miércoles, 2 de noviembre de 2016

El contexto como factor desencadenante de la conducta negativista desafiante.

El cuarto y último factor de Beckley  es algo que se debe tener en cuenta, es   importante anotar que todo contexto dentro y fuera de la familia puede contribuir a que el niño o adolescente tenga una conducta negativista desafiante. 

Se nos dice que el niño se  forma en el hogar, pero no caemos en la cuenta que el niño recibe modelos no adecuados constantemente en la calle, colegio, prensa y televisión, en sus relaciones sociales con su grupo de pares ¡en fin¡ la información el modelo y hasta el refuerzo pueden venir desde fuera de la familia, y como no, desde dentro.

Por ejemplo las madres solteras son más probables que tengan niños con conductas desafiantes, los convivientes también, por el contrario las madres casadas tiene  hijos no agresivos.


Las desventajas sociales, el aislamiento de la madre, el estrés produce irritación.  Inadecuadas formas de manejo de la ira. Son algunos contextos en donde la conducta negativista puede tener su foco de inicio.

jueves, 13 de octubre de 2016

Los padres como factor en la conducta desafiante de sus hijos.

Padres temperamentales,  descuidados,  impulsivos, desatentos y características similares   pueden servir como modelos a sus hijos para desarrollar conductas desafiantes y negativistas, y no solo como modelos si no, la misma forma inconsistente de los padres de establecer normas de conductas duraderas  evitan reforzar positivamente a los hijos en conductas adecuadas, esa inconsistencia hace que los padres cedan ante la presión y la demanda de sus hijos, estos aprenderán a que si insisten con sus demandas y desafíos, saldrán ganando y obtendrán lo que quieren.

Los padres  cuando son inconsistentes con sus normas de conductas, pretenden obtener en ciertas ocasiones que el adolescente o el niño haga lo que se le pide, y si pone algo de presión el resultado puede ser inmediato, se refuerzan negativamente de esa manera ya que si  gritan o se alteran obtendrán la conducta que quieren. El trato que tengan entre los padres es importante o de los padres a otros miembros de la familia otros, hijos, abuelos, tios etc, esto servirá como modelo de comportamiento para el hijo.

La depresión de uno de los padres, la conducta antisocial de uno de ellos, conductas antisociales y agresivas de los padres pueden disponer modelos a seguir en el niño para manifestar conductas  desafiantes a los profesores.

Por último la genética puede jugar un rol importante, los padres pueden tener cierta disposición genética para manifestar conductas negativistas y crear un ambiente conflictivo, los niños pueden heredar esa genética y realizar las mismas conductas, el conflicto en estos casos aparece por los parecidos genéticos más que por variables ambientales o conducta  directa de los padres. En estos casos una intervención a tiempo puede modificar en parte el comportamiento derivado de lo genético en medida tal que pueda proporcionarle al niño  una mejora en las relaciones sociales, control de impulsos y dominio de sí mismo.



miércoles, 12 de octubre de 2016

Temperamento del niño en la conducta negativista-desafiante

Empecemos a explicar el segundo factor que Berkley desarrolla como causa de la conducta desafiante, por si solo, el temperamento puede  influir en el desarrollo de la conducta problema, ahora, si a esto se añade formas de crianza inconsistente con reforzamientos intermitentes que mantienen conductas de evitación, el resultado puede ser grave y duradero. El niño aprenderá efectivamente a que su conducta desafiante lo salva de algunas situaciones aversivas y se aprovechara de esto para repetirla.

Los niños con Hiperactividad por ejemplo, desarrollan temperamentos difíciles de manejar, ellos por su propia forma de ser inician conductas y son muy difíciles de parar, cuando son reprendidos por sus padres, contradicen y desafían para realizar lo observado.

El temperamento en el niño,  puede observarse desde muy pequeños, y son predictores para conductas disruptivas, sin embargo dependiendo del sexo, el desarrollo tomara forma de conducta problema en los niños y en las niñas desde conductas disruptivas hasta trastorno internalizados como como ansiedad, depresión o baja autoestima.


El pobre control de impulsos, la falta de conducta asertivas, el temperamento fuerte y belicoso y el aprendizaje de evitación de conductas aversivas  por medio del desafío, enfrentamiento y la violencia, juntos,  son predictores de probable conducta antisocial en el futuro, más que si se presentaran estas conductas por si solas.

viernes, 7 de octubre de 2016

Practicas de crianza en la conducta negativita-desafiante en niños y adolescentes

Voy a describir los cuatro factores propuesto por el psicólogo norteamericano Barkley para explicar la conducta negativista-desafiante en niños y adolescente, ya en un excelente artículo de Portugal Fernández que puede ser encontrado en la web trata el tema, por mi parte, a  petición de algunos padres de familia que me han preguntado a que se debe el comportamiento de sus hijos, lo explicare de manera tal que pueda responder en parte a sus preguntas. Los factores que Barkley desarrolla son: practicas de crianza, característica del niño o del adolescente, característica de los padres, factores contextuales, cada tema lo explicare por separado en cuatro artículos.
Las relaciones entre padres e hijos pueden moverse en polos opuestos desde una relación intima, estable y que conlleve al desarrollo integral de los hijos, hasta relaciones complicadas, violentas, conflictivas.  Describir sentimientos  subjetivos en esas relaciones es complicado para el psicólogo, y entenderlas para la mayoría es aun más, sin embargo describiendo las conductas que se dan y que pueden ser fácilmente observables se va a una mejor comprensión de estas relaciones.
La forma que adopta las pautas de crianza, la persistencia y duración están relacionadas con la conducta rebelde y desafiante. Entre los padres y el niño existe una relación conflictiva que ha sido reforzada mutuamente, los padres refuerzan positivamente al niño  al darle lo que reclama con rabietas y este aprende que así conseguirá las cosas que desea; luego se da el reforzamiento negativo a los padres, ya que al darle al niño lo que quiere, este cesa de hacer las rabietas y con ellas, cesa la molestia de los padres quedando así reforzados, ya que para la próxima sabrán cómo hacer que el niño se calme.
Para muchos padres sus hijos son una molestia, evitan relacionarse con ellos, hay poco apego, siendo las cosas así, poco o nada sabrán ellos de las conductas adecuadas de sus hijos que necesitan reforzarse, no están al tanto de la conducta de sus hijos en la escuela, ni con sus amigos. Se sabe que los niños con conductas desafiantes en la escuela tienen padres poco preocupados e interesados en su rendimiento escolar. Los padres pueden pasar de la simple molestia a sentir verdadero “rencor” a sus hijos, esto le impide felicitar a sus hijos cuando estos tienen conductas adecuadas, relacionarse y disfrutar con ellos momentos que pueden servir para mejorar la relación. Para los padres es difícil relacionarse con el adolescente respondón, evitan hacerlo, desconociendo su conducta fuera de casa, poniendo en peligro al niño o adolescente en caer en la delincuencia, los padres parecen ignorar la conducta inadecuada de sus hijos y hasta se “acostumbran” de ello, por lo que a vista de otros padres pueden tener fama de “inconscientes”
Cuando los padres por fin quieren reforzar la conducta  adecuada de sus hijos, lo hacen con ironía, producto de la molestia de tiempo que sienten por ellos pueden decir algo como “que bien que hayas limpiado tu cuarto, estas dejando de ser el sucio de antes” que no refuerza adecuadamente y provoca que el adolescente vuelva a  realizar la conducta inadecuada. Las investigaciones dan cuenta del papel del reforzamiento negativo en las relaciones conflictivas padres e hijos vistas cuando uno u otro debe de alterarse o gritar más para poner fin a la comunicación, de esta manera se evita seguir la situación aversiva que sería la protesta del niño, o la orden, o critica de los padres. Entonces la conducta rebelde si bien es cierto puede aparecer reforzada  por llamar la atención, llega a un punto que se presenta solo para evitar la situación aversiva. Lo recomendable es cambiar estilos de crianza, una comunicación adecuada, menos situaciones aversivas y más reforzamiento a conducta adecuadas.


viernes, 5 de agosto de 2016

Soborno o refuerzo positivo

Leo en varias oportunidades en las publicaciones en las redes, que entre las cosas que los padres no deberían de hacer con sus niños es “sobornarlos para que hagan algo”, creo que algunas personas o profesionales que escriben esto, confunden de manera grosera los términos,  no conocen el concepto correcto de soborno y creo que menos conocen el termino y principio del reforzamiento. He encontrado dos acepciones del término soborno en el diccionario, la primera “ofrecimiento de dinero u objetos a una persona para conseguir un favor o un beneficio, especialmente si es injusto o ilegal, o para que no cumpla con una determinada obligación”; la segunda acepción es “Dinero u objeto  de valor con que se intenta conseguir de alguien  un favor o beneficio o que no cumpla con una determinada obligación” ambos conceptos implican una ilegalidad. Se llama reforzamiento al procedimiento mediante el cual la aplicación de un estímulo (llamado reforzador) hace que aumente la probabilidad de que una conducta se repita en el futuro. Las diferencias entre ambas es abismal, la aplicación e  intencionalidad son dos puntos que hacen la diferencia.
Cuando una persona soborna a otra, no espera que esa conducta vuelva a aparecer,  y no lo espera porque simplemente la persona que soborna espera obtener cierto beneficio ilegal y salir de la situación, no volver más. Pero cuando uno refuerza, el fin es que esa conducta vuelva aparecer y se establezca dependiendo del programa aplicado para que a futuro no necesite  reforzador externo, sino interno, lo que llaman algunos motivación intrínseca o acción por propia iniciativa, o conciencia o propia voluntad. Iniciativa, conciencia, motivación intrínseca, voluntad son  conductas que previamente han sido reforzadas.

La intencionalidad entre ambas es diferencial, mientras que en el soborno la intención es corromper, lo ilegal, obtener un beneficio, en el principio conductual del reforzamiento la intención es iniciar y mantener conductas, cierto es que no interesa que estas sean adecuadas o inadecuadas por usar un término, pero la utilización social del principio está dirigido a conductas adaptativas, positivas y pro sociales.

sábado, 18 de junio de 2016

Caso 2

Seguimos en este blog con el segundo caso tratado, igual como en el primer caso y como los que colgare en este block como se dijo en un primer momento cambiare el nombre del usuario del servicio. Lucho es un hombre de 40 años empleado, vive con su esposa y tiene un hijo, tiene instrucción técnica, su problema viene por el hecho que en cuatro oportunidades ha tenido intimidad sexual con las empleadas del hogar que laboraban  en su casa, su esposa se entero de la tercera, lo cual perdono, sin embargo en la cuarta empleada del hogar –una menor de edad de 17 años- hubo roces, la menor le conto a su madre y esta llego a la casa de lucho a pedir explicaciones, la esposa y la familia de esta se entero,  hecho que enfureció a la conyugue quien le dio dos alternativas a seguir, o pide ayuda psicológica para su impulso sexual o se separaba. Hay que anotar que lucho seducía a las empleadas, no las forzaba.

Esta conducta de Lucho se llama en psicología conducta ofensora sexual,  hacerle proposiciones y tocamiento a personas sin su consentimiento puede llevarlo a serios problemas, por una parte,  problemas familiares, y por otra, con la justicia porque constituye delitos con pena de cárcel, la conducta de ofensores sexuales y en general toda conducta sexual, se mantiene por el reforzamiento inmediato que da el hecho de sentir placer al seducir y tocar, la negación inconsistente  y finalmente la aceptación de la empleada del hogar a los requerimientos - más de las veces por no perder el trabajo- también refuerza la conducta ofensora.

Se le dio un tratamiento que consistió en entrenamiento en relajación muscular, control de estimulas antecedentes y terapia aversiva,  que consiste en darle un estimulo aversivo para inhibir una respuesta emocional indeseable,  esto se hace en la imaginación, cuando el usuario imaginaba las situaciones en las que se daba la conducta placentera con la empleada, se introducía estímulos o situaciones realmente aversivas, estas situaciones aversivas hacían perder el carácter reforzante del placer sexual al momento de la seducción a la empleada del hogar.

Las condiciones aversivas requeridas fueron escogidas por él mismo, escogió una situación realmente nauseabunda que vivía cada día cuando iba en dirección a su trabajo, una vez que dómino la relajación muscular, se procedió a realizar la técnica.

Se le entreno en reforzamiento positivo cuando llegara a realizar la técnica en casa,  el escogió comprarse helados para él y la familia.

Se tuvo dos sesiones con la esposa para explicarle el tratamiento y entrenarla en técnicas de reforzamiento cuando su esposo practicara la técnica en casa.

Lucho era un hombre hábil y aprendía muy rápido, después de unas ocho sesiones, llego a dominar la técnica y le era realmente efectiva en la imaginación,  y  no le había quitado el deseo sexual con su esposa –cosa que yo tenía en mente tratarla en el transcurso de la terapia para evitar la generalización, pero no fue necesario.

Lucho volvió con su esposa, pero no tenían empleada del hogar, quedamos en que cuando la tuvieran, porque la necesitaban, reiniciaría las sesiones ante cualquier inconveniente, no fue necesario, debido a que me llamo por teléfono y me dijo que aplicaba las sesiones con éxito y se le había quitado “las ganas” de cualquier cosa con ella.


martes, 3 de mayo de 2016

LA EVALUACION PSICOLOGICA OCUPACIONAL

Es la evaluación psicológica que se le hace al trabajador en  las áreas cognitiva, emocional y conductual,  las cuales pueden  predecir aspectos de su rendimiento laboral (cuando el examen se hace al momento de ingresar al puesto laboral) si están siendo afectados por factores psicosociales, o laborales  (cuando el trabajador se desempeña en un puesto laboral) o si han sido afectados por los mismos motivos (cuando se termina su contrato laboral).

La evaluación psicológica está inmersa dentro del examen médico ocupacional que se le debe hacer a todo trabajador, en el Perú las empresas de más de cuatro trabajadores están obligadas de hacer el referido examen antes, durante y después de su contrato laboral, es una forma de proteger al trabajor de los factores psicosociales y labores que pueden estar afectando, tanto el rendimiento laboral como al mismo trabajador en su salud psicológica.

Dentro de los factores psicosociales que comprenden su trabajo se evalúa las condiciones del mismo, como: turnos, horas extras, carga laboral, salario, relaciones personales, supervisión, comunicación en el trabajo, entre otras, las extra laborales, relaciones familiares, personales, hobbies, hábitos, deportes, adicciones, tiempo de sueño, calidad de sueño, estrés etc.

En los factores personales, evaluamos las características psicológicas del trabajador: atención concentración, orientación, memoria, percepción, inteligencia, lenguaje, proceso afectivos, emocionales y de personalidad.
Por principio de la Ley y por  ética profesional los resultados del  examen ocupacional no  perjudica al trabajador, al final se da un diagnostico de si es apto o no para la labor que realiza, sin embargo, no lo descalifica, cuando se encuentra que algunos estresores están afectando el rendimiento laboral y su salud psicológica se recomienda colocarlo en otro puesto laboral de acorde con su problema hasta su rehabilitación, en ningún caso las evaluaciones medicas perjudican la estabilidad ocupacional del trabajador según Ley.

Más adelante, en otro artículo escribiré sobre algunos hallazgos que  la práctica clínica, sobre este tema me ha dado.