sábado, 2 de noviembre de 2019

Análisis conductual en la prevención de riesgo



Abordar el problema de los accidentes y la prevención de riesgo en las empresas es una tarea seria que muchas veces no es bien entendida, se aplica de manera intuitiva sin saber los principios que rigen la conducta, en esta tarea el análisis conductual puede ser de ayuda para incrementar conductas seguras y disminuir conductas inseguras o de riesgo, haciendo de la psicología una ciencia aplicada a la organización.

Para aumentar la conducta segura y disminuir las conductas que impliquen riesgo en las empresas se aplica lo que se denomina Seguridad Basada en el Comportamiento que es una intervención orientada a aplicar principios del análisis conductual, para este programa lo importante es la conducta observable por lo que conceptos como actitudes, percepciones y cultura organizacional no son de mucha ayuda, es mejor las conductas orientadas a la seguridad que deben ser reforzadas positivamente, por ejemplo haciendo un  análisis en el uso de protectores visuales debemos preguntarnos ¿son cómodos los lentes protectores, le dan al trabajador consecuencia reforzante usarlo, o es incómodo y aversivo su uso? Como sabemos una conducta debe tener consecuencias reforzantes para que se repita, si el uso de protectores tiene esa consecuencia su uso será más frecuente y por ende la seguridad estará presente.

Un analista de conducta orientada a la seguridad en la empresa debe buscar la conducta que sea más propicia a la seguridad, en este sentido debemos definir que conducta queremos que ocurra, por otro lado, sabemos que el ambiente afecta antes y después de la conducta, por lo tanto, debemos de propiciar los cambios ambientales para que la conducta se genere y reforzarla.

El programa de seguridad basado en el comportamiento no debe aplicarse de manera intuitiva o superficial, debe ser rigurosamente especificado y controlado, el personal que lo aplique debe ser entrenado en principios, funcionalidad e identificación de causas de la conducta.

¿Qué conducta de seguridad debemos elegir?

- La que constituya un daño al trabajador.
- Los que tengan consecuencias legales y de salud.

Principios de la Seguridad Basada en el Comportamiento

-      Intervenir en conductas que se observen, se cuantifiquen.
-      Reforzar las consecuencias y retroalimentarlas.
-      Aplicar reforzamiento positivo principalmente
-      Diseñar y aplicar el programa tomando en cuenta los sentimientos del trabajador para propiciar un cambio también en las actitudes y funciones cognitivas.


jueves, 24 de octubre de 2019

Activación conductual


La terapia de activación conductual forma parte de un conjunto más amplio de terapias conductuales denominadas de tercera generación, se basa principalmente en el principio de que para combatir la depresión no se debe esperar cambiar los pensamiento o emociones, sino que se debe reactivar al paciente fomentando y programando actividades que tengan reforzamientos contingente naturales, las emociones y pensamiento cambiaran conforme las actividades del paciente se desarrollen.

Principios de la terapia de activación conductual

Un principio en que se basa la terapia de activación conductual es del reforzamiento positivo, de hecho, una explicación conductual de la depresión es que esta se mantiene por déficit de reforzamiento positivo, aumentando estas por las conductas observables que el paciente haga la depresión desaparecerá.

Otro principio es la ley de igualación de Hersntein que dice que la tasa de relativa alternativa de respuesta es igual a la tasa de reforzamiento para esa alternativa, traduciendo a un lenguaje más simples esto quiere decir que si los beneficios por presentar depresión son mayores que las perdidas la depresión seguirá presente, en consecuencias haciendo que los beneficios sean menores que las perdidas las posibilidades que la depresión de revierta está presente.

En la fase de evaluación como es habitual los auto registros sirven como línea base, además esta los cuestionarios EROS que mide el reforzamiento ambiental, BADS que identifica dimensiones como rumiaciòn, activación, evitación, trabajo, estudios y en cuál de estas necesita más actividades.

Efectividad

La evidencia empírica Hopko, Lejuez, LepPage (2003) nos dice que en unidades psiquiátricas esta terapia es superior a la terapia psicológica de apoyo, y al tratamiento hospitalario. Se evidencia mejora también con pacientes que tenían comorbilidad con el Eje 1 del DSM-IV con trastorno de angustia y fobias, además con pacientes por estrés post traumático.
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miércoles, 23 de octubre de 2019

Sociedad que castiga.


Como decía Skinner (1979) hay situaciones sociales y culturales en donde nos han castigado en vez de reforzarnos, este aprendizaje punitivo lo que ha hecho es que nos ha enseñado en lo posible a evitarlos, ya forman parte de nuestra dotación genética el evitar ciertos castigos culturales  como el hambre mediante la agricultura y la tecnología para mejorarla, las enfermedades mediante la tecnología e investigación se reduce la tasa de natalidad y aumenta el tiempo de vida en muchos países,  incluso el trabajo excesivo mediante la creación de herramienta y la industria que nos reduce el esfuerzo laboral.

Sin embargo, tenemos otros castigos sociales como el asesinato, terrorismo, los impuestos, gobiernos dictatoriales, que destruye la libertad, la vida, la agresión del otro recibe a menudo reforzamiento social, hemos aprendido a trabajar no para ganar dinero que eso sería un reforzamiento o recompensa, si no para evitar ser despedidos y perder nuestro estilo de vida, es decir hemos sido reforzado negativamente en vez de positivamente. La religión nos amenaza con castigo infernal si pecamos, entonces nos portamos bien más para no ir al infierno que al cielo y nosotros castigamos a nuestros hijos cuando no ejercemos violencia contra la mujer el hogar o algún miembro del entorno familiar.

Como escribí líneas arriba hemos aprendido a evitar algunos castigos, pero también hemos aprendido a castigar a nuestros semejantes y por alguna extraña razón eso que hacemos mal a nuestros vecinos es reforzante para nosotros, ¿cosa genética?  ¿naturaleza? dejemos a Hobbes, Maquiavelo o Rousseau que los trataremos en otro artículo, el asunto es que hemos aprendido a castigar y a menudo nos gusta las consecuencias que trae eso y no es genética porque hasta el gusto es aprendido, ergo nos gusta porque lo hemos aprendido y aceptamos algunas prácticas aversivas culturales como normales.

Ahora bien.  lo que se gana con las consecuencias reforzantes del castigo da efectos más rápido que las cosas que perdemos, las cosas que perdemos las podemos diferir para después, lo que ganamos da efecto más rápido, es más reforzante que las cosas que perdemos, por ejemplo, si una persona es corrupta y con eso gana dinero, pero a la vez ve la posibilidad de perder amistades incluso la libertad en un tiempo relativo, es más probable que siga con la corrupción. En el aprendizaje de valores aplicando el reforzamiento positivo el principio es al revés las pérdidas son rápidas e inmediatas y las ganancias diferidas o vienen después, es por eso que no son muy atractivas, es como una inversión a futuro, ya que debe ser reforzado naturalmente y eso toma su tiempo, pero es una alternativa a esta sociedad de castigo permanente. Ejemplos: en el salón de clase el profesor por lo general le da atención al grupo o al alumno que alboroto, no presta atención cuando están en silencio o estudiando. En la industria los incentivos laborales hacen más productivos a los trabajadores y los hacen sentirse bien en sus trabajos. No hay motivo el por qué el gobierno no incentive el pago de impuesto reforzando otras actividades contingentes, así evitaremos la informalidad económica y legal, se le quita puntos a los chóferes que cometen infracciones de tránsito, ¿Y a los que cumplen?

 Los gobiernos deben de dejar ese concepto de poder opresor y castigador, y enseñar a la ciudadanía nuevas formas de aprendizaje, la modificación de conducta es una herramienta que puede ayudar a eso.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Estudiante que se resiste a hacer actividades en clase



A veces el profesor se encuentra con niños que se ponen desafiantes, se resisten a cumplir las disposiciones del salón y retan al profesor a obligarles hacer tareas o actividades en clase. En este caso no es efectivo ni adecuado enfrentarlos ni caer en su provocación.

Lo que el profesor debe hacer es darle alternativas de solución al estudiante rebelde. Cuando se va a realizar la actividad en clase y el estudiante se resiste, decirle en forma clara lo que sucederá si se hace la actividad y que sucederá si no se realiza la actividad.
Hay que decirles de forma clara las consecuencias de la conducta de no hacer la actividad en clase.

Cuando hable de las consecuencias no hable de “castigo” haga referencia e indique que no se obtendrá recompensa o se cortara el acceso a ella o habrá ausencia de recompensa.

Si el estudiante hace la actividad en clase refuerce según sea el caso o deje seguir, si no lo hace no pelee con él, simplemente controle corte o anule el acceso a alguna recompensa.

martes, 10 de septiembre de 2019

El adolescente en la Edad Media y la Edad Moderna.


En las diferentes edades de la historia desde la edad antigua hasta la edad contemporánea, entre la primera comunión y el servicio militar para los chicos, y el matrimonio para las chicas, siempre se ha considerado a una etapa llamada “critica” la adolescencia. Buffon decía que la pubertad acompañaba a la adolescencia, Rousseau oculto a la adolescencia bajo la crisis de la pubertad y dedico todo el capítulo IV de su obra “Emilio” en ver la forma de calmarla y controlarla. El mismo Tolstoi en la literatura del siglo XIX en su obra “infancia y adolescencia” dice saber que en esa etapa del desarrollo el chico es más propenso a cometer crímenes e incendio y admite que el mismo ha tenido esas ideas sin culpa y ha tenido curiosidad solo por el hecho de hacerla.
Pero ya en la edad moderna el peligro de la adolescencia se circunscribe a dos puntos:  la rebeldía y a la práctica sexual. La sociedad se ve amenazada por la conducta sin control ni responsabilidad del adolescente, que ve por todos los medios poder controlar mediante el castigo el rechazo y la soledad, en el mejor de los casos con instituciones de internado, cortes de justicia especiales, colegios y programas de educación orientadas al control y sociabilización del adolescente, también a protegerlo de la consecuencia de la actividad sexual descontrolada que de paso a la masturbación y la reproducción no deseada, a la violación, incluso al sadismo con animales y con chicas indefensas.  Michael Foucault observa que los médicos –los observadores del cuerpo-  tienen algo de culpa en la obsesión que se desarrolló en esa época de cuidarlos del sexo y sus consecuencias, la homosexualidad latente, así como la masturbación eran culpa de los internados, la homosexualidad dejo de ser delito, pero se convirtió en una enfermedad mental como trastorno de la sexualidad.

La medicina hace tratados, manuales sobre cómo tratarlos, medicamentos y brebajes, la sociedad lo ve como amenaza es considerado un narcisista y vago nato, impulsivo comparado en ocasiones con la impulsividad de los epilépticos.

Intentos de trasladar la educación de la escuela a la casa bajo la atenta mirada del padre y la madre tuvieron adeptos principalmente en Inglaterra que bajo una institutriz se le daba los conocimientos que exigía la educación de clase media hacia arriba. De la claustraciòn domiciliaria para controlar al adolescente “en crisis” se pasó a los internados que no gozaban de buena reputación entre los estudiantes que lo sentían asfixiantes y aburridos, pero era  uno de los modos que se tenía en esa época para separar a los hijos de lo mundano y vulgar de la relación con los otros.

Se culpaba a los internados del inicio y desarrollo de la masturbación y de la homosexualidad activa y latente, el onanismo solitario era la regla, el placer mutuo la excepción. La clase media culpa a los internados de la disminución viril de la época, de la feminización de la juventud, de la cobardía ante la Revoluciona francesa y hasta de la despoblación de Francia.

El cariño que se prodigaba al niño se alejaba del adolescente siempre visto como un rebelde sin causa, si por acciones familiares el adolescente se componía se ponía a trabajar y aportaba dinero a la casa desde los 15 años, ya en sus 18 podía independizarse pagar pensión o aportar un porcentaje de sus ingresos a la casa. Desde una visión transversal el concepto del adolescente no ha variado mucho en nuestra época, si bien es cierto se hace esfuerzo por mejorar las condiciones educativas desde el Estado hasta la convivencia familiar con leyes que lo protegen, la adolescencia aun es vista como una etapa crítica de transición y que merece verse desde el punto de vista psicológico, comprenderla, conocerla y acompañarla en su crecimiento hacia la adultez.


lunes, 9 de septiembre de 2019

Juegos para mantener la disciplina


Siguiendo el tema del artículo anterior sabemos que ignorar la conducta problemática de un alumno no es algo que el profesor esté dispuesto muy a menudo a realizar, ya sea por actitud del propio profesor o por lo que es más a menudo, que los problemas de disciplina involucran no solo a un niño sino a varios cuando no a todo el alumnado o grupos.

Obviamente cuando es solo un alumno se hace más fácil aplicar la técnica de la  extinción, pero cuando son varios es aplicable otras técnicas de modificación de la conducta grupal, que en su esencia no es diferente a las técnicas que se aplican individualmente, sino que tienen más alcance y llegan a modificar conductas a mayor número de alumnos, es más, pueden ser aplicados paralelamente las técnicas de modificación de conducta en grupo e individualmente, por ejemplo aplicar una técnica de modificación de conducta en grupo mediante el juego, mientras se ignora la conducta problemática de un alumno y/o se refuerza la conducta deseada de otro.

Parafraseando la frase de Wallon “El juego es cosa seria” ya que sirve como aprendizaje y en ocasiones bien aplicada como modificación de conducta en grupos además en el juego en el salón de clase puede ser aplicado otras técnicas como el reforzamiento y la economía de fichas.

El juego de portarse bien es una técnica que consiste en separar en dos grupos a los alumnos y hacer competencia de que grupo cumple la conducta deseada o exigida por el profesor, desde conductas académicas hasta conducta de disciplina, especificar reglas, reforzamiento y castigo.

miércoles, 21 de agosto de 2019

El alumno que contesta mal


A veces en el salón de clase hay alumnos que ante la pregunta del profesor son insolentes o contestan de forma como por ejemplo “no lo sé, no me moleste”, le contestan otras cosas o hacen algún tipo de ruido.

Esta clase comportamiento puede deberse a que el alumno ignora la respuesta, o quiere llamar la atención.  Para ambas formas la respuesta del profesor debe ser ignorar esa clase de contestación, no hacer ni una señal de que esa clase de respuesta irrita al profesor, por el contrario, ignorarlo sería una manera correcta de responder, si se descarta la actitud egocéntrica del alumno, se debe de descartar también si el alumno ignora la respuesta, tal vez no lo sabe, ante lo cual sería correcto proporcionarle opciones de respuesta.

Cuando el alumno ante las opciones presentadas responde de manera adecuada a una de ellas se le debe reforzar,

FABLA SALVAJE

  Y para cerrar esta serie de artículos que trató de síndromes psicológicos étnicos o, si se quiere llamar, de psicología comunitaria, lo ...