sábado, 7 de septiembre de 2013

¡Bienvenido amor!

 
El tema del amor y la forma de expresarlo viene hacer una experiencia personal, no hay forma de decirle a alguien como, donde y a quien debe amar, pasa por ser un evento único, intransferible, es un cheque sin endose, un sálvese quien pueda, un baile a solas con el otro, las consecuencias sin embargo, sin son negativas, también pueden ser sufridas en solitario, el dolor ensimismado se engrandece por todo el cuerpo, no te mata, pero puede llevarte a no querer volver a amar, a amargarte la existencia y a desconfiar de quien se te acerque, la experiencia le dicen, pero la experiencia no te servirá de nada si siempre estas inmóvil sin hacer nada, la experiencia – y ese es uno de sus objetivos – es enseñarte para que aprendas, no para que no hagas nada. Si todo te sale bien, serás feliz con la persona que compartes tu vida, miraras el sufrimiento de los demás desde un balcón, y hasta con un suspiro de lástima hacia el sufriente. Lo más que podemos hacer es analizar el amor desde este sitio, sin ánimo de sentirse experimentado, en todo caso, como en la ciencia, la experiencia se gana haciendo.

Pues bien, diremos para empezar, que una persona psicológicamente estable es capaz de amar no solo una vez en su vida, sino varias. Cambiar de pareja y volverse a enamorar, no en un tiempo largo necesariamente. Sin hacerse muchos problemas, es capaz de pasar la página afectiva de esa parte de su vida, y volver a vivir la pagina que sigue con optimismo, y ver la llegada de un nuevo amor, sin culpa ni remordimiento.

Es capaz también de dejar a la persona que la ama, y decirle que  no la ama, sin más excusa que esa. De entregarse nuevamente con pasión a la nueva pareja, sin recordar a la anterior, no digo que se le debe borrar de la memoria, por que el ser humano – como decía Sartre – es su pasado y su memoria.  Pero recordar es una cosa, y sufrir por el recuerdo otra.

Cuando uno busca una pareja, la busca generalmente para que esa persona le haga sentir bien, que su compañía sea agradable, le de seguridad y apoyo en los momentos más difíciles que nunca faltan en la vida, que en sus debilidades la vuelva fuerte. Si alguien se empareja con alguien que le hace sufrir, “porque se ha enamorado” y no puede evitarlo, es más probable que no sea amor. Todo esto está bien y suena lógico, pero la persona psicológicamente estable también busca una persona a quien darle amor, a quien amar, esa entrega, cuando se mantiene a pesar del engaño y traición, puede ser dado a otra persona, en la entrega esta el equilibrio. El apego a alguien para toda la vida, entercándose en uno solo aunque este no la ame, tampoco es amor,  sufrirá, y su sufrimiento la llevara al desequilibrio y le reforzara el miedo a entablar otra relación.

La sociedad occidental ha adoptado como forma de amor, el amor romántico, sufriente y de entrega total para toda la vida, minando de esta forma, la capacidad de una persona de amar más de una vez, haciéndole sentir culpable de amar a mas de una persona- en diferentes tiempos claro -  la fidelidad aun después del divorcio o muerte del cónyuge se vive como respeto y consideración, si se decide guardar luto por un tiempo esta bien, pero aquellas que el duelo y luto lo llevan toda la vida, son personas que no se abren al amor, las que perdieron esperanzas, las que se cansaron de entregarse, pero esto solo ocurre en personas que no han sentido satisfacción en hacerlo, porque aquel que se siente bien cuando ama, tiene el potencial de volverlo hacer una, cien y mil veces, y no debe olvidarse de eso.

Si Ud. ha dejado pasar la oportunidad, si siempre espera que le den y no da amor, si tiene miedo de volver a sentir para evitar ser engañado, le diré que no espere nada, para que no sea decepcionado,  el amar es reforzante por si solo desde el momento mismo que se entrega, vuelva a enamorarse, si no la aman, deje, si deja, busque, que el que busca encuentra, de la bienvenida al amor, al nuevo amor, que huele a carro nuevo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Depresion otra forma de entenderla


Las actividades diarias que nos imponen la sociedad consumista actual, la necesidad, a veces creada superficialmente y que realmente no necesitamos, producto de spots publicitarios, modas y modelos; las cuentas que hay que pagar, las exigencias que nos imponen desde fuera, justificadas o no, incluso, las que nos imponemos nosotros como adultos dizque “exitosos” con signos exteriores de comodidad o riqueza nos obliga a trabajar muchas horas extras para poder sustentar esos gastos, en el caso de los niños, las  excesivas tareas escolares, la presión que sienten los niños por parte de los padres –y de los profesores- para que obtengan y lleven una buena nota a casa, las normas sociales que deben cumplir, el concepto socialmente establecido y normativo de que los niños deben ser un modelo de conducta en casa u escuela,  desencadenan a menudo en cuadros depresivos tanto en adultos y niños, en este último caso incluso, que muchos padres se niegan a admitir.

Generalmente se piensa que una persona está deprimida cuando muestras síntomas cognitivos extremos tales como pensamiento e intento suicida, ideas de desprecio hacia mismo, baja autoestima, desesperanza en el futuro, algunos síntomas físicos como cansancio extremo, desgano para hacer las cosas, sueño excesivo a tal punto que no se levantan de la cama, emocionalmente se encuentran irritables, con ansiedad o angustia, coléricos o muy tristes etc. Algunos conceptos han cambiado en psicología producto de investigaciones y necesidades sociales que han obligado a preveer antes que lamentar. Ocurre algo de esto en conceptos tales como “trastornos” que del término peyorativo de enfermedad debe ser entendido como un patrón conductual estable y problemático aunque no necesariamente mórbido,  “psicopatía” y “antisocial” diferenciando ambos términos por las causas primarias que lo originen y también por sus consecuencias sociales, para no confundir a una persona con conducta  psicópata con uno con conducta antisocial, ni viceversa. Es cierto también que algunos términos y conceptos se usan según sea el modelo teórico en que se enmarcan y se utilicen para describir, evaluar, diagnosticar, intervenir predecir  y prevenir la conducta. En general “Despsicologizar” si se me permite el neologismo la psicología, puede ser una opción para empezar a  prevenir. En otras palabras, el psicologismo entendido como una reducción para entender los problemas psicológicos desde dentro de la persona como morbilidad intrínseca y con los síntomas clásicos de enfermedad,  sin tomar en cuenta datos objetivos que nos permitan predecir ciertas conductas, sería una buena opción para que se entienda que no se necesita estar grave para poder diagnosticar una depresión.

Algo de esto pasa con el concepto de alcoholismo, muchas personas creen que para que una persona se considere alcohólica deben estar tirado en el suelo en plena calle junto a una botella de licor, sucio y haber perdido todo lo alcanzado socialmente por el licor, o perder el trabajo como causa del licor, o estar en un bar todos los días bebiendo. No se conocía el concepto de alcohólico social, como si se maneja ahora, entendido esto como aquella persona que tiene la necesidad de salir a tomar todos los fines de semana para “desestresarse” o por “que tiene derecho” ya sea en fiestas o reuniones, la frecuencia de accidentes de tránsito que ocurre cuando maneja ebrio, el descontrol que presenta la persona para evitar seguir bebiendo o evitar manejar cuando está en ese estado, las denuncias policiales o judiciales que presenta por actos que cometen por estar ebrio, el conflicto familiar que esto lleva o incumplimientos de horarios o promesas como producto o consecuencias de haber estado libando licor, son conductas características de personas alcohólicas, ya sean que estén tiradas en la calle o no. También pasa esto con la depresión, se espera que la persona intente suicidarse para llegar a creer que está deprimida, y no es tanto así, los síntomas depresivos se pueden diagnosticar según niveles y formas de aparición, generalmente insidioso, más que abiertos y notorio.

En los niños aparece con desgano en hacer las tareas, creencia de incapacidad para aprenderla, oposición pasiva, irritabilidad y rebeldía que puede confundirse con problemas de conducta, justificaciones para faltar al colegio, aumento de la asistencia a la enfermería del colegio, desatención, perdida de placer en los juegos, aislamiento y problemas de relaciones con sus pares de niños. En los adultos  los síntomas son similares, adicionando pérdida del apetito sexual, irritabilidad, peleas frecuentes, mal humor, cansancio, desesperanza en el futuro, problemas de concentración etc.

Las consecuencias para el rendimiento laboral y escolar pueden ser graves, tomando en cuenta que la recuperación pueden ser lenta, pérdidas económicas para la empresa, perdida de oportunidades de trabajo para la persona o problemas familiares por llamadas de atención del niño en el colegio, etc. Y lo que es peor para mí entender, problemas y conflictos familiares e infelicidad para las personas. Para esto es urgente que las empresas tengan planes laborales que observen la incidencia alta de depresión en la población y en sus trabajadores y actuar en consecuencia. Las escuelas tomar en cuenta los planes  y horarios de estudios dando espacios en donde el niño mediante el juego pierda esa conexión que se forma con la exigencia y la “excelencia demostrable” en su rendimiento.

Sin caer en dramatismos, estar atentos a aquellos síntomas  que aparecen de forma insidiosas para evitar y prevenir que los casos se tornen más graves.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Para que nos sirve el lóbulo frontal?


El lóbulo frontal tiene muchas funciones, entre ellas nos ayuda a prevenir consecuencias mediante la realización de planes y proyectos, a corto y largo plazo. Una de sus funciones es también, ayudarnos corregir y rectificar lo que hacemos, si lo hacemos mal, lo corregiremos. El cerebro del orangután también tiene la forma y ciertas funciones parecidas al nuestro, pero lo que le falta a ellos, es el lóbulo frontal. ¿Qué ventaja nos trae esto? Casi todas relacionadas al razonamiento. Todas las terapias psicológicas van dirigidas a potenciar y desarrollar ciertos lóbulos frontales, por ejemplo, las terapias cognitivas van dirigido al desarrollo del lóbulo frontal, las terapias de corte psicoanalítica, van dirigidas al sistema límbico debido a que este sistema contiene la función primigenia de las emociones, el miedo y el “aviso” o presentimiento de que algo extraño ocurre, este pre-sentimiento, se le llama a así por que está relacionado a las emociones y a que algo extraño relacionado a esto, ocurre en el ambiente. Por ejemplo, el miedo que podamos sentir cuando caminamos por una calle solitaria de noche, este miedo o temor estará sentido por el sistema límbico y su órgano la amígdala (no la que conocemos comúnmente, sino la otra) que nos “dirá” que algo malo puede ocurrir y que nos apuremos o cambiemos de camino. Claro que no todas las personas tienen esta, digamos, facultad, suponiendo que la entendamos así o la entendamos como pre-sentimiento. Y digo esto porque también podemos entenderla como un proceso sensorial, es muy normal y común, no hay nada misterioso ni extraño, ni sobrenatural, pero este no es el momento de tratar de este tema, y como no quiero alejarme del tema, volvamos a él.

El lóbulo frontal también hace sistema con las funciones ejecutivas, nos regula, nos y autocontrola, es un órgano que tiene mucho potencial pero tarda en desarrollar de tal forma que cumpla su función, es decir, razonar y pensar., dirigirnos y autocontrolarnos.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que nuestro cerebro si bien tiene órganos que tienen ciertas funciones especializadas, como la del lóbulo frontal, que ya explique líneas arriba y otras más, también es un sistema funcional, es decir, que cuando un órgano cerebral cumple una función esta no está aislada, sino sistematizada con otras áreas cerebrales, en esto enmarco lo que la investigación de Davidson (2003) refiere cuando dice “ Las imágenes de resonancia magnética revelan que cuando una persona está enojada, ansiosa o deprimida, las partes del cerebro convergen hacia la amígdala y la corteza pre-frontal derecha, región cerebral importante para la hiperdefensa típica de las personas con estrés. Por el contrario, cuando las personas tienen animo positivo, entusiasmo, y energía, esos sitios están tranquilo y aumenta la actividad de la corteza pre-frontal izquierda.” Es decir, la lectura de los exámenes neurológicos de los lóbulos pre frontales derecha-izquierda nos da la relación entre emociones de esta área cerebral.

¿Cómo llevamos esto a la terapia o las formas de tratar los diferentes problemas emocionales? En las terapias  emociones, ya sean estas, cognitiva-conductual o terapias de conducta,  en donde se debate con el cliente, no solo el contenido del pensamiento, sino, se pretende cambiar su función operante, es decir, en las consecuencias que este pensamiento lleva traducido en conducta, las recompensas, autorecompensas y antecedentes ambientales que hace pensar de “cierto modo”, están dirigidos a desarrollar la función de estos lóbulos pre-frontales, y el control que ejercen en los sistemas que regulan la emoción, es decir, el sistema límbico.  

Algunas de las formas en que se puede regular, controlar, e incluso modificar ciertas emociones, son la meditación y el autocontrol abierto o encubierto (pensamiento). En una sociedad en donde se desensibiliza el razonamiento y sensibiliza la emoción, existe mucho problema emocional, ofensas, agresiones, crímenes pasionales, tristeza, depresión y ansiedad. Ayudando a que la gente medite diariamente para que le sirva de autocontrol de sus pensamiento y emoción, se auto recompense y sepa cómo controlar su propio ambiente para que las consecuencias no le sean tan adversas, los niveles de depresión y ansiedad bajaran en la población.  

jueves, 29 de agosto de 2013

Nauseas condicionadas


Hay muchas personas, que sienten nauseas en ciertas ocasiones especificas, grandes y chicos, niños y adultos, por ejemplo cuando van a la escuela, por las mañanas antes de levantarse, cuando viajan en un auto, cuando se enfrentan a situaciones nuevas, etc. Cuando los padres me manifiestan que las nauseas en su hijo puede deberse a una reacción alérgica del organismo a la lactosa, yo les respondo, que puede ser, pero puede ser también que no se deba a ello, siempre les invito a ser mas analíticos y estudiosos de la conducta de sus hijos, debido a que esas nauseas no siempre se ve después de tomar su leche. Les invito a medir el tiempo entre comidas, a cuantifica la frecuencia de las nauseas y en que circunstancias se dan, y qué relación tienen con la ingesta de comida. Por ejemplo la hija de una clienta siempre siente nauseas cuando viaja en auto, a cualquier hora del día, haya tomado leche o no. Ahora bien, ella misma siente nauseas cuando viaja en auto, sin embargo ella no toma leche.  Claro que después de la lactosa de la leche, no falta otras razones para explicar las nauseas que siente el adulto. Que le cayó mal la comida, etc.  Hasta llegan a pensar que es hereditario, esto de la nauseas, si no la alergia a la lactosa.

Sin embargo existe algo que se establece como una condición entre la aparición de la nauseas y una circunstancia especifica. Me explico mejor. La nauseas puede ser mejor explicada mediante un condicionamiento clásico. Más o menos el condicionamiento clásico en este sentido puede establecerse así en el caso de nauseas cuando se viaja en auto: Si una niña o un niño toma una buena comida ingerida, leche incluida por la mañana para darle más fuerza a la costumbre de que esa leche es la culpable, y sube después al auto, las condiciones del movimiento del auto pueden efectivamente hacer que el niño se sienta mareado y sentir nauseas y hasta vomitar en el mismo auto si no se tiene una bolsa disponible para evitar el bochorno, sin contar con las innumerables variables que pueden influir en ese mismo momento, alguna conversación desagradable, algún posible accidente o miedo y ansiedad en viajar en ese auto hacia una situación nueva o desagradable. Es más, si se llega a vomitar las lamentaciones o quejas de la madre o de los presentes pueden hacer sentirse mal al niño. Aquí el estimulo incondicionado EI es la comida y el movimiento del auto que movió el estomago con su vaivén, porque nunca antes le dio esa nauseas por comer antes lo que comió. Y las nauseas o el vomito sería la respuesta incondicionada a esa ingesta de comida RI. Si esta escena se repite varias veces digamos una o dos semanas, y siempre se siente las nauseas cuando va en auto después de comer, el  auto se convertirá así en estimulo condicionado EC y el vomito se convertirá en respuesta condicionada RC, ya no a la comida EI que dejo el poder de provocar las nauseas, si no al auto EC, receptor ahora, del poder de causar las nauseas.

Los padres se preguntaran varias veces por que la niña siempre siente nauseas cuando viaja en autos, aunque haya comido mucha antes de hacerlo. Tenderán a pensar y responsabilizar a la comida EI, aun le darán el poder ya perdido de provocar las nauseas a la ingesta de comida EI, cuando ya esté perdió su poder.  

El hecho es que aquella niña que siente nauseas en el auto, no la siente en otro momento, siempre en el auto, no la sienta jugando, saltando, corriendo, si no en el auto, se tipificaría entonces un condicionamiento clásico, nauseas/auto difícil de aceptar por muchos. Esto se ve día a día, y es un problema que puede continuar incluso cuando ese niño llegue a adulto.   

sábado, 17 de agosto de 2013

Edad y madurez.


La edad en las diferentes especies que pueblan este planeta es una forma de saber a qué grado de desarrollo corporal ha llegado tal o cual organismo, más que nada, es un indicador de desarrollo físico, de cambios corporales, cambios también en las funciones de ciertos órganos, como el sexual en el adolescente, el crecimiento de los pectorales y la gravedad de la voz. La madurez desde su acepción física, acompaña también los cambios producto de la alcanzar cierta edad cronológica. Sin embargo, la acepción de madurez en el sentido de ser una forma de pensar, sentir y actuar, va por camino separado de la “madurez cronológica”.

Este significado de madurez implica cierta forma de enfrentarse a los problemas de la vida cotidiana, esta forma de enfrentamiento conlleva como se dijo cierta forma de pensar, sentir y actuar frente a los problema orientados a su solución, a hacer uso de derechos y deberes así como asumir  las responsabilidades que esto lleva, sin pretexto ante el error, sin miedo, ni evasión ante las responsabilidad, aceptando errores y rectificando los mismos para el aprendizaje. Para que se dé esta acepción, el miedo, la ansiedad u otro problema o síntoma psicológico, no debe ser por padecer algún trastorno psicológico.

La madurez en este sentido no siempre se ve en gente madura cronológicamente, vemos a diario adolescentes que presentan conducta inmadura y muchos de ellos conducta madura, como aquel que soporta la presión de grupo,  y dice no ante invitaciones que pueden perjudicarlo como aceptar drogas o licor. No en todos los adultos se ve tampoco conducta madura, y si elevamos la valla social para medir esta madurez, los adultos nos veremos peor que los adolescentes.. Un requisito social para decir que una persona es madura, puede ser el respeto a las normas sociales, de transito y de convivencia, aspectos que muchos de nosotros no alcanzaremos probablemente de manera aceptable. La emoción, su intensidad, estabilidad y expresión sirve muchas veces para catalogar a una persona de madura e inmadura dependiendo de las circunstancias.

En las sociedades tribales la madurez llegaba cuando el joven era capaz de hacer ya la labor adulta, según Eliade, el joven pasaba los rituales de iniciación al tomar parte por primera vez en los sacrificios humanos y en la caza de cabeza, asi como poseía ciertos atributos materiales como herencia de familia. Esta transición en la madurez eran fases de la vida sagrada. En el Imperio de los Incas no existía un cómputo del tiempo para las edades. Según Marie Rostworowski, al investigar los censos incaicos, Rowne (1958:503 y 519) se percato que los Incas no contaban las edades por años y que las personas se clasificaban no por su edad cronológica, sino por sus condiciones físicas y su capacidad para el trabajo.

Los tiempos modernos son de protección al niño y adolescente, la madurez e inmadurez en este sentido se deslizan cerca a una línea muy delgada, aunque todo se encierre en la historia de aprendizaje, que lo ayude a enfrentarse a los problemas futuros con responsabilidad.

sábado, 27 de julio de 2013

Divorcio de los padres y su efecto en los hijos.


El divorcio o separación de los padres tiene efectos en los hijos debido a que es un cambio en el estilo de vida familiar.  Pero no implica que necesariamente deba tener un efecto psicológico negativo como una tristeza psicopatológica, problemas de conducta o deficiencia en el rendimiento escolar.

Y es que no existe una relación directa de causa y efecto entre divorcio y problemas psicológicos en los hijos. Resulta fácil decir eso, ya la psicología debe dejar el eterno análisis primario del sentido común y hacerse una psicología que analiza objetivamente. Hay que analizar si los problemas psicológicos o académicos en los niños existen aun antes de la separación. Si es una familia disfuncional, hay grandes posibilidades de que los problemas de los niños sean una expresión de esa disfuncionalidad, y si este es el caso, los problemas aumentaran con el divorcio, y es ahí en donde la escuela o el grupo social se da cuenta de que existe un problema, atribuyéndole la culpa al divorcio, que es lo más fácil de hacer. Si es una familia en que habitualmente las normas de respeto y limites  están claramente establecidas, las responsabilidades y derechos de los niños están claras, si la conducta de los niños están sujetas dentro del derecho que les asisten a ser niños felices y libres de jugar, pero con responsabilidades dentro del ámbito de su edad y sus costumbres y tareas, el divorcio, si les afecta, no será muy grave.

Tiene mucho que ver como los padres afrontan los problemas, estos modelos son importantes para que los hijos también afronten los problemas de manera igual a los padres. Tienen que ver finalmente también como los padres llevan el proceso de divorcio, si es de una forma civilizada el impacto será menor, si es con peleas y riñas entre la pareja, los hijos percibirán que los problemas se afrontan de esa manera y con sus consecuencias arriba descritas, como son tristeza grave como depresión que llevara a problemas de conducta y una baja en el rendimiento escolar.

Si este es el caso, los síntomas a observar en los niños que sufren la separación de los padres pueden ser:

Disminución de la actividad motriz, la conducta habitual de gratificación y placer en las cosas que antes le resultaban placenteras sufrirá un bajón y no sentirá más goce en hacerla.

Disminución del interés de hacer tareas escolares argumentando cansancio, argumento que en verdad constituye un síntoma fisiológico depresivo.

Puede evidenciar déficit de atención y concentración en las labores escolares y dems actividades hogareñas..

Pensamientos de pesimismo  e incapacidad de cumplir objetivos, como subir las notas, o realizar una tarea difícil.

Es importante que estos síntomas y signos sean observados por los padres para evitar que la depresión se agrave y aparezca ideas de suicidio y baja autoestima.

En casos puntuales y dependiendo del problema que se presente se puede recomendar terapia emocional individual, así como terapia familiar para que el divorcio sea lo menos impactante para los hijos.

 

martes, 23 de julio de 2013

La biblioteca


Siempre quise tener una biblioteca privada, la que tengo –si se puede llamar así – es un lugar en donde feliz, pierdo mi tiempo cada vez que puedo. Mi padre nunca tuvo una, lo más que vi de libros en mi casa cuando yo era niño fueron dos libros de Marx y Engels. Mi padre fue un obrero, creo que por ahí fue la cosa de aquellos libros. Nunca me habló de marxismo, cosa que ahora se lo agradezco, pero tengo otros recuerdos de él igualmente interesantes, como el leer el diario de principio a fin sin hablar con nadie después del desayuno, llenar los crucigramas completamente sin coger libro o información alguna.  Debo admitir – con vergüenza diría - que gozo limpiando los libros, aunque sé que también es necesario hacerlo, porque contrariamente al efecto que quiero conseguir, cuando abro la ventana para que se airee el ambiente, se llenan de polvo.

 Saco uno por uno los libros de su ubicación que no está ni en orden alfabético ni por temas, es un revoltijo de temas, sin embargo, se perfectamente donde esta tal y cual libro, sin necesidad de índice; paso la pequeña toalla encima de ellos con alcohol o bencina, no sé si estoy haciendo bien usando esos líquidos, pero me queda oliendo agradable. Cae uno sobre otro oblicuamente debido a la ausencia de apoyo,  y es así que a veces caen en mis manos y me quedo leyendo un poco lo ya leído anteriormente, diré mejor, releyendo lo ya marcado, subrayado o  anotado con algún comentario o desacuerdo, tengo la mala costumbre de marcar lo que a mi parecer es interesante de algún libro, es que un libro sin anotaciones, es un libro que denota que no ha sido tocado. Los libros reclaman que los anoten, los marquen, los comenten. Un libro arrugado por las manos del lector no es un libro viejo, sino leído.

Debo decir que escribo esta nota en el transcurso de la última limpieza, y conforme limpio los libros, regreso a la mesa a escribir la nota. Es así que al comenzar a pasar el paño, cayó en el dorso de mi mano el libro de Sartre “El ser y la nada” releer ese libro es como vivir la vida en una comunidad, habla del amor, del odio, del sexo y del prójimo, del vecino y enemigo, de la libertad con su soledad y angustia, con la responsabilidad del que sabe que está solo y es responsable de sus actos, sin Dios ni  diablo, y lo que es peor, consigo mismo. Leer a Sartre es fácil hasta que  empieza hablar del fenómeno de la nada, me hace acordar a Heidegger y me hace pensar las razones del porque no tengo ningún libro de él, y es que a Heidegger solo lo entiende Heidegger. Pero Sartre después mejora, y se vuelve más latino, al estilo de Ortega y Gasset que con su  libro “la revolución de las masas” me hizo creerme menos especializado en un tema, y más amplio de mente para aceptar otros temas que no sean los míos. En sus estudios sobre el amor, Ortega entra de lleno a analizar un amor casi casi cognitivo, él decía que el enamoramiento es un problema de atención, que el que se enamora lo pierde y se vuelve distraído en otros asuntos, leer a Ortega es fácil, usa un lenguaje simple y popular, no tiene la pesadez del intelectual difícil, me gusta limpiar los libros de él, para mi es el más lucidos de los pensadores del siglo XX pero claro es solo una modestia opinión, salvo mejor parecer, que dicho sea de paso siempre hay.

Me gusta también limpiar los libros que tratan de Grecia, los griegos me gustan porque eran muy hedonistas y resignados, Vivian sus vidas sin más preocupación que no enojar a sus dioses, como los romanos, aunque sin su rustica y vulgar manera de ser, la culpa de que piense así la tiene Suetonio, que con su libro “Vida de los cesares” me hizo preguntarme muchas veces, como Roma pudo llegar a ser cuna de la civilización en la edad antigua, gobernada como estaba, por emperadores que en su mayoría eran enfermos mentales, cuando no sádicos y pederastas. Julio Cesar, Augusto, Tiberio y Calígula, todos le tenían miedo al rayo y a los truenos, todos tenían trastornos de la percepción, asesinaban en sus crisis de inestabilidad emocional, eran sádicos, se prostituían, preferían a los muchachos, más que a las muchachas. Se creían dioses, en fin, como sabemos, los romanos absorbían la cultura que conquistaban, no crearon ciencia, ni filosofía, ni arte, ni literatura, en la ingeniería aplicaron la ciencia que heredaban por fuerza de las armas, creando los acueductos y caminos, y paro de contar. ¿ Y la legislación y el derecho? se preguntaran algunos, pero que sabían los romanos de derechos si sus emperadores asesinaban cuando estaban desayunando, y los senadores solo delegaban poder al enfermo de turno que gobernaba. Con Roma pasa lo del dicho “mucho ruido y pocas nueces” pero los barbaros se encargaron de ellos, y bien hecho, aunque la Edad Media no fue mejor, ni peor. Limpio el libro de Robert Fosster “Gente de la edad media” libro que cayó después del de Suetonio, Para Fosster el hombre moderno no se diferencia mucho del hombre medieval, para mí en cambio, se parece más al Cromagnon, nunca me gusto la Edad Media pienso que era una época oscura intelectualmente, y Fosster me lo confirmo en su libro, la escolástica busco razones en donde solo había fe, y no resulto. Yo no habría vivido mucho tiempo en la Edad Media, me hubieran matado desde muy pequeño. Caen una tras otra las obras de Freud y me hacen acordar la época universitaria, lectura obligada para estar a la moda, después comprenderé que la moda si incomoda, mejor dicho reprime, aunque para que no incomode, debí cambiar de lectura. La importancia de Freud en la primera mitad del siglo XX fue usada por la política y una que otra ideología como el marxismo y la Escuela de Frankfurt, cuyo fin era el conocimiento del hombre de la calle, el de la sociedad  post industrial,  que mas allá de los aspectos económicos, trataba de comprenderlo en términos de libertad y critica cultural, de lo que era y debía ser una sociedad que aun no hallaba su camino. Pero no hay que olvidar que el psicoanálisis es una literatura interpretativa, epistemológicamente llega a ese nivel, le falta la refutación del testeo Popperiano, pero  se ha ganado su lugar entre intelectuales que parecen que siguen creyendo que existe un yo y un ello. Los clásicos de Shakespeare son los que me dan más trabajo de limpiar, son tomos gruesos que contienen grandes obras dramáticas como Edipo Rey y Antígona, y el esquizofrénico famoso: Hamlet, ¿Habrá sabido por fin y de una buena vez, que era lo que olía mal en Dinamarca? ¿El cadáver de su  padre? ¿La mentira de su madre?, en fin.  Uno de mis libros favoritos es la epopeya religiosa de Milton, “El paraíso perdido” no porque yo sea religioso, sino porque está escrito en una prosa exquisita y barroca, cuando la leía me preguntaba varias veces, que nos queda a los mortales, si el mismísimo ángel caído era capaz de envidiar reinar en el cielo. El antropomorfismo de los personajes de Milton siguen la línea del materialismo animista, la relación alma y cuerpo contradecía la dualidad  cartesiana; los ángeles hablaban, comían y tenían emociones como nosotros. Nada divino en esencia, por eso Nietzsche decía que el bajo vientre era una de las razones por las que el hombre no podía ser Dios. Recomiendo  humildemente su lectura a quien le guste la poesía hecha prosa. Aun quedan muchos libros por limpiar, en la fila están los escritos de Marx y Engel  que los compre de puro capricho para recordar a mi padre. De acuerdo estoy con el marxismo en la posible concepción del mundo y de la realidad, y con el materialismo dialectico, pero hasta ahí nomas, en cuanto al trabajo, soy capitalista porque me gusta el capital. Mircea Eliade con sus cuatro tomos de la “historia de las ideas y creencias religiosas”  me abrió la perspectiva de las religiones, los curas deberían de leerlo más seguido, el sincretismo religioso de los diferentes pueblos del mundo dan tantas versiones de la creación del mundo como pueblos existen en la tierra. Es cierto que además, alimentó más mi afán de volverme ateo, cosa que aun no termino de hacer, pero ya falta poco, hago el esfuerzo por llegar a serlo. Limpio libros curiosos como “Memorias de una Pulga” o la “Atlántida” de  Verdaguer. Y caigo en la cuenta que no tengo casi nada de poesía, solo algo de Bécquer y de Torcuato Tasso con su “Orlando Furioso”. Ah ¡Nadie mejor que Bécquer para describir en sus leyendas los paisajes de la Europa romántica, sus balcones, su vegetación y sus ideales de loco enamorado. Sus Leyendas que para mí son como cuentos, están llenas de misterio y romanticismo. La leyenda becqueriana “El Rayo de Luna” una de las más hermosas que ha escrito, junta la ilusión y el amor hasta el encuentro de la luz, entonces la razón rompe el dualismo, que realmente no es tal,  sino locura.

El cuento de Vallejo “Fabla salvaje” junto con el “Tungsteno” cae después del de Bécquer, Fabla salvaje es un hermoso cuento o novela corta según se quiera ver, yo puedo llamarlo un thriller psicológico para estar acorde con los nuevos tiempos, la transmutación del alma del indio que cae de las alturas al  hijo que recién nace, es una especie de herencia de una tradición campesina, con su tristeza y suplicio explotada por el gamonal, pero también con la esperanza de que no todo termina en un instante y siempre hay esperanza de lo renovable. Arguedas con su libro “Agua” es el fiel reflejo del Misti que al estilo  de Hamlet “es y no es” en esta dubitación existencial se movió siempre el buen Arguedas,  ni era identificado con el campesino, ni él se sentía del otro lado, del mundo blanco. Su sensibilidad e irritación hacia la injusticia se transformo en literatura, su tristeza patológica en depresión que al final gano la batalla. Arguedas es un ejemplo de aquellos hombres que aun estando con problemas psicológicos, siguen creando intelectualmente. Su en ese tiempo llamada “neurosis” no era impedimento para plasmar en sus libros un mensaje de igualdad, rescatando al andino de mundo subcultural en el que estaba para emparejarlo con otros pueblos más avanzados. Limpio otros libros de filósofos, intelectuales, ensayistas, Hegel, Popper, el mexicano Octavio Paz, que son su análisis de la vida e historia mexicana, disminuyo en mí la admiración “al mexicano” y como contrapartida aumento la admiración hacia un pueblo revolucionario con ideas propias y nacionalistas, sin caer en el chauvinismo ridículo de creerse superior. ¡Esos hijos de la chingada ¡ . Nada limpio de poesía, porque no tengo.  Así de desordenada, como este escrito, esta la biblioteca. Y ya no escribo mas, de lo contrario, me dará la luz del sol antes de terminar de limpiar.

FABLA SALVAJE

  Y para cerrar esta serie de artículos que trató de síndromes psicológicos étnicos o, si se quiere llamar, de psicología comunitaria, lo ...