jueves, 23 de enero de 2014

La leyenda de Cuniraya


 
Como saben los habituales lectores de este humilde blog, a veces, cuando el tiempo tirano de la vida cotidiana nos permite, dejamos el análisis de la conducta y nos damos otros gustos igualmente placenteros, como por ejemplo escribir el  presente artículo dedicado a ciertos pasajes de la cultura mesoamericana y andina, en particular, a Curinaya o Curiraya, también conocido como Viracocha, dios mayor de la cultura andina.

Una de las características de los mitos y dioses  quechuas e incas tiene que ver con el sincretismo religioso, sus narraciones comparten pasajes y personajes que se pueden notar en las narraciones de otras culturas, y no solo mesoamericanas como los mayas y aztecas, que vendrían a ser nuestras primas hermanas continentales, sino inclusive con algunos mitos foráneos como el griego, aunque esto último haya sido en la mayoría de los casos, comparaciones  de los conquistadores cristianos y católicos , aun así, no deja de ser interesante las coincidencias de contenido entre muchos mitos propios de estas tierras y mitos  foráneos. Por ejemplo Luis Millones en su libro “Dioses del Norte, Dioses del Sur” nos cuenta que en Nueva España como se le conocía al México conquistado en el siglo  XVI Bernardino de Sahagún  al describir a la deidad mexicana Huitzilopochtli decía “Fue otro Hércules, robustísimo de grandes fuerzas y muy belicoso, gran destruidor de pueblos y matador de gentes. En las guerras era como el fuego vivo, muy temeroso a sus contrarios……”.  Ronal Wright  en su libro “Continentes Robados” anota también esta observación hecha por Sahagún, añadiendo que la estructura de la religión azteca era más parecida a la hinduista porque sus dioses no eran tan individualista como los dioses griegos, y tenían características de complementariedad interpolares como el día y la noche, fuego y agua, vida y muerte.

Los dioses andinos también comparten con los dioses griegos las particularidades y debilidades humanas como la furia - esto se puede observar en la creencia de los pobladores de las zonas bajas del antiguo imperio incaico que adoraban a Pachacamac dios de la tierra, por que el Inca lo ordenaba,  que enviaba terremotos como castigo o cambios en el ciclo vital - la venganza y el hedonismo del placer carnal son otras particularidades humanas compartida con los dioses, que rompen a menudo el marco temporal y de las dimensiones y conviven también con los simples seres humanos interaccionando en las manifestaciones sociales, vestidos o disfrazado de mendigos confundiéndose con los pobladores de los pueblos y probando su fidelidad y reaccionando con enojo al presenciar injusticias y desobediencia. Esto me hace recordar la narración homérica de la Odisea en donde Ulises una vez llegado a su tierra Ítaca se disfraza de mendigo para no ser reconocido por los pretendientes de Penélope, o de las infidelidades de  Zeus bajando a la tierra con la apariencia de algún animal y embarazando a cuanta mortal caía en sus brazos.

Algo de esto hay en la leyenda de Curinaya -este dios vagaba por el mundo vestido de andrajos pareciendo un mendigo para observar a los pobladores andinos si eran justos y cumplían sus ordenes - en este relato, siempre citando a Millones (2008) el dios andino decide “preñar” (sic) a la diosa Cavillaca, deseada por todo el panteón andino convertido en pájaro, subido a un árbol de lúcumo, lleno con su semen uno de los frutos  y lo dejo caer delante de ella, comerlo quedo embarazada, sin saber quién sería el padre de la futura  hija, después del parto convoca a los dioses para que la hija reconociera entre ellos a su padre, la niña fue donde Curinaya que aun vestia como mendigo y se había colado a la reunión, a lo que Cavillaca no pudo soportar jaber quedado embarazada de un mendigo se mete al mar para ahogarse, en ese momento Curinaya se despoja de sus andrajos y deja ver que es un dios, pero ya muy tarde por que la diosa había muerto. Luego en otra peripecia, el mujeriego dios viola a una de las hijas de otra deidad Pachacamac para luego seguir su peregrinaje por el mundo como si nada. Hay un sincretismo de estas creencias como cuando los Mixes, comunidad indígena mexicana ya convertida al cristianismo, nombra a una joven como Maria, que tejiendo se encuentra con un pajarito que se posa en su lana, defeca en el, espantada Maria lo mata con un golpe en la cabeza, arrepentida lo recoge y lo mete dentro de su blusa entre sus pechos, revivida la ave, sale volando dejándola embarazada, de ese embarazo salen dos mellizos que después se convierten en el So, y la Luna.

He llegado a notar algunas características similares entre nuestra cultura Inca y la cultura egipcia, el culto a los muertos, el hecho de enterrarlos momificados y con todos su utensilios que usaban en vida con la creencias de que en el mas alla también lo necesitaran, la creencia de la vuelta del Inca después de muerto, la adoración al sol, etc. La grandeza del Imperio Incaica comparte además con la egipcia, majestuosidad, narración y belleza, adelanto tecnológico y cultural. En fin, nuestra cultura Inca esta aun siendo estudiada, tal vez nunca sepamos la verdad sobre ello, su misterio es parte de su grandeza.

 

 

 

miércoles, 15 de enero de 2014

¿Enseñar o suprimir conductas?


Por principio, lo que busca un tratamiento conductual es ser constructivo y no supresor de conductas, esto quiere decir que el conductismo no pretende suprimir conductas ya aprendidas en la persona, no pretende restar ni disminuir el repertorio de aprendizaje de ninguna persona, lo que pretende todo tratamiento conductual es enseñar conductas nuevas y positivas a la persona que lo necesite, iniciarlo y establecer dentro de su repertorio conductual, conductas que logren una adaptación positiva a su ambiente, de este modo cuando los padres piden sugerencias sobre el tratamiento siempre opto por el uso de técnicas positivas.  El uso de técnicas negativas, como el tiempo fuera o el castigo se usa única y exclusivamente cuando otras técnicas más recomendables para enseñar conductas demoran en dar resultados o este aprendizaje está siendo interrumpido por conductas tan desadaptativas que impide que el niño o el adulto aprendan nuevas conductas.

Cuando se habla de enseñar conductas hablamos de método constructivo, nos estamos refiriendo a aquellos planes que buscan iniciar, establecer y mantener una conducta –generalmente positiva y adaptativa – usando diferentes técnicas como reforzamiento positivo, reforzamiento de otras conductas incompatible con la conducta problema, reforzamiento de tasas bajas de respuestas etc.  Se utiliza aquí también las diferentes técnicas de mantenimiento de la conducta nueva emitida, como son los programas de reforzamiento continuo, intermitente, de  intervalo fijo o variables y los programas de razón. Esto, dentro de un programa conductual orientado a metas y objetivos sigue un proceso  con lapsos que varían de organismo a organismo o de sujeto a sujeto, su fin es enseñar conductas nuevas.

Cuando queremos suprimir conductas o eliminarlas, el método supresor, como su nombre lo indica, disminuye o elimina conductas, también usan tiempos  de aplicación y están sujetos a programas conductuales, en ella se utiliza técnicas como el castigo, tiempo fuera, economía de fichas etc., en el mejor de los casos, estas técnicas deben ser aplicadas seguidas de alguna técnica positiva para lograr mejores resultados.

Cuando el profesor se queja que Juan, bosteza mucho y no presta atención a la clase, tratar de disminuir o eliminar los bostezos y dirigir la mirada al profesor, pueda que no ayude a mejorar el rendimiento de Juan, solo hará de él, un niño que no bosteza pero seguirá inatento, pero sí en cambio, reforzamos las intervenciones orales en clase, Juan aprovechara y se nutrirá del intercambio de opinión con el profesor haciendo más probable que su rendimiento mejore. De esta manera, lo constructivo del conductismo se cumple debido a que establecerá y mantendrá la conducta de intervención de Juan mediante las técnicas de reforzamiento y no solo disminuirá sus bostezos, ya que la intervención reforzada en clase ocupara el tiempo y la atención de Juan, más que si tratáramos de criticarlo y disminuir su conducta mediante castigo. Es común pensar que haciendo que los niños o jóvenes dejaran de comportarse mal, esto redundaría en su aprovechamiento escolar, pero esto no es tan cierto, Ferritor y col (1972) lograron reducir mediante un programa, la conducta desorganizada de un grupo de jóvenes de 12 años, pero el aprovechamiento escolar no mejoro, Sulzer y Azaroff (1975). Pero estos últimos, coincidieron que un buen aprovechamiento escolar está acompañado de la reducción de conductas desadaptativas.  Aquí la combinación de técnicas supresivas y las de reforzamiento dan los resultados esperados.

Enseñar conductas mediante el reforzamiento positivo es el objetivo base –o debería serlo – de todo programa conductual.

jueves, 9 de enero de 2014

Comunicándonos mejor en el programa conductual


La comunicación humana tiene un lenguaje que es, o puede llegar a ser abstracto, cuando me refiero a este término, me oriento no a su acepción conceptual – sin la cual, la comunicación humana seria más larga y dificultosa - si no a que puede llegar a ser lo opuesto a lo concreto o intangible,  y a que en la mayoría de las veces, su aplicación práctica es imposible,  nula o sometida a muchas interpretaciones. En psicología ocurre algo parecido, los diferentes enfoques entrampan el entendimiento de muchos colegas que usan términos que pueden ser interpretados por el sentido común, y como ya se sabe – la inteligencia y la razón parece ser una de las riquezas mayor distribuidas en el mundo porque todos creen tener lo suficiente – muchas personas, incluyendo padres, maestros y psicólogos, le dan su propia interpretación y creen tener la razón.

Consideremos algunos problemas que se presentan en el tratamiento, Jorge es un “ludópata” y su esposa quiere ayudarlo a dejar de serlo. María es obsesiva compulsiva, el señor de la tienda es gruñón con los clientes, la señora que dice que su hijo de quince años es flojo por qué no tiende su cama y no le ayuda en los quehaceres de la casa, la maestra que quiere aumentar el potencial de sus alumnos y en especial el de José por que le “ve” que puede “rendir mas” y necesita una educación especial, Renato de diez años es hostil y así le hicieron ver en el colegio a los padres, estos no están de acuerdo por que “él no es así”. El sentido común puede dejar entender estos términos, pero tal vez  habrá dificultad en alguien que observe a estos personajes por ejemplo: Jorge dice que solo va los fines de semana al casino y que lo hace porque se des estresa de esa manera,  tal vez el muchacho de quince años es flojo pero le gusta jugar futbol y para eso si es bueno y muy interesado, se levanta temprano, se baña se viste con sus implementos deportivos va a comprar el desayuno porque su entrenador le dijo que debe alimentarse bien etc. María dice que no es obsesiva ya que de verdad ocurren muchos accidentes según los medios de comunicación. Renato dice que responde así  solo a veces y cuando sus amigos le hacen bromas pesadas.  Y el que reparte pan dice que el señor amargado de la tienda no lo hace con todos, solo se enoja cuando le pagan con billete grande de a cien artículos que cuestan tres a cinco soles.

Cuando se hace un tratamiento conductual se reduce al mínimo los problemas planteados anteriormente, los desacuerdos dan paso a términos y objetivos concretos y dirigidos a objetivos observables. Términos como “ludópata” “obsesiva-compulsiva” “flojo” “gruñon” “hostil” no nos permite establecer objetivos y mediciones confiables en el cambio de conducta, ya que después del tratamiento el adolescente será ¿“menos flojo que antes” “Jorge habrá disminuido su obsesión compulsiva”  en qué consistirá la educación especial de José cual es el objetivo “alcanzar una educación integral”? .

Como en un programa o tratamiento conductual, se trata de alcanzar la conducta meta, esta, debe ser descrita en términos objetivos. ¿Qué debe llegar hacer José para  saber que tiene potencial, hacer más tareas de lo habitual, hacer más operaciones matemáticas, resolver más problemas? Al señor “ludópata” sería bueno hacer un programa para que disminuya su asistencia los días sábados para empezar o disminuir las horas de permanencia en el casino, esto es más medible que decir que es “menos ludópata que antes”.  Renato tendrá que disminuir a cero la emisión de lisuras y aumentar las quejas asertivas a su maestra, en vez de decir que deje de ser hostil. Al adolescente se le reforzara con mas horas de futbol si arregla su cuarto cantes de irse a hacer deporte. Estas metas nos orientan y ordenan términos y conceptos, evitan conceptualizar problemas como enfermedad o etiquetarlos con términos que después pueden influir en su manera de pensar o aceptarse, son términos propositivos por que en su mayoría buscan la aparición de nuevas conductas.

Así que mi recomendación es que cuando quieran etiquetar a sus hijos o familiares, mejor lo hagan nombrando la conducta que quieren que cambie, disminuya o aparezca.

sábado, 4 de enero de 2014

Soluciones diversas a problemas diversos


Una de las habilidades con que cuenta el psicólogo conductual es el pragmatismo, a veces los problemas son más aparentes que reales y cuando se les dice a los padres, profesores o encargados de la crianza de los niños, que cambiando alguna variante ambiental en donde el niño se mueve, puede cambiar la conducta se quedan sorprendido de que “el especialista que tienen al frente no sea muy técnico ni use palabras complicadas” . Hay problemas de rendimiento que se deben a problemas de visión, como por ejemplo los niños que están en el aula haciendo operaciones y hacen bien los procedimientos pero fallan en los resultados debido a problemas en la multiplicación –teniendo la tabla en clase pegadas a la pared- y es que………..…se les olvida llevar sus lentes o simplemente tienen poca visión, la cosa es tan recurrente que pareciera que tienen un problema de aprendizaje, intentar resolver este problema cambiándolo de ubicación puede ser una alternativa adecuada.

A veces los problemas de conducta de algunos niños en el recreo se debe a la ausencia de la maestra en el patio de juego, muchas conductas disruptivas en el patio o en el salón de clase disminuyen si se pone a una auxiliar de conducta en el patio a la hora de recreo, o se cambia de carpeta al alumno. Tuve en tratamiento a un niño de 9 años que fue traído al consultorio  por problemas de conducta en el recreo, el niño aparentaba en realidad ser físicamente un “pequeño matón”, serio, con el ceño fruncido y con tono de voz grave y parecía que él se daba cuenta de eso, basto con decirle que su voz parecía que intimidara a sus compañeros, para que el “entendiera”. Y es que su voz grave servía como reforzamiento negativo a los demás niños que casi casi huían de él cuando se acercaba al patio de juego, solo había tenido dos episodios de agresividad durante todo el año, lo que me pareció una exageración llevarlo a terapia, sin embargo acepte el tratamiento, basto con decirle que baje la voz cuando juegue con sus compañeros para que la maestra le anotase en el cuaderno que había jugado, de esta manera en casa era reforzado con horas de videojuegos., al cabo de una sola semana el niño volvió a jugar con sus compañeros sin  problemas,  y aunque su voz alta y grave aún se mantiene, sus amigos ya no se sienten intimidados por él, el reforzamiento continuo –las anotaciones y los premios en casa- mantuvieron el juego práctico cooperativo del niño.

Con los adolescentes poco funciona el llamarle la atención delante de otros de su misma edad, es más recomendable reprenderlos en privado y reforzarle en público. Cuando esto ocurría la conducta rebelde del adolescente no pasaba a mayores. Es conocido que entre adolescente se refuerzan el poner en “aprietos al profesor”, cuando este cae en el juego la conducta puede mantenerse, lo recomendable es no confrontarse con estos jóvenes y tener una conducta reconciliadora que sirva como tiempo fuera a la confrontación y al refuerzo de sus compañeros. En otra ocasión basto que los padres compraran todos los útiles al niño, para que este le tome más interés a sus estudios. Otra solución práctica seria llevarlo al oculista cuando los problemas de visión están interfiriendo con su aprendizaje, la observación del niño en clase es primordial para poder  identificar problemas de visión, por ejemplo que se levante mucho hacia la pizarra, mirar con ojos casi cerrados hacia la anotación de la maestra, en este caso los profesores son los primeros detectores de lo que podría ser un problema y cual no, ponerlo en una ubicación mas cerca podría ayudar hasta la visita al médico.

La atención es un estimulo reforzador poderoso para algunos niños con conductas disruptivas, cuando se le otorga atención positiva a las conductas adecuadas y se ignora las conductas problemas, algunos niños responden bien a la aplicación de esta técnica. EL Otorgarle responsabilidades también parece ser una práctica  que da resultados y que inicia conductas nuevas  que el niño no presentaba antes, con el debido reforzamiento atencional estas conductas pueden aumentar y el niño dejara de ser “el flojo de la casa”. Estas prácticas parecen ser no convencionales – y lo son – pero es bueno empezar a aplicarlas para resolver pequeños inconvenientes con los manejadores de contingencias, si se han aplicado y no hay resultados, puede merecer la realización de un programa conductual con las consideraciones de tiempo e implementación que se han referido en otros artículos.

viernes, 3 de enero de 2014

¿Quiénes intervienen en un programa conductual?


Cuando un analista de la conducta  que generalmente es un psicólogo – aunque no siempre, puede ser un profesor, psiquiatra, enfermera, incluso padres de familia, en general cualquier persona que este entrenada para eso - hace un programa conductual,  debe tomar en cuenta a varias personas, no solo es el niño o el adulto que tiene el problema de conducta, están involucradas varias personas como por ejemplo : padres y maestros, directores, hermanos, tíos, abuelos, incluso amigos que puedan servir como operadores de contingencia a la conducta.

En la entrevista que se le hace a los padres, encuentro un problema muy recurrente en ellos, el hecho de que muchos no se sienten involucrado en el programa  conductual, piensan que un programa conductual es un tratamiento convencional en que todo se hace en el consultorio. Se le aclara y explica que un programa conductual se da más allá de los límites del consultorio. La correcta aplicación de los programas y técnicas que se les deja para la casa, es en gran parte responsable del éxito del tratamiento, y esto es algo que ellos deben saberlo y aceptarlo  para iniciar el programa. Se tiene que tener en cuenta que el tiempo en que disponen los padres, su permanencia en casa, el tipo de trabajo y el tiempo que le ocupa, tienen que ver también con la aplicación de los programas en casa. En este punto debemos decir que el tratamiento en casa debe ser de tal manera que los padres sientan que tienen éxito en el tratamiento del problema de su hijo, esta sensación de éxito, producto tanto de la observación y comprobación de que la conducta de su hijo está cambiando ayudara a involucrarlo más en el programa y tener esperanza en el éxito, para este objetivo es bueno empezar con aquellas conductas que no sean muy intensas  o graves, salvo que sea necesario para el bienestar del niño o la persona a tratar. La imposibilidad de tiempo, problemas en la implementación del ambiente en casa, la ausencia por largos lapsos por razones de trabajo y la presencia de personas no entrenadas en el programa como pueden ser empleadas del hogar, personas que ayudan a la limpieza o quienes se hacen cargo del niño durante la ausencia de lo padres,  puede llevar a peligrar el buen desarrollo del programa y su éxito.

En el caso que el programa sea aplicado también a la escuela, se debe tener en cuenta que el profesor no está a dedicación exclusiva del niño tratado, por lo tanto los planes y programas en el salón de clase debe tener la particularidad de que sea efectivo y no demande más tiempo esfuerzo de atención en el profesor. Pensar que el profesor desatenderá a la clase para aplicar el programa no es real, no lo harán, es por eso que el programa tiene que ser pragmático en la aplicación en clase, por ejemplo en los reforzamientos y llamadas de atención positivas.

Es recomendable decirles a los padres que si no disponen de tiempo, posterguen  el inicio del programa hasta cuando tengan la motivación o tiempo de aplicarlo o controlar contingencias, debido a que el éxito de los objetivos o conducta a alcanzar puede verse impedido, es claro que las técnicas no fallan, fallan la aplicación y la constancia.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Como definir una conducta problema para un programa conductual


En un artículo anterior explicamos algunas consideraciones que tenemos que tener en cuenta  para poder identificar una conducta problema como fuerte candidata  a someterla a un programa conductual. Aparte de las ya consideradas quiero referirme a observar la conducta problema desde una óptica más realista, es muy fácil confundir una conducta problema a los ojos de quien los ve, el padre con una disciplina tirana puede ver problemas de conducta donde no los hay, una voz con tono alto puede ser considerada un problema, el profesor que pone una valla muy alta a algunos de sus alumnos de quienes cree que puede dar más, son formas de ver un problema conductual de manera sesgada y nada objetiva. En la vida cotidiana de los  adultos,  el no alcanzar un conjunto de metas  al final del año, puede ser considerado un problema ahondando más su percepción de lo que es un esfuerzo truncado y permanente.  El joven que postula por tercera vez a la universidad y no logra el puntaje puede provocar en los padres la preocupación de que existe un problema, cuando en realidad basta estudiar un poco más para alcanzar el objetivo o cambiar las condiciones de estudio, talvez el programa a que se postula exige un puntaje muy alto, la universidad o colegio es muy exigente etc.

Los ojos de quien mira la posibilidad de un problema conductual en general, debe ser contrastado por alguien o varias personas más, la observación directa única no basta para definir la existencia de un problema si no está sometida a cierta metodología científica. Las veces y las circunstancias en que aparece el problema puede ser una forma de corrobar la existencia real del problema conductual o en todo caso nos puede ayudar a definir de una forma más confiable su existe en el niño un problema conductual. Sulzer-Azaroff-Mayer (1973) proponen las que a continuación comento:

1.- Varias peticiones de evaluación

Si el profesor de Juanito observa que lo marginan del grupo, por que el niño se relaciona con cierta agresividad, y el auxiliar también se acerca al psicólogo para comentarle que ha visto conductas agresiva en el niño, y si sumamos a esto la manifestación de los padres  de que ya no lo pueden controlar porque Juanito llora mucho y hace pataletas, además que ha bajado sus notas., puede ser una forma realista y variada de identificar un problema en el niño. Es decir, si hay varias  peticiones, solicitudes que observan una o varias conductas en un mismo niño que necesita ayuda, es más probable que el problema de conducta exista.

2.- La comparación del desarrollo del niño dentro del grupo

Aunque no es un tema muy gratificante de conversar con los padres, comparar al niño dentro de las competencias que corresponde a las del grupo de su edad, resulta una manera adecuada de ver si existe un problema de conducta entendida como rendimiento. Para esto es útil las pruebas estandarizadas como test y cuestionarios, dentro de las peticiones de evaluación psicológica completa,  estos test nos arrojan resultados de prueba que obtienen el niño y puede ser comparado dentro de su grupo de desarrollo, si esta performance dentro del test por debajo del rendimiento del grupo de edad, sería una buena idea       comunicar a los padres que el niño necesita  potenciar sus habilidades que por alguna razón no esté desarrollando como debería hacerlo de acuerdo a su edad. Su  Manuelito no puede leer una frase larga o serie de frases de forma seguida con buena pronunciación, va arrojar por debajo de la media en las pruebas de lectura, esto nos dará una idea de que existe una deficiencia que debe ser resuelta. Ahora bien toda información que los analistas reciban de las personas, que rodean al niño, ya sean estas, padres o maestros, es aceptable y buena para el análisis, como clínicos –independientemente de la orientación o escuela psicológica que se tome como enfoque – no debemos minimizar cualquier información de cualquier fuente que ayude al análisis y al diagnóstico.

3.- Si María ha tenido una performance buena  desde el primer grado, ha sido responsable, preocupada en hacer sus tareas y desde un tiempo a esta parte ha cambiado su “manera de ser” ya no hace sus tareas, trae notas bajas, o evidencia conducta de rebeldía con los padres, si esta conducta se mantiene, y es sorprendente para los padres y maestros y no parece haber una explicación, parece ser una forma lógica y realista pensar que podría existir un problema.    Las conductas no cambian sin razón, y esas razones por lo general están por fuera de las personas, en el ambiente o su relación con ella, es trabajo del analista de conducta identificar y hacer el programa conductual mas idóneo para resolver el problema.

jueves, 26 de diciembre de 2013

La observación


Una de las aportaciones del positivismo a la ciencia, que tiene que ver con la medición y descripción de los hechos o fenómenos de manera objetiva es la observación, es uno de los tres métodos mencionados por Comte, los otros dos son la experimentación y la comparación, es más, Comte al hacer sus cuatro leyes o normas del “Estado Positivo o real” en la primera Ley subordina la imaginación a la observación.  La observación es lo que le da base a la ciencia en general,  es el comienzo en el procedimiento científico de donde parte la descripción y  ordenación de los hechos y la medición de los mismos para la predicción. El conductismo lo adopta como parte del procedimiento de investigación y análisis, y es uno de los aportes de esta escuela a la psicología que pretende ser objetiva y menos interpretativa. En psicología la observación es considerada una técnica de evaluación, por tanto tiene su propio procedimiento y valor clínico.

Observar empieza por nombrar y describir el hecho tal y como se está dando en ese momento en relación con las otras variables del ambiente, en qué momento se produce, la frecuencia, su intensidad, su duración, etc. En este sentido requiere que la atención caiga y se mantenga bajo el “poder” del estimulo observado. La observación también es un instrumento válido debido a que sobrepasa la subjetividad del observador, ordena el fenómeno observado dándole la orientación necesaria para el análisis, de esta manera, cualquier persona que utilice la observación así diseñada mediante cierta clase registro, debería describir el mismo fenómeno, independientemente de la interpretación del fenómeno; por ejemplo medir cuantas veces Luis se levanta de la mesa de estudio, es más objetivo que decir cuántas veces Luis está inquieto, porque la inquietud puede entenderse de muchas maneras, en cambio levantarse de la mesa es mas objetivo, aun así, si la medición abarca este hecho, debería de describirse que es “levantarse de la mesa”, si este levantarse es completamente ponerse de pie o incluso puede significar hacer el intento de hacerlo, todo esto lo define la descripción de la conducta meta y los registros de medición.

La observación puede ser realizada por el mismo analista o puede ser encargada a otras personas previo entrenamiento de lo que se quiere observar, pueden serlo los profesores, los padres de familia, estudiantes mayores o los de ultimo año de estudios, sin embargo no es necesario que las personas encargadas de la observación tengan conocimiento de los procedimientos o lineamientos de la investigación o análisis, es suficiente que sepan que conducta observar, la definición y el uso de los sistemas de medición, como registros, listas, cuadros, gráficos etc. Incluso la observación es una técnica que puede ser usada por el mismo cliente, lo que sería la autobservacion,  que tiene los mismos fines, en este caso el mismo cliente puede monitorear su conducta, ser entrenado en la forma de registrarla y puede servir como control de estimulo y discriminación para la conducta meta. De hecho, la auto observación sirve como una técnica de tratamiento en programas, terapias o talleres de autocontrol. En la práctica clínica cuando se realiza los informes psicológicos la observación debe figurar como instrumento de evaluación como la entrevista y la historia clínica, debido a su gran validez de descripción de la conducta para sacara a partir de ella el diagnostico adecuado.

Se dice que para observar, el analista debe ser objetivo, esta objetividad es relativa si no existe un procedimiento y sistema de recolección de información confiable y validas. El observador acucioso y con experiencia es por lo general el analista que de entrada observa la conducta del cliente o paciente cuando llega a consulta, la observación de campo es más confiable y menos interpretativa, ya que se da en el mismo ambiente en donde se realiza habitualmente la conducta, pero es necesario que la persona observada no se dé cuenta que está siendo objeto de observación, esto por lo general es difícil de realizarlo si es empleado en seres humano y ambientes pequeños en donde la presencia del observador es un estimulo que puede modificar en algo la frecuencia e intensidad de la conducta que se quiere medir.

Ahora bien la observación no se da así nomas, por qué no se trata de observar por hacerlo, sino que se observa las conductas que nos interesa para el análisis de la conducta meta, discriminando las conductas que no tienen nada que ver  con las que figura en el registro a llenar. En todo caso la observación es un instrumento válido, más que otros al menos, que nos ayuda para el diagnostico en caso de evaluación, en el laboratorio en caso de experimentación, o para medir la conducta a cambiar o disminuir en caso de un análisis funcional.

FABLA SALVAJE

  Y para cerrar esta serie de artículos que trató de síndromes psicológicos étnicos o, si se quiere llamar, de psicología comunitaria, lo ...