divulgadas en el 57 y 60, los niños fueron comparados con un grupo de niños criados por sus madres. En resumen, el  albergue era una institución que tenía tres ambientes el primero y el segundo con condiciones mínimas de estimulación temprana, ya que las cuidadoras eran de una por cada diez niños, y el tercero si con las condiciones adecuadas para el desarrollo de la inteligencia, Dennis observo que tras la prueba de inteligencia de Catell en niños de dos años, los niños del primer y segundo albergue mostraban un retraso en comparación con los niños criados por sus madres, , sin embargo si eran trasladados al tercer ambiente, mostraban un avance comparativo con los niños que eran criados por sus madres. Finalmente quedo claro para Dennis, que eran un defensor de la importancia de la maduración cerebral para el éxito del desarrollo mental,  que la experiencia social  y la estimulación temprana, .más que la presencia de la madre, era un factor importante para el desarrollo posterior adecuado infantil.

Creencias como estas, como la violencia y la relación importantísima e imprescindible de la madre, no son fundadas en investigaciones empíricas, son creencias aprendidas sin fundamento, y es una responsabilidad realizar tales investigaciones a favor de los millones de niños que tiene la ausencia de la madre y que no pueden ser estigmatizados como huérfanos reforzándole su desesperanza y determinando que por el hecho de no haber sido criado por la madre,  saldrá un delincuente, un retrasado o un pervertido.

La  estimulación temprana y la interacción social adecuada, además de personas cuidadoras especializadas, pueden suplir este drama, hacia formas de crianza que ya no se basen en creencias antiguas y sin fundamento, si no comprobaciones científicas.