miércoles, 6 de agosto de 2014

Practique el aprendizaje

Cuando se trata las dificultades de aprendizaje, como las dificultades de lectura,  escritura entre otras, la perspectiva conductual ayuda más que la comprensión y  explicación de las mismas, ya que se centra en la intervención directa, desde la etiología, si definimos el aprendizaje como procesos asociativos entre estímulos y respuestas que se da en una secuencia con resultados y objetivos que se demuestren de cierta forma, y que, siendo procesos con secuencias se necesita hacerlo una y otra vez hasta que se adquieran y realicen, podemos decir que los problemas de aprendizaje se deben, más que un déficit a nivel cognitivo, social o histórico, a un déficit en la práctica de esa conducta que se quiere aprender, el niño no aprenderá si no práctica lo necesario. Por ejemplo cuando el niño en los primeros años de primaria, digamos 6  a 10 años debe aprender de “memoria” la tabla de multiplicar ¿Qué implica esto? ¿Que la memoria debe aumentar con la edad y esperar que desarrolle para que se la llegue a aprender? ¿Hacer sobre la marcha y de memoria después de la pregunta  los cálculos mentales sobre los procesos de multiplicación?  ¿Practicar frecuentemente de acuerdo a cierta secuencia y orden, de menor a mayor la tabla de multiplicar?. La primera opción haría demorar mucho el proceso de enseñanza aprendizaje. La segunda llevaría a error al niño porque tendría que hacer los cálculos después de la pregunta, muchos niños que saben el procedimiento de una operación matemática fallan en el resultado por que precisamente se equivocan en multiplicar, porque lo hacen usando sus dedos o mentalmente y demoran mucho. La tercera opción permite que la práctica frecuente y la experiencia directa y repetitiva le hagan quedar los datos en su memoria, todos debemos saber de memoria la tabla de multiplicar, pero este componente cognitivo tiene siempre su correlato conductual en la práctica frecuente  y la experiencia en procesos lúdicos y directos cuando se hacen compras en el mercado o tiendas en compañía de un adulto que lo guie. Si tiene un niño que falla en la tabla de multiplicación, hágalo practicar frecuentemente, no se olvide de reforzarlo para que lo vea como divertido.

domingo, 27 de julio de 2014

Principio de Premack

Cuando los padres le dicen a su hijo “si terminas la tarea a las 4.00 podrás ir a jugar fútbol con tus amigos” es un claro ejemplo de que los padres – sin saberlo- están aplicando el Principio de Premack. Como uno de los objetivos de este Blog es que sea entendido por los legos del tema más que por psicólogos que tal vez se aburran cuando me lean, voy a definir el principio que Ud. padre de familia que me lee aplica sin saberlo- dicho sea de paso, no tiene por que saberlo tampoco. “Una conducta que se hace con mucha frecuencia de manera “libre o espontanea” puede ser usada como reforzador para que aparezca una conducta nueva o aumente una conducta que aparece de vez en cuando.

En el ejemplo indicado los padres usan el juego de fútbol de los niños como reforzador para que la conducta de “hacer tarea” se mantenga todos los días.

miércoles, 23 de julio de 2014

La intensidad del estimulo

Hay muchas leyes o principios que se aplican en el aprendizaje de conductas –ya escribiré en un próximo articulo si hay o no diferencia entre una y otra – lo que pretendo en mis artículos - y me perdonaran el atrevimiento-  es llegar explicar a quienes me leen, que la conducta humana en su mayoría, está establecida por principios naturales, no al azar ni a la voluntad, si la ciencia psicológica no nos ayuda en este intento, realmente no pasaría de ser más que una disciplina descriptiva, interpretativa y subjetiva  post facto. Una de estos principios es el de la acumulación de intensidad del estimulo que se le presenta a la persona, algunas tendrán más efectividad que otra dependiendo del organismo y su genética. La llamada “Ley de sumación” nos dice que si dos estímulos por separados no tienen la suficiente intensidad para  desencadenar una respuesta, si sumamos ambos puede llegara a ocasionar tal respuesta. Ya que permanente el organismo está en constante relación con estímulos, una forma de entender esta intensidad del estimulo en términos positivos, seria de presentar el estimulo verbal de manera tal que explique sus consecuencia, ya que en condicionamiento operante esta consecuencia es también estimulo para otras conductas. Tomando el ejemplo del artículo anterior: si un padre le pide a su hijo tender la cama después de levantarse por las mañanas y  después lavarse los dientes y cada una tiene consecuencia que no provocan respuestas en el niño, se puede sumar ambas consecuencias, digamos “si no tiendes tu cama diariamente perderás una hora de televisión diaria y si no te lavas los dientes perderás una hora de juegos de video.” Sumando ambas consecuencias la aparición de la respuesta es más probable. Otro ejemplo: si una persona está en una habitación cerrada y se le provoca calor ambiental, la persona puede soportarlo tal vez por flojera de levantarse a abrir la ventana, pero si le proporcionamos además del calor, un olor nauseabundo, es más probable que la conducta de levantarse abrir la ventana se presente más rápidamente. Como podrán darse cuenta los lectores de mis artículos y las personas relacionadas con la psicología conductual, la intensidad del estimulo así entendendida establece el reforzamiento negativo, es decir la persona tendera en lo posible hacer la conducta para evitar la consecuencias adversas. 

lunes, 21 de julio de 2014

¿Por qué se repite la petición a los niños?




En la práctica clínica de la modificación de conducta, muchos padres me preguntan en la consulta ¿Por qué tengo que repetir la orden a mi niño varias veces para que haga tal o cual cosa? ¡Nunca o pocas veces lo hace a la primera!  Les explico que es una cuestión de historia de reforzamiento, si el niño ha sido reforzado anteriormente cuando ha emitido una conducta, es más probable que realiza la conducta y la haga habitual. Ese es el primer principio, sin embargo, la instigación es necesario en niños que aun no han establecido una conducta habitual, en tal sentido la latencia es un principio que existe en aprendizaje y es la relación entre la intensidad del estimulo y el tiempo que tarda la emisión de la respuesta. Así, a menor intensidad del estimulo la respuesta demorara mas en presentarse y a mayor intensidad del estimulo en menor tiempo aparecerá la respuesta. .Ejemplo: Si un padre pide hacer una tarea al niño y este no hace caso a la primera, el padre gritara la orden a la segunda o tercera vez (fuerte intensidad del estimulo) y el niño lo hará inmediatamente (respuesta emitida). Lo negativo de esto es que puede volverse habitual esta relación y establecerse que el padre se verá reforzado  a gritar para que el niño haga las cosas y el niño se verá reforzado  negativamente a hacer las cosas, puesto que lo hará por evitar el castigo ( a menudo después del grito paternal viene la acción).

lunes, 23 de junio de 2014

Un síntoma por otro.

O como me gusta decir, una conducta por otra. Desde el punto de vista de la clínica, el síntoma es la expresión de una enfermedad, ya sea esta física o psicológica, pero tiene siempre inmerso el carácter interno del conflicto subyacente, dicen que combatiendo el síntoma, no se combate el conflicto o la enfermedad, ya que esta puede desarrollar otros síntomas, ahí es donde dicen se produce una sustitución de síntomas. Si le damos a un paciente una aspirina o una pastilla para la gripe, esta hará disminuir las molestias, pero no la gripe. El que quiere trasponer este modelo medico al psicológico muy a menudo se equivoca.. Los síntomas en psicología no se sustituyen como si fueran un grupo sistemático, en el peor de los casos aparece otro síntoma de conducta producto de un inadecuado manejo conductual. Ya que la conducta al ser un aprendizaje es normal que la persona al enfrentarse a nuevas situaciones exista una adecuación a las mismas. Este síntoma que aparece no es dependiente del “conflicto conductual”, si no de la contingencias o condiciones que la mantienen.

Caso 1. Carla es una abogada de 50 años en proceso de divorcio, este problema le provoca “ansiedad” manifestada por aceleraciones cardíacas, ruborizaciones, y  preocupación constante cada vez que habla con su esposo. La terapia de conducta le ayudo mucho en disminuir esos “síntomas” hasta desaparecer las aceleraciones cardíacas y ruborizaciones, sin embargo mostró posteriormente irritación con sus hijos ya mayores en situaciones que no podía desarrollar una de sus pasatiempos favoritos, la pintura, no había materiales y era una molestia el ir a comprar por que la tienda en donde vendían esos materiales quedaba muy alejada de su casa. Estas irritaciones permanecieron alrededor de dos semanas en donde discutía con sus familiares y daba a pie para que se siga quejando de su divorcio y que no era querida ni comprendida. Carla pensaba que esa emoción desagradable era producto de su “frustrado matrimonio” y su soledad. Se le instruyo a sus hijos que ignoraran  esas manifestaciones de la irritabilidad y que le dieran la atención debida cuando si tenía sus materiales y pintara. En Resolución de Problemas se le instruyo a Carla que comprara los materiales para largo tiempo y que no tenga la necesidad de salir de casa sin motivo, las irritaciones desaparecieron por completo para estas situaciones.

Caso 2 Jhonatan es un niño de 9 años de padres separados, que traía anotaciones en su agenda del colegio de dos a tres veces por semana porque no atendía las clases. Aunque tenía buenas notas, se decidió aplicar un programa de economía de fichas y costo de respuesta  para disminuir esas anotaciones y tenga más atención a las clases, reforzándolo con juegos en las computadoras y horas adicionales de TV. Las anotaciones disminuyeron a cero en tres semanas, sin embargo Jhonatan mostró verbalizaciones inadecuadas a su madre que nunca había hecho “eres mala madre” “tengo derechos” “quiero irme con mi papa”  cada vez que debía hacer la tarea en casa, la madre contestaba explicándole los hechos y la obligación que tenia el en hacer esas tareas. Se le instruyo a la madre que incluyera esas verbalizaciones en el costo de respuesta cada vez que Jhonatan le diga esas palabras. Y le reforzara cuando el exigiera de buenas maneras sus derechos. Esas verbalizaciones inadecuadas desaparecieron de inmediato a la primera semana y hasta la fecha no ha vuelto a presentarlas.

En ambos casos los síntomas que aparecieron después o en el transcurso del tratamiento se debieron a una adecuación y posterior reforzamiento de los familiares en el primer caso y el de la madre en el segundo caso, pero de ninguna manera  a los problemas que se trataron. La prueba empírica de esto es que manejando las circunstancias esos síntomas desaparecieron.  


lunes, 2 de junio de 2014

¿Un caso de Histeria o de Historia de reforzamiento?

Vamos hacer el análisis conductual de un caso que el Dr  Robert Liberman cita en su libro “Introducción al análisis y terapéutica de la conducta” la cita que hace el autor es de “Fragment of an Analysis of a Case of Histeria que está en el Vol3 de The Collected paper of Sigmund Freud. Aquí el caso: “Los motivos para sentirse enfermo  a menudo comienzan  a ser activos ya desde la infancia. Una niña pequeña, deseosa de recibir amor, no soporta tener que compartir el afecto de sus padres con sus hermanos y hermanas, se da cuenta de que todo su afecto se vuelca en ella cuando consigue preocuparles por que está enferma. Ahora ha descubierto  un método para atraer el amor de sus padres, y hará uso de este método cada vez que tenga a mano material psíquico para producir una enfermedad.. Cuando tal niña llegue a ser una mujer, puede que se vea contrariadas todas sus exigencias de su niñez, debido a su matrimonio con un hombre desconsiderado que no cumpla sus deseos y no le dedique su afecto. En un caso así, ella utilizara su salud quebrantada como un arma que le ayudara a mantener su posición. La enfermedad le proporcionara  los cuidados que desea, obligara  al marido a gastar su dinero en ella y mostrarse considerado como nunca lo hubiera hecho de gozar una buena salud; el marido se verá forzado a tratarla con cuidado, en caso de que se recupere, para evitar una recaída. La enfermedad tendrá todas las apariencias de ser objetiva e involuntaria, incluso el doctor que la trata será testigo de ello, y por tal razón ella no necesitara sentirse culpable por hacer uso de cierto método que descubrió ya en los años de su infancia. (pag.55). Hasta aquí el caso.
El Dr. Liberman solo dice que “Freud estaba muy consciente de la importancia de las consecuencias interpersonales de la conducta en el mantenimiento de los síntomas” es decir, de la enfermedad. Yo podría decir que en la descripción de este caso estudiado por Freud está claro y explicito (aunque el haya sido el padre del psicoanálisis)  un análisis funcional de la conducta, pero no, prefiero hacerlo paso por paso. Antes explicare para los legos lo que significó la Histeria en el pasado reciente, básicamente la Histeria era un diagnóstico en el que la persona somatizaba (transmitia o pasaba o canalizaba a su físico, a su cuerpo) un problema o trastorno psicológico, presentando de este modo una enfermedad física, que medicamente no se hallaba.
  El procedimiento que seguiré consistirá en que escribiré la cita entre comillas y después hare el análisis conductual.
1.“Los motivos para sentirse enfermo a menudo comienzan a ser activos ya desde la infancia” Ningún hecho sea este psíquico, real o material tiene la fuerza para causar un “trauma psicológico”, los hechos no aparecen para repetirse de forma determinista o por cosas del destino, sino que, aparecen y son reforzados, por eso se repiten.
2.- “una niña pequeña, deseosa de recibir amor, no soporta tener que compartir el afecto de sus padres con sus hermanos y hermanas, se da cuenta de que todo su afecto se vuelca en ella cuando consigue preocuparles por que está enferma. Ahora ha descubierto  un método para atraer el amor de sus padres, y hará uso de este método cada vez que tenga a mano material psíquico para producir una enfermedad” La niña ha conseguido la atención (afecto) de los padres de esa manera y no dudara en repetir la forma de conseguirla, los argumentos que utilice no son importantes, pueden variar de caso en caso o de situación en situación, puede ser como dice el caso, “que no soporta compartir el afecto”, pero bien pudiera haber sido otro tema como una conducta inadecuada, bajas calificaciones, rebeldía etc., cualquier cosa para llamar la atención, los padres en este caso repiten la atención a la niña por reforzamiento negativo,, es decir, le dan su atención y acuden a la niña para evitar los síntomas molestos o preocupantes de la niña, habiendo sido reforzados con la mejoría de la niña, los padres repetirán la atención a ella, reforzando a su vez positivamente la conducta de su hija.
3. “Cuando tal niña llegue a ser una mujer, puede que se vea contrariadas todas sus exigencias de su niñez, debido a su matrimonio con un hombre desconsiderado que no cumpla sus deseos y no le dedique su afecto” Al haber aprendido la niña, hoy mujer, que existe una forma que aprendió en su infancia y que le dio resultados para que le den la atención que ella necesita (todos necesitamos también) , lo hará de nuevo con los mismos argumentos, ¿para qué cambiarlos si dan resultados? Pedirá el reforzamiento (la atención de su esposo) a que esta acostumbrada, y su esposo aprenderá a su vez sin saberlo (que es diferente a inconsciente) a responder y darle la atención, que es la única manera en que su esposa mejore y no presente sus síntomas, haciéndose un circulo reforzante entre ambos que mantiene la conducta de la mujer.
4.  “La enfermedad tendrá todas las apariencias de ser objetiva e involuntaria, incluso el doctor que la trata será testigo de ello” La enfermedad o síntoma, o mejor llamémosle conducta, no solo tiene la apariencia de ser objetiva, en verdad lo es, y las condiciones funcionales  que la mantienen también los son porque le siguen en consecuencia. Involuntaria también  lo es, en la medida en que la mayoría de las personas nos comportamos de manera habitual y estamos acostumbradas a reaccionar de acuerdo a las circunstancias sin darnos cuenta de ello, ignoramos por completo que nuestra conducta está sujeta a principios que se dan en el ambiente. Esto en la mayoría de los casos se ignora completamente, pero ignorar es una cosa completamente diferente a ser inconsciente.
5. “y por tal razón ella no necesitara sentirse culpable por hacer uso de cierto método que descubrió ya en los años de su infancia”. En un análisis de la conducta y dentro del programa conductual es importante saber la historia del paciente, pero la historia de hechos que nos ayuden a comprender como se estableció el reforzamiento de una conducta, de cómo las consecuencias opera dentro de la aparición de una conducta que la mantiene y de la que es función. Pero más importante es, establecer en el análisis conductual como esta historia de reforzamiento se repite y mantiene hoy en día.


sábado, 17 de mayo de 2014

Piense en conducta

Tanto el lenguaje común como el pensamiento y sentido común nos acostumbra a  clasificar bajo una palabra: sentimientos, creencias, y actos, por ejemplo “es un aburrido”  “Es amargado”, “es débil” “Esta enfermo” “es caprichoso” “es claustrofóbico, agorafobico” etc. Este tipo de lenguaje se hace común y en cierta charla coloquial se hace entender para seguir la conversación, por otra parte en el sector de la salud, se clasifican los problemas de los pacientes bajo rótulos y etiquetas que a menudo se queda como un tatuaje en la historia del paciente, un tatuaje que es difícil borrar que lleva a prejuicio y hasta discriminación.
Como dije, mientras se manejen en el sentido común todo está bien, el problema llega cuando se  quiere tratar estos problemas, es ahí en donde el lenguaje común no ayuda mucho a la descripción del problema y al tratamiento. Lo que sugiero a las personas es que cuando se enfrenten a algún problema psicológico o tengan un familiar con quien tratar, piensen en términos de conducta, ¿qué quiere decir esto? Es ver el problema en actos, “desmenuzarlos” en unidades que se puedan ver y medir. Decir que Luisito de cinco años “hace pataletas” puede hacer pensar que el niño es tremendo y caprichoso, terco y voluntarioso, pero decir que “grita y llora hasta el suspiro cuando su madre no le compra lo que pide, que además se quiere quitar la camisa cuando su madre le niega algo en la calle y golpea con el taco del zapato para hacer bulla” me dirá en qué momento hace su “pataleta” y con quien. Una “pataleta” no puede ser observada ni medida, pero sí el lloriqueo y el grito y todo lo demás, que no me va dejar hacer suposiciones ni inferencias sobre los procesos interno  de la “pataleta” de Luisito.
Si decimos que “el señor Juan tiene pensamientos pesimistas que reflejan su triste historia amorosa, donde termino solo sufriendo” estaremos especulando y suponiendo que el pensamiento pesimista del señor Juan se debe a eso. Estos inventos y suposiciones como sabemos se debe a un aprendizaje de parte de la comunidad social que por medio del lenguaje  aprendemos a suponer y clasificar de cierta manera todos los casos, sin tener la veracidad de que su rompimiento amoroso- uno de ellos, digamos el cuarto- este haciendo su parte en el problema, la relación directa entre su cuarto amor frustrado y su pesimismo actual es por decir lo menos dudosa.
Pero si decimos que “el señor Juan tiene pensamientos pesimistas solo por las noches y cuando está acompañado de otras personas tomando café que refuerzan su conversación de desastres y mala suerte” estaríamos dando datos importantes y describiendo donde, cuando y con quien demuestra su pesimismo el señor Juan.

Para terminar, la conducta es todo lo que puede ser observado y medido en la persona, incluyendo la emoción, el pensamiento –esto ya ha sido zanjado y aceptado en psicología hace años-y el lenguaje o conducta verbal. Piense en conducta y no suponga.