sábado, 11 de mayo de 2013

Ansiedad condicionada

Los principios del condicionamiento clásico o respondiente, explica la relación directa, lineal  y lógica de estímulo y respuesta, ante una acción hay una reacción,  el estimulo percibido dispara de inmediato la respuesta como una reacción a la misma. Basada en las investigaciones de Pavlov, un estimulo que en un momento dado era neutro EN y no provoca respuesta alguna en el sujeto, cuando era apareado muchas veces con otro estimulo llamada incondicionado EI que si provoca cierta respuesta incondicionada RI, este estimulo neutro EN, se volvía por fuerza de relación en un estimulo condicionado EC que si provoca cierta respuesta condicionada RC en el sujeto. Explicaremos el experimento clásico plavoniano para que se entienda mejor. Se presento a un perro un estimulo incondicionado EI que era un pedazo de carne, el perro, reaccionaba con una respuesta incondicionada RI de salivación, nadie enseño al perro a salivar ante la presencia de la carne, decimos entonces que su respuesta incondicionada era natural de su especie porque tenía hambre, la carne era sabrosa etc, etc, etc, sus reflejos incondicionado de hambre y salivación por parte de su sistema digestivo se activaba sin ninguna condición salvo la presentación de la carne.  Pero Pavlov introdujo en este esquema el sonido de una campana, que vendría a ser el estimulo neutro EN que no provocaba la salivación del perro en un primer momento, este EN se presentaba segundos antes de presentar la carne EI y el perro salivaba RI. Después de varias presentaciones juntas, el sonido de la campana EN era suficiente para activar la salivación del perro RI, sin la presentación ya de la carne EI, volviéndose el sonido de la campana por principio de relación, ya en un EC y la salivación del perro en una respuesta condicionada EC. Y se decía que la salivación del perro era una respuesta condicionada por que de alguna manera aprendió a salivar por el sonido de la campana, que en un primer momento no provocaba la salivación. El perro entonces aprendió a salivar de forma condicionada. Este es uno de los principios del condicionamiento clásico.  
Esto lo sabe cualquier alumno de psicología, y no hemos escrito nada nuevo, pero era necesario explicarlo para poder entrar al mundo real y a menudo difícil del análisis funcional de la conducta.
Paciente de 15 años, ansioso cuando se enfrenta a situaciones sociales, se aleja del grupo, aunque quiere integrarse, teme hacer el ridículo y no sabe como invitar a salir a una chica que le gusta porque se pone nervioso, le suda las manos y se queda sin habla, por eso opta alejarse y evitar la situación. No es agresivo ni violento, de inteligencia normal promedio. De padres separados, presencio muchas riñas verbales entre ambos, gritos e insultos, su madre lo presionaba mucho haciéndolo sentir mal, era miedoso cuando niño y su madre reforzaba ese miedo acompañándolo antes de dormir y dejando la luz prendida. Comenzó a sentir esa sensación desagradable que da la ansiedad cuando empezó a frecuentar grupos de amigos a los cuales no sabía cómo tratar por que eran “más extrovertidos que yo y se la sabían todas” *.
No es posible en el análisis de la conducta dar exactamente en qué momento de su aprendizaje empezó a sentir la ansiedad, óseo el origen exacto, ya que todo tiene una causa, retrocederíamos hasta no sé donde para dar con el origen de esa ansiedad. En el análisis de la conducta, más que el cuándo, interesa las circunstancias que rodearon la aparición de la ansiedad y la reforzaron, felizmente, esto se puede saber por el contexto presente ¿Que es lo que “dispara” en el aquí y el ahora su ansiedad, bajo qué circunstancias? y así poder deducir que en el pasado bajo las mismas o parecidas condiciones, el joven aprendió a responder por generalización, con ansiedad. No hay que olvidar que la disposición genética, el aprendizaje y los patrones de conducta establecidos, ayudan a la aparición y mantenimiento de la ansiedad y a configurarse un una respuesta ya condicionada. Tampoco hay que olvidar que esa ansiedad tiene una función, una de ellas puede ser mantener el equilibrio en la situación en que se enfrenta, la otra, la de evitar la situaciones estresantes. Ambas ayudan a mantener  la ansiedad y a no combatirla.
En el joven que nos ocupa el presente artículo, al ansiedad vendría a ser la respuesta incondicionada en un primer momento, nadie le enseño a ponerse ansioso la primera vez que sintió eso cuando se vio expuesto a los gritos y presión de la madre, pero después aprendió a sentirlo - por generalización – cuando se unió al grupo. Se fijo el objetivo en función de su ansiedad, específicamente en él, evitar las situaciones sociales, entonces, podríamos decir que la ansiedad se mantenía por reforzamiento negativo. Es decir aumentaba su conducta de huida al grupo, para disminuir su sensación desagradable, disminuyendo la posibilidad de hacerle frente a la situación ansiosa y combatir su ansiedad. Se trabajo en su ansiedad evitando que huyera de la situación y ayudándolo a que le haga frente disminuyendo en poco tiempo la intensidad de su ansiedad. El condicionamiento clásico nos ayuda mucho en la comprensión del aprendizaje y mantenimiento de problema como la ansiedad y fobia.



jueves, 9 de mayo de 2013

Es difícil morir de amor

Cabe mucho dolor en el hombre, dolor de todo tipo, el físico y el otro, pero el dolor que mas cabida tiene en el hombre es el dolor causado por el amor, como empujado por una noria, el hombre enamorado renueva su amor cada día, aunque ese amor ya no esté presente, en eso ayuda mucho el recuerdo que reacciona ante los lugares, gustos, olores y momentos antes compartidos con quien ya no está. Casi nadie se casa con su primer amor, los que lo han hecho deben darse por bien pagados aunque después se hayan divorciado, lamentablemente para ellos, el recuerdo y el dolor aumenta más que en aquel que no se caso con su primer amor.
El amor es el único dolor que se aguanta hasta el final, se puede vivir con el dolor del desamor, de un amor que no fue, se puede casar, tener hijos, una familia, un hogar, y seguir pensando en su amor eterno, y eso no lo hace infiel, parecería que el hombre enamorado es de hierro, por la gran cantidad de sufrimiento que puede aguantar, es un sufrimiento que se hace parte de él, como si fuera una segunda piel que lo cubre del olvido, porque para ellos, olvidar es morir y ellos no mueren de amor, viven sufriendo que es más fácil, y paradójicamente, los hacen más felices, es que el recuerdo de un amor que no pudo ser, no muere, así como ocurre con el amor, así ocurre con el recuerdo. Así vive feliz, sufriendo pero feliz, aunque parezca mentira, hay gente que vive feliz sufriendo por un amor que no pudo ser. ¿Quiénes somos nosotros los psicólogos para decirle que olvide? Si olvidar para ellos es morir y prefieren vivir, aunque vivir sea  sufrir, pero vivir al fin.
Dicen que Dios nos hizo de barro, por eso aguantamos tanta desolación, si fuéramos de cristal  ¿no se moriría el hombre de amor fácilmente? ¿No se partiría el cristal con tanta pasión guardada? No estamos hablando del sentimiento venturoso de un Don Juan, estamos hablando del verdadero enamorado. Hay mucha gente, muchísima, que siguen por ahí enamorados de alguien de su pasado, aunque su presente le ofrezca más alternativas, es capaz de tomarlas, pero incapaz de olvidarla. Se debe morder los labios para no besar su recuerdo. Es triste, de acuerdo, pero es un sentimiento y puedes vivir con él.  La tristeza causado por otros no es productiva, esa tristeza aunque empática, no es placentera, pero vivir tu propia tristeza de unos besos que se dieron y ya no, tu propia tristeza que te dice que por tu culpa ella se fue, esa tristeza muchos la viven felices, y es que hay que estar en su zapato para saber que sienten y porque sienten así. ¿Qué podemos decir nosotros ante tanta muestra de amor no correspondido? ¿Qué podemos decir nosotros para que no sufra tanto? Nada es la respuesta, ante la primera pregunta nos asombraríamos que haya gente aun que ame con locura, que deje su edad en su recuerdo. En la segunda pregunta no podríamos decir no sufras, si cuando sufre, vive Aunque es más probable que ante ambas preguntas, ellas, por las que se sufren, no sepan nada.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Odiar

Dicen que el odio mata, te envenena el alma, no te deja vivir en paz, que cuando odias es como tener una enfermedad que te carcome las entrañas y mil cosas más. Estas expresiones verbales son reforzadas por la comunidad cuando te aconsejan que olvides algún daño que te han hecho y no odies. Pretendemos deshacernos de un sentimiento mediante palabras que suenen bien, pero no se puede reprimir emociones que están con nosotros hace ya centenares de miles de años, la verdad es que no es tan fácil como parece, ni tan cierto como dicen. He aprendido que la mayoría de las personas por lo general no hacen lo que dicen ni dicen lo que hacen. No es fácil perdonar, menos olvidar, creo que el ser humano no está hecho para perdonar, perdonar significa olvidar, y esto no ocurre, creemos que perdonamos cuando no hacemos nada en contra de esa persona que nos hizo mal, o perdonamos solo de palabras, pero nunca más volvemos a confiar en esa persona o simplemente nos conformamos con no verla nunca más, aunque la animadversión aun este allí. Eso no es perdonar.
Si una persona odia es por una causa, la validez moral de esa causa queda solo en aquel que odia, solo él puede dar el valor a su odio, nadie más. Y el odio muere con él, o con la persona odiada. Nadie – o muy pocos - odia a un muerto, aunque se puede odiar el recuerdo, la muerte es aquella maleta que se lleva dentro algunos sentimientos como el odio o el amor, y solo nos deja vacios que tenemos que llenar mediante el llanto o el recuerdo.
No Existe odio profundo, solo existe odio, y este puede ser dirigido a personas, cosas o acontecimientos, no siempre es destructivo, tiene su valor contracultural y anárquico, pero a la vez es constructivo  e impulsivo para muchas personas. ¿Odiaría Ud. a aquel que le arrebato la casa y lo dejo en la calle? ¿Al que hizo un daño irreparable a su familia? ¿al racismo? No al racista ¿Odiaría  Ud. la pobreza física y espiritual? ¿Al que mato a su hija después de una noche de copas? ¿Al que quiere reiteradamente destruirlo? Siendo el odio un sentimiento, emblema subjetivo de la emoción, puede estar camuflado bajo alguna conducta o un gesto, no siempre es objetivo ni comprobable, es decir, se puede odiar a una persona y esta no puede darse cuenta de ese odio si está bien escondido y guardado. Generalmente hacemos esto, guardamos la explosión emocional para cuando se pueda dejar explotar, en esto consiste precisamente los trastornos emocionales, la expresión de las emociones en contextos inadecuados y también de origen inadecuados, es decir, es distinto odiar a alguien que le hizo un daño irreparable, y odiar a una persona por que es diferente a nuestro color de piel. El primer odioso queda justificado, es la reacción emocional normal que tiene una persona ante el daño infringido por otro y que lo llevo a un gran sufrimiento. Es normal odiar a alguien que le ha hecho daño. Sería curioso y de una importancia  clínica, escuchar a una víctima que perdona  a su victimario, no digo que no se pueda dar, en las contradicciones humanas esta su particularidad y confusión, pero digo que no es la norma, y lo contrario no es anormal ni enfermo.
El segundo odioso sin embargo no queda justificado y esto más que normal sería enfermizo. Odiar a una persona por ser diferente a nosotros cae en el racismo y discriminación, odiar a alguien que no nos ha hecho ningún daño y solo por su presencia, es ser un fanático y no tiene justificación.
El psicólogo Daniel Coleman pone al odio como una emoción destructiva, yo creo que hay odios que pueden ser constructivos si están originados a combatir los anti valores sociales como la pobreza, la mentira y el engaño. ¿Quién no odia la corrupción? ¿Quién no odia al narcotráfico? ¿A la mentira? ¿A la traición? Hay odios que empujan a las personas a ser mejores y evitar la decadencia de la civilización actual. Desde la literatura, Prometeo encadenado odio a los dioses, Nietzsche odiaba la compasión inútil y nihilista del hombre débil, el hombre desde el existencialismo odia la responsabilidad que lo lleva a la angustia. Hay odios que rompen cadenas, pero también que gastan vitalidad y tranquilidad. Humanos al fin, tenemos que tomar como humano y normal ese sentimiento.  

viernes, 26 de abril de 2013

Defenderse contra un ataque

El tema de que si el hombres es agresivo por naturaleza es un debate que aun no acaba entre los investigadores;  algunos dicen que lo es, otros proponen que no hay nada de instintivo en la violencia y agresividad del hombre, y que más bien, es un aprendizaje. Los primeros ponen como ejemplo la destrucción casi total del medio ambiente, las matanzas sin ton ni son de especies de animales casi en extinción, las guerras, construcción de bombas nucleares, la contaminación de los océanos, la perversa costumbre de matar a tu prójimo por dinero, o simplemente matar a tu prójimo. Los segundos argumentan que se ha confundido el instinto agresivo con el instinto de conservación, esa dominación y delimitación de nuestro territorio y ambiente, pero esto no tiene nada que ver con la agresividad, tiene que ver si, con la supervivencia de la especie. En todo caso parece que la agresividad y la violencia son aprendidas, influenciadas por la sociedad en la que se esté. Aún incluso, si tomamos en cuenta que la agresividad formo parte de nuestra especie evolutiva para poder sobrevivir en un ambiente hostil, nada prueba que sea instintiva de la especie. Nos sorprenderíamos de lo que los seres humanos podemos aprender en peligro de ser eliminados, exterminados, muertos.
Las sociedades conglomeran una gran cantidad de gente, y la violencia se engendra dentro de esos grupos humanos, la cuestión es que defenderse de un ataque físico intenso puede llevar a hacerle daño a esa persona que precisamente  nos está agrediendo. El daño causado a otra persona por defendernos de su agresión, es un daño no intencional, guiado solo por la necesidad de supervivencia, protección y seguridad, y no debería llevar necesariamente a una culpabilidad ni vergüenza a quien lo ejecuta, es decir a quien se  defiende.
Para muchas personas la defensa ejercida con violencia ante un ataque está mal vista y considerada.  A veces me parece que hasta te miran de una forma extraña cuando alguien alza la voz pidiendo que sus derechos sean respetados. En las escuelas estos problemas de conducta agresiva se ven muy a menudo. Todos sabemos que no son tolerados bajo ningún punto de vista, sin embargo esta menos controlado de lo que uno pueda pensar. El niño más vivo sale ganando en esto de molestar, porque generalmente él agrede y se esconde, mientras que el niño inexperto en las lides del engaño que responde a un ataque con defensa, si es visto por el tutor-queja segura a sus padres.
Cuando un niño, adulto y anciano es víctima de agresión física no es tiempo de aplicar razonamiento, la supervivencia obliga a responder con una defensa, esta, por lo general, será tambien agresiva o en su peor caso, violenta. Y es que la proporción, mas allá del aspecto legal, lo utilizamos aquí como estrategias de mantenernos con vida.  Si en ese intento de defensa alguien sale herido, no sentir culpa o vergüenza no es malo ya que la intención no existió, solo el deseo de defensa.
Igualmente, en los niños, la defensa física y emocional es perfectamente adecuada en su accionar, ellos necesitan cuidados y aprender que nadie, absolutamente nadie debe tocarlos, ni siquiera su compañero de clase. Las profesoras no deberían subestimar las quejas de sus alumnos cuando hay agresión física de por medio, como parte de la estrategia para disminuir la violencia en las aulas. Cuando el niño comprueba que su queja fue escuchada, comprenderá que el sistema funciona y no usara la violencia para hacerse respetar, mientras tanto creo que es lo único que tiene el ser humano.
¿Y qué me dicen de la agresión verbal por medio de una ofensa? Hay palabras que matan, eso dicen, pues nos queda dos opciones, o responder igual o quedarse callado, las dos opciones son validas, ninguna descarta a la otra. Las dos dan las herramientas al ofendido para salvaguardar su honor, o su coraje. A veces, quedarse callado alimenta las frustraciones. Concluyendo, defenderse de un ataque es algo valido penal, social y  psicológicamente, es válida si está dirigida a acabar con el agresor o su acto en defensa de nuestra propia vida o la de los demás. Si alguien sale lastimado, diremos la expresión francesa  “Cest la vie”

martes, 16 de abril de 2013

Conducta Normal

Aun persiste la vieja costumbre de ver a los psicólogos como profesionales que solo tratan enfermedades mentales, los llamados socialmente “locos”, enfermos, pervertidos sexuales, criminales, psicópatas, asesinos, antisociales, delincuentes, ladrones, drogadictos, etc. Pasa lo mismo cuando la persona espera que esté enferma o con un dolor persistente que lo inhabilita para sus quehaceres diarios, para recién ir al médico.  Claro que ir al médico para que le hagan un chequeo, lleva menos prejuicio que ir al psicólogo para un consejo psicológico. Muchas personas piensan que verlos entrar a un consultorio psicológico conlleva a pensar que ellos “están mal de la cabeza”. Ahora bien, hay que ser sinceros, los psicólogos tenemos mucha responsabilidad en que estos prejuicios existan, son aquellos psicólogos acostumbrados a ver problemas psicológicos anormales  en cada conducta, y de interpretar esas conductas con términos curiosos o complicados que suenan misteriosos e interesantes para una literatura de ficción, que por lo general, con un análisis más exhaustivo y conductual,  no conllevaría a considerarlo como tal.
Este alejamiento de la relación con la psicología también forma parte de la cultura psicológica que tenga un pueblo.
La psicología es una ciencia que estudia la conducta, para no ser dogmatico, también  ampliare la definición tradicional que se orienta al estudio de la mente, aunque hay que admitir que tenemos muchas limitaciones para saber realmente las cosas de la mente, es más fácil saber el funcionamiento cerebral que el funcionamiento mental. Sin embargo vale decir que siendo la conducta - y la mente -  el objeto de estudio de la psicología,  cada conducta del ser humano está impregnada de lo psicológico. El psicólogo también ejerce su profesión en el ámbito laboral educativo y social de una sociedad, es decir, en todo quehacer humano en donde exista relación humana ¡ y no solo humana ¡ sino también animal y ambiental.  El ser humano en estos ámbitos de relación, puede enfrentarse a circunstancias que le son satisfactorias o que no le son  satisfactorias, algunas de estas se dan producto de sus relaciones precisamente circunstanciales, otras, debido a su historia de aprendizaje, y otras por problemas propiamente constitucional o hereditarios. Las dos primeras son las que generalmente abundan. Siendo el ser humano un ser social por necesidad más que por cualidad, en los casos que la insatisfacción se deba a circunstancias propias de la situación, mayormente es debido a un problema de cómo relacionarse, y es necesario la intervención psicológica para ayudar a aquellas personas a relacionarse adecuadamente. En estos casos no hay enfermedad mental per se, si no, sensaciones insatisfactorias, pensamientos erróneos y conductas conflictivas producto de las influencias de otras personas o situaciones que generan estrés  que hacen sentir a las personas que algo no anda bien, pero como no se consideran enfermas mentales no van a  consulta.  
Si la psicología esta en todo ámbito humano ¿Cómo podemos pensar que solo se aboca al estudio de la conducta anormal, enferma o patologica?
Así como uno de los objetivos de la medicina es la prevención de enfermedades y no solo de tratarlas, y para eso están las consultas y chequeos anuales para detectar el cáncer, la diabetes y otras enfermedades físicas, en donde el médico aconseja una dieta y una forma de vida mas desestresante, así mismo la psicología se encarga de  prevenir problemas psicológicos con el consejo psicológico y con programas de prevención en las escuelas y empresas, así como proyectos sociales para prevenir muchos problemas de conducta y de relación en la población como en la depresión por ejemplo que en la inmensa mayoría de casos, se debe a problemas de estrés, más que por problemas constitucionales o de herencia, la mayoría de suicidas eventuales se hubieran podido evitar con la visita al psicólogo.  
Hay muchos mitos en psicología, algunos psicólogos alimentan estos mitos porque se sienten importantes e interesantes, usando palabras rebuscadas, términos y significados mentalistas y hasta metafísicas que confunden, rodeando a la profesión de un halo de misterio ante los ojos del lego que lo escucha, e irónicamente, el lego las repite precisamente por modelo e imitación alimentando mas a la población de sus propios miedos, condicionándose ellos mismos a lo que piensan. Por eso en los próximos artículos que publicare en este blog hablare de la conducta normal que se ve a diario, aclarare en lo posible y hasta lo que mi conocimiento me permite– Docta Ignorantia * .
*Principio gnoseológico retoma el lema socrático “solo sé que nada se” la sabiduría que reside en saber que se ignora.

miércoles, 10 de abril de 2013

Personalidad antisocial y síndrome de la infancia –

Si hay una personalidad que escapa del ámbito personal, incluso lo conflictivo interpersonal, y que se enmarca en una aventura impersonal que te hace daño y a quien no le importas, y rompe en la escena social agrediéndola, despreciando los derechos de los demás y siendo un real  peligro para sociedad y para los que se relacionan con él, esa es la personalidad antisocial. Efectivamente,  la antisocial es una personalidad sin escrúpulos, para quien todo vale para satisfacer sus sentimiento, no se adapta a normas legales, irresponsable, sin o poca culpa por haberte hecho daño o robado, despreocupado e imprudente, busca excusa a todo su comportamiento alejándose de la culpa y acusando a otros de sus bajos actos. Aquí el elemento principal son las trasgresiones sociales a las normas, detenciones y problemas con la policía, además de una ansiedad poco tolerada cuando se le pone límites y se frustran, estafan y roban.  En este rango están los delincuentes, ladrones y asesinos por lucro.   
No responden a castigos por que tienen una incapacidad de darse cuenta de sus errores y no aprenden de ellos. Son consumidores de drogas, bebedores y abusadores. Para  Ávila Espada y col. Las personalidades antisociales presentan la triada antisocial-sádico-pasivo agresivo, lo que representarían lo que hablaba Tehodore Millón sobre sus variantes del prototipo, es decir, el antisocial sádico y el antisocial pasivo-agresivo que vendría a ser como un volcán en permanente amenaza de erupción si vale la metáfora.
Si conoce a alguien con esta personalidad, huya de él, no confié en el, que, aunque es capaz de adaptarse a normas sociales o morales del grupo en que se mueve,  -normalmente grupo de antisociales -  no tardara, si puede, de aprovecharse de Ud. Sin ni siquiera voltear la cara para saber cómo lo dejo.
Ya en otro artículo en este mismo blog, he tratado la diferencia entre  personalidad antisocial y psicopática, entidades clínicas que se usan para designar las mismas transgresiones sociales, a mi humilde entender de forma equivocada, pero no redundaremos en ello, sin embargo si queremos hacer una pequeña diferencia entre ambas entidades, diría que, mientras que en la psicopatía existen mas psicopatología personal en juego, en el antisocial, su conducta está orientada al ámbito social, su conducta es mayormente aprendida y reforzada en  el ámbito social en que se crio y por el grupo de amigos que sirve como reforzamiento positivo.
Tratar a un antisocial es muy difícil, tendera a culpar a la sociedad, a sus padres y amigos de su comportamiento.
Síndrome de la infancia
Los antisociales aunque han sido muy investigados en el ámbito clínico, en el caso del síndrome de la infancia, hay una serie de comportamientos que se pueden observar en los niños y que nos pueden advertir de un probable desarrollo antisocial futuro. Por ejemplo los niños con problema de conducta manifiestan oposición y desafío ante los adultos y figuras de autoridad, es más que una rabieta o travesura infantil o rebeldía de adolescente – analizar la edad del niño en estas manifestaciones es importante porque se puede comparar con el nivel esperado de la norma - y tiene que trasgredir las normas. Dentro de este rango vemos a niños impulsivos que se pelean, maltratan a los demás, son el matón del barrio o de la clase, roba, miente reiteradamente, fuga del hogar y causa daño a la propiedad.
Los niños con este síndrome también hacen rabietas y son discutidores y no acatan normas de convivencia, son niños que tienen baja tolerancia a la frustración. Estas conductas manifiestas deben ser graves, duraderas y mostrar ansiedad e intensidad en la expresión impulsiva. Esto les preocupa a muchos padres que ven a sus hijos con “mucho temperamento” y  muy enojados, viven bajo el estigma de chico problema.
Algunos padres acceden a sus peticiones para evitarse enfrentamiento con él, quienes por ser tan exigentes, atraen la atención de sus padres, quienes evidencian peores cuidados, y le dan una atención sobrevalorada que después se convierte en un problema. Como se puede observar, según las investigaciones  (Carranza y Gonzales) las sociedades pueden modificar, mantener, controlar, y extinguir expresiones temperamentales. La familia es una sociedad, en ella se modela estilos de comportamiento consentidos, se reprimen algunos y fomentan otros, la impulsividad del niño si no es controlado desde la primera infancia, puede traer serios problemas debido a un condicionamiento a resolver problemas de este tipo de la forma violenta y agresiva tratándose de salir con la suya lo que logra mayormente, ahí el problema.



sábado, 6 de abril de 2013

Personalidades masoquistas y sindrome de la infancia-Los que sufren

¿Se ha topado Ud, amable lector con personas que constantemente se quejan que todo les va mal, que tienen mala suerte para el amor, que nunca tienen a quien amar y que les amen? ¿Conoce Ud. a personas que sus experiencias y conductas son consideradas casi autodestructoras, evitan las experiencias agradables y son capaces de desvivirse por los demas, demostrando con ello que los demas abusan de él, y que parecen que gozan con las experiencias desagradables? Pues bien, se ha encontrado usted con una personalidad masoquista. Estas personas muestran siempre que estan sufriendo, repiten una y otra vez la misma conducta que los lleva a sufrir, repiten por ejemplo, experiencias amorosas en donde ella aparece que es la victima de maltrato, se buscan parejas que la tratan de lo peor o sacan provecho de ellas y las trata servilmente, tanto economica como afectivamente. Cuando tienen la oportunidad de relacionarse sentimentalmente con personas que la tratan bien y les da su lugar, simplemente rompen con ellas y vuelve a buscar a alguien quien las haga sufrir. Siempre estan dispuestos a entregarse por los demas y a sufrir por ellos. Su comportamiento repetitivo y su escasa capacidad de aprender de la experiencia, le parece extraña y a veces irritable a muchas personas con las que se relaciona.
Los masoquistas mediante su sacrificio, esperan que las personas le tengan lastima y sientan algo de culpa para que pueda quererla, es decir el masoquista aprende a sentirse querido si es humillado y reconocido por ello. Ha sido reforzado continuamente que si no abusan de ella, no podra despertar el amor o el interes de otras personas.
No se sienten capaz de organizar, planificar y cumplir grandes objetivos en su vida, pueden ser considerados supersencillos, y con una indefension aprendida que las hace ver pequeñas ante las circunstancias de la vida, no se defienden si son maltratadas y cuando se enojan hacen reproches dirigido a demostrar lastima por ella.
Estas personas son simpaticas para quienes las dirigen y las quieren usar para algun fin, sin embargo son insufribles para aquellas personas  que tienen que escuchar sus quejas de mala suerte y de que su vida es un sufrimiento, por que se observa que no hacen nada por cambiar y ser feliz. Se niegan la felicidad diciendo que no tienen derecho a ello, ha aprendido que ser feliz no lleva a sentirse bien, y que sufrir le abre las puertas a ser reconocidos.
Sindrome de la infancia.
Los niños que se muestran excesivamente tristes y con baja autoestima pueden indicar algun parecido con estas personalidades, los que siempren se queja de que les va mal, que no son capaces de cumplir objetivos o rendir un examen, estos niños observan y sienten que ganan la atencion de sus padres y profesores haciendose los  pobrecitos y debiles.  En casos extremos, estos niños se hacen los enfermos, se caen a proposito, se accidentan a menudo con el afan de ganar notoriedad de padres que no le prestan atencion a conductas positivas y dirigida a objetivos. Son reforzados constantemente por padres sobreprotectores pero que a la vez se quejan de su mala suerte y las dificultades de la vida. Son niños que han sido reforzado en situaciones en donde, si mas enfermos estan y mas sufren, los padres los amaran mas. Estos padres son limitantes, los anidan, les restan independencia y soltura, no les dejan hacer cosas orientadas a su independencia, desarrollando baja autoestima y un condicionamiento a la dependencia y a las verbalizaciones que denoten comprension y lastima ante su situacion.

FABLA SALVAJE

  Y para cerrar esta serie de artículos que trató de síndromes psicológicos étnicos o, si se quiere llamar, de psicología comunitaria, lo ...