sábado, 23 de febrero de 2013

El angel caido


 “Aquí, al  menos seremos libres, pues no ha de haber hecho el Omnipotente este sitio para envidiarnoslo, ni querrá, por lo tanto, expulsarnos de él, aquí podemos reinar con seguridad, y para mi, reinar es ambición digna, aun cuando sea sobre el infierno, por que más vale reinar aquí, que servir en el cielo.”   “El Paraíso Perdido” (John Milton)

¿Quién le dio a Satanás el libre albedrio de decidir rebelarse contra Dios? No olvidemos que Satán fue un ángel, un espíritu puro en sus inicios, pero por extrañas razones cambio de parecer, de servir a Dios en el cielo, a reinar en el infierno.  Hubo algo que no andaba bien en el cielo que hasta los ángeles no estaban a gusto, no olvidemos también que Satán no se rebeló solo, fue un ejército de ángeles  que lo acompaño, volviéndose jefe de ellos, Satán se convirtió en Arcángel, aunque en la religión cristiana solo se reconoce  como arcángel a Miguel que lidero la batalla en el cielo entre los ángeles buenos y ángeles malos que acabo con la derrota del ejercito satánico condenándolo a lo que los griegos llamaban El Hades. Precisamente con este episodio comienza el poema épico de Milton que me llevo a repreguntarme nuevamente como ya antes lo hice ¿El libre albedrio también existió antes que el hombre? ¿Será este albedrio una cualidad espiritual que se torna una carga difícil de llevar teniendo un Dios que obedecer? Lo cierto es que este libre albedrio está implícito en el relato religioso, por que como doctrina comenzó con san Agustín  350 años D.C. años más años menos. Lo que me interesa más que la doctrina de un hombre como Agustín y de la Iglesia Católica, es la existencia celestial de una decisión que se supone no debería de existir en seres espiritualmente superiores al hombre. Si los mismísimos ángeles pueden decidir servir a Dios o no ¿Que le queda al hombre?.

Desde un punto de vista más evolutivo y materialista, desde que nuestros antepasados evolucionaron desde especies inferiores, formaron grupos humanos pasando del estado de salvajismo a las tribus, en este estadio dejaron de creer en las explicaciones de los chamanes de la tribu en relación con las cosas de la naturaleza, la espera a la lluvia, el sonido y la luz en el cielo, la sequia, etc., la magia dejo paso a la religión. Esta creencia chamanica vuelta en fe, formó desde ese entonces un lazo infranqueable con el ser humano. Este dejo a la religión, la explicación del origen del mundo, de las cosas buenas y malas que pasan en él. No hay Edad ni época en la historia humana en que la religión no se haya hecho presente. A veces salvándola, a veces condenándola o dejándola a su libre albedrio. El hombre religioso siempre se ha hecho a imagen y semejanza a Dios. Es Dios mismo, esa trinidad se vuelve cuarteto cuando de unir se trata al Padre al hijo y el espíritu santo con el hombre. Este último, aunque clavo a su prójimo a un madero, después lloro y se arrepintió, a partir de ahi esa unión fue un error.

Esta combinación, desde mi punto de vista, equivocada, entre religión y materialismo no ha podido satisfacer las preguntas que existen con relación al hombre. Al contrario, creo que ha confundido a lo largo de la historia las respuestas que se han dado o la forma como se ha adoptado la concepción del universo y del hombre. El ser humano siempre ha querido una explicación a su incomprensión de las cosas de la naturaleza y con relación consigo mismo, las preguntas han sido concretas ¿Es malo? ¿Es bueno? Pero las respuestas han sido hechas desde dos perspectivas diferentes, contrapuestas, ¿Es materia y espíritu a la vez? o es una de las dos,

En esta confusión la caída ha sido fuerte. No se explica como el hombre siendo imagen y semejanza a Dios, siendo creado por este ser espiritualmente superior y bueno, pueda hacer lo que hace, se salvo la explicación creando el libre albedrio, como una relación extensiva con el ángel caído, malea a la especie y libra de culpa a la misma, a la larga esta concepción del hombre no lleva a nada, solo a la esperanza que por algo no escapo de la Caja de Pandora, aun sigue guardada ahí, pues no escapo al mundo, como los otros males.

Nos queda la filosofía para echar más leña al fuego, esa otra forma de ver desde fuera las cosas del mundo, y que por esa precisa razón no es lo suficientemente objetiva ni se compromete con nada. Cuando pretende hacerlo, es considerada revolucionaria, cuando no, se pierde en la metafísica, esa que solo entiende Heidegger. Una metafísica más terrenal es la de Sartre,  ¿será el hombre un ser libre angustiado por esa libertad? El miedo a la nada es más poderosa que el infierno, así que quedémonos con la fè. El hombre no se permite la libertad de la nada después de la vida, vivir con el prójimo sería  un sacrificio sin sentido, más vale la esperanza de retribución del paraíso.

¿Y las circunstancias? Esa prima filosófica del conductismo, Ortega y Gasset nos encuadra dentro de una historia de  vida que nos determina, el hombre es resultado de sus circunstancias nos decía, sin poder de decisión, o mejor dicho de decidir dentro de las circunstancias que se vive, bueno, al menos hay un haz de luz que nos devuelva algún poder al hombre sobre su destino, aunque sea como dice Jan Bover dentro de las variables que se tengan. Podemos dirigir nuestra mirada al superhombre de Nietzsche aunque, a decir verdad, si me da escalofríos un hombre sin valores, me aterra un superhombre igual, aunque si fuera posible, según la propuesta de Nietzsche, este superhombre acepta las cosas del mundo sin mucha elaboración mística, seria medianamente aceptable. Aunque creo que eso es lo que nos falta, aceptarnos tal como somos, y mejorarnos si es posible.

Lo único que tenemos, es lo que conocemos, al hombre en sus muchos aspectos, hay que aceptarnos así, y mejorar si es posible, tal vez así, reinemos en un mundo feliz, mejor que esperar servir en el cielo como espíritus, aunque siempre tendremos el libre albedrio para volver a ser hombres.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Derechos de los niños


En Esparta, los niños eran formados en el carácter desde edades muy tempranas.  Nicole Loraux nos habla de la formación de los jóvenes espartanos en el “Pònos”  que era para los griegos, la larga pena del dolor de la vida y las batallas.  Por su parte, el historiador de las religiones Micea Eliade nos narra en sus crónicas, las muchas agrupaciones tribales como los nativos de Norteamérica, que preparaban a los niños para la caza y cuando eran adolescentes lo separaban de los demas miembros de la comunidad para un ritual que era el paso a la etapa adulta, de este modo, entraban a formar parte de la tribu ya como integrante adulto con derechos y responsabilidades. En la Edad Media, Los niños si se portaba mal era castigados severamente. Contrariamente a lo que se piensa, el historiador Robert Fossier nos dice que no era considerado “un adulto en pequeño”, sin embargo, se le agredía mucho pero no por que los padres eran insensibles ante el llanto de su hijo, si no que, impregnada como estaba esa epoca del pensamiento escolastico, la tanda servía como sanación ante una posible posesión diabólica. Sea como fuere, las condiciones de los niños en la antiguedad eran duras, si tenian la suerte de sobrevivir a las múltiples enfermedades de esos años, cuando cumplian  los diez o doce años, ya estaba preparado para el ejercito, las tarea del campo o del hogar.

En la actualidad los avances morales impiden y prohíben castigos severos para los niños. Shapiro recomienda  que un castigo efectivo ante una conducta negativa en la que se vea perjudicado otra persona,  seria hacer sentir verguenza y culpa al niño, pero esto solo seria aplicable cuando las conductas inadecuadas perjudiquen o causa daño a otra persona.

Zulzer- Azaroff y Mayer recomiendan el castigo solo cuando otras técnicas positivas antes empleadas no den resultados, y cuando una conducta es perjudicial para él y los demás, como por ejemplo la agresion. Skinner nos advertia ya que el castigo y el constante control hacia los niños, ocasionaban que estos ejercieran un contracontrol, huyeran de la situacion controlada o castigada perdiendo una ocasion propicia para la enseñanza positiva.

Los derechos de los niños  han guiado planes de gobiernos, instituciones del Estado y privadas para protegerlo de los peligros y riesgos que toda sociedad trae. Pero la gran pregunta que se hacen los padres es: ¿Que hago si mi hijo no me hace caso y es un rebelde? . Sería ingenuo pensar que un niño se va a comportar de manera adecuada siempre, y que sus conductas disruptivas o agresivas puedan no recibir un estimulo adversivo esperando que la conducta negativa desaparezca de la nada. Generalmente los niños tienen un entendimiento fugaz y no permanente de los sucesos que le ocurren, esto se comprueba cuando se le dice al niño  ¿Me has entendido? Y si el niño mueve la cabeza afirmativamente se entiende que a comprendido, sin embargo nos sorprendemos si vuelve a presentar la conducta inadecuada  al rato o al día siguiente.

Personalmente al pie de las investigaciones y de la experiencia, creo que los castigos deben reducirse, a cero si es necesario. Más que por  miedo a la Ley por una cuestión ética y moral- no se le debe agredir a un niño-. Sin embargo cuando presentan conductas agresivas o desadaptativa los padres podrían verse en la necesidad de aplicarle un suceso o estimulo adversivo que le afecte al niño. Sin embargo si se le agrede al niño por una conducta que hizo, no estaríamos arreglando el problema, ya que hay varias formas de hacerle ver las consecuencias de sus actos con formas más positivas y menos inclusiva como el castigo fisico.

Los Derechos del Niño y del Adolescente nos obliga a nosotros los psicólogos a implementar programas conductuales con total respeto a los derechos de los niños, por ejemplo en la aplicacion de las técnicas de modificacion de conducta, cuando se aplica el “tiempo fuera”, este debe hacerse teniendo en cuenta estos derechos, Por ejemplo no apagar la luz en el lugar que le han enviado a reflexionar, no gritándole, ni jaloneándolo, ni humillándolo, ni condicionándolo con el hambre, frio o sed, comida, sueño o golpe.

Lo que se quiere conseguir con las intervenciones psicológicas, es que los niños aumenten aquellas conductas que tienen como déficit o presentan menos y no vulnerar derechos que por otra parte no son impedimento para corregirlo.  

miércoles, 30 de enero de 2013

La importancia del reforzamiento positivo


Skinner en “Sobre el conductismo” libro casi filosófico de la teoría psicológica conductista, nos indica sobre la importancia del reforzamiento positivo que  a continuación adapto sin cambiar su esencia para comprensión de todos:

Cuando una conducta emitida tiene como consecuencia algo reforzante tiene mayor probabilidad de que ocurra de nuevo. Por tanto: un reforzador positivo fortalece cualquier conducta que lo produzca.

Los reforzadores ya sean este positivo o negativos fortalecen la conducta que lo producen, ese es la consecuencia natural de los reforzadores, aumentar o fortalecer la conducta. Por ejemplo: Si decimos gracias a nuestro niño cuando nos alcanza algo que le pedimos, y ese gracias es reforzante para él, es más probable que lo vuelva a hacer ante nuestra reiterada petición. Si no es reforzante, tal vez no lo volverá hacer. Esto depende de una parte, de las condiciones en que el niño anteriormente haya tenido un acercamiento con la palabra “gracias” y por otra parte de las condiciones que ese niño sea susceptible a ser reforzado con ese “gracias” la susceptibilidad la da la especie a la que pertenecemos, esa susceptibilidad le viene como herencia de la especie. Sin embargo, si esta susceptibilidad no la ha heredado, no todo está perdido, porque ese niño que en un primer momento no “engancho” con el primer “gracias” puede ser condicionado a que “enganche” con lo que complementa su poca susceptibilidad heredada. Otro ejemplo si tenemos mucho calor en un ambiente cerrado, y tenemos cerca un ventilador, el calor será un reforzamiento negativo para iniciar o incrementar la conducta de “pararnos, caminar y encender el ventilador”, siempre que estemos en una situación similar haremos lo mismo ya que con esa conducta, evitaremos la molestia del calor.

Cuando una persona está ya  bajo el control del reforzamiento positivo, tiende a actuar sin que haya un motivo o causa antecedente o previa, por lo que siempre diremos “está motivado” o que actúa por libre albedrio, o por consciencia. Claro que esto es aparente, por que la persona ha estado ya expuesta a condicionamiento del reforzamiento positivo, lo cual ha surgido el efecto oculto por cierto, que si le preguntamos ¿Por qué actúa así? nos dirá “porque quiero“. Esta  respuesta es importante porque implica una cierta libertad. Libertad que de verdad no creo que haya. Solo hay condicionamiento del refuerzo.

Sin embargo esa palabra libertad decía yo, es importante porque esa es precisamente la sensación  final que busca el reforzamiento positivo. Cuando hay libertad no hay control aparente, cuando hay control la gente se molesta, trata de huir, reclama, se queja, y ejerce la rebeldía en otras palabras el contracontrol. Es obvio que no queremos que ni nosotros ni nuestros hijos ejerzan un contracontrol permanente en sus vidas, queremos que la sensación de libertad de actuar sea su estilo de vida, comencemos entonces a reforzarlos positivamente y darle menos motivos para que ejerzan el contracontrol.

Adapto un ejemplo de Skinner a nuestra realidad. La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria realiza periódicamente un sorteo de dinero para aquellos que envíen sobres con comprobantes de pago. Cuando uno compra en un lugar donde expiden comprobantes de pago, ahí van nuestros impuestos al Estado. Los impuestos que pagamos por comprar tal o cual cosa, cosa que podríamos encontrar más barato en otro lugar en donde no den comprobantes de pago, lo que nuestros impuestos no llegarían al Estado, así pago menos y no pagaría el impuesto, pero al existir la posibilidad de ganar dinero en ese sorteo que la Superintendencia realiza, ejerzo entonces mi “libre voluntad” de comprar en donde me den comprobantes de pago, y participar en ese sorteo o de no participar. ¿Qué ocurrió aquí? Ejercí mi “libre voluntad” o ¿actué creyendo que era libre? El estado ha ejercido en este ejemplo una forma menos controladora de recaudar dinero, sin embargo lo recauda, dejándonos a nosotros con ese sentimiento de libertad y sin posibilidad de queja o de contracontrol - que sería el comprar en otro establecimiento más barato que no den comprobante -  si este sorteo es permanente, la libertad de nosotros se hará permanente y se habrá establecido el reforzamiento positivo que en este caso es la posibilidad de ganar, o el conocimiento que tengamos de gente que ha ganado el sorteo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Reporte de aula y reporte del hogar


Un programa conductual funciona mejor y más pronto cuando le profesor y los padres coordinan los informes o reportes del niño tato en el colegio como en el hogar, de esta manera de cierra el círculo en donde el niño debe emitir la conducta deseada o disminuir la conducta problema.

A veces los reportes del aula no coinciden con lo que se logra en el hogar y viceversa. Por ejemplo: Si en el colegio se le refuerza la conducta de jugar sin violencia, en la casa, los padres sin querer fomentar el juego violento, ya sea con armas de juguetes, juegos de computadoras etc. Lo que ocasionara que el niño se confunda en lo que se le pide y se deteriora en el peor de los casos el desarrollo de la conducta meta, en el mejor de los casos demorara su aparición. En otras palabras colegio y hogar deben trabajar juntos en el cumplimiento del programa conductual.

Por lo general los programas conductuales trabajan en el objetivo de que la conducta del niño en el aula y en el hogar sea coordinadas. Una puede complementar a la otra. Si Juan no encuentra los reforzamientos en la escuela, el hogar puede suplir esta carencia del colegio, decimos carencia solo por decir, debido a que muchos reforzadores son casi imposibles que se den en el aula, ya sea por cuestiones de tiempo, financias o espacios, como viajes, juegos en computadora, premios etc. Pero los padres si pueden cumplirlo. Los informes mediante la agenda puede salvar este inconveniente práctico que se ve a diario en la aplicación de los programas. Esta agenda a parte de comunicar las tareas, o cualquier aviso a los padres de familia, puede cumplir también la labor de informes de aula hacia el hogar, comunicando mediante alguna esquela o escrito si el alumno ha cumplido con lo requerido en clase. Si no es posible usar la agenda para estos fines, tarjetas pequeñas es lo recomendable para que los profesores comuniquen a los padres la labor del niño en el aula. Estas tarjetas deben contener el trabajo realizado, la felicitación o la frecuencia de las llamadas de atención que el niño a tenido por no hacer las labores den el aula. En cambio el niño recibe en casa algún reforzador o se le resta reforzador en un programa de ganancia o pérdidas de puntos. Los padres pueden premiar por la cantidad de tarjetas aceptables,”visto bueno”  o sticker que el profesor coloque en esas tarjetas.

Para que funcione de manera adecuada se debe ser constante y el niño debe saber la conducta que se espera de él o que se espera que disminuya hasta su extinción.

En todos estos eventos lo que el hogar hace es apoyar los avances en la conducta del niño fuera del hogar. Mientras más minuciosa sea la coordinación entre profesores y padres en la confección conjunta de la lista de conductas que se espera del niño, su emisión, donde y cuando, más efectivo será la intervención.

En estas notas o esquelas el profesor podría poner la cantidad de hojas leídas en clase, las horas que el alumno haya puesto atención a las tareas, no interesa si efectivamente la atención mejoro o no, lo que interesa es premiar al alumno siquiera por el intento que hace en emitir la conducta que se quiere ver, las mejoras vendrán por su propio peso. También pueden detallar los juegos cooperativos que el niño realiza o las conductas violentas que presento con algún compañero. La gama de conductas que el maestro debe anotar son enormes, dependerá de las coordinaciones con los padres.

Estas esquelas debe ser regresadas a los profesores con las firmas y anotaciones de los padres con los reforzadores, ganancias o perdidas que tuvo el niño.

 

 

 

sábado, 22 de diciembre de 2012

Como fomentar el pensamiento creativo


La palabra creativo viene del latín “Creare” y significaba producción, engendrar. Es considerado una actitud mental y una técnica de pensamiento para Bono.  Para Dreudhal es la capacidad humana de producir resultados mentales de cualquier clase, esencialmente nuevos y anteriormente desconocidos. Para Barrón es la capacidad de producir alguna cosa nueva.

Como podemos definir conductualmente la creatividad que pueda reunir todos estos conceptos mentales, porque si se queda solo en lo mental, no tendríamos la forma de saber si existen o no, solo mediante la acción o la verbalizaciones podemos saber las características del pensamiento creativo.

Veamos, Para bono es una actitud, es decir un acto, Para Dreudhal es una producción que también se refiere o debe referirse a observancia medible y además de cualquier clase, esto es importante como después me referiré. Barrón incluye una cosa nueva. Tenemos los elementos para definir conductualmente al pensamiento creativo: actitud, producción y nuevo, entonces el pensamiento creativo podemos definirlo como conducta no habitual, ya que la conducta habitual conlleva una repetición, un habito que siempre se hace, si es repetido ya no es creativo.

Podemos fomentar el pensamiento creativo reforzando la conducta no habitual. Así querido lector cuando su hija destroce su muñeca y la vuelva a armas  y ponga el brazo en el lugar de la cabeza, y ésta en el lugar del pie y se lo enseñe pidiendo su aprobación no se preocupe, no piense que su hija es una potencial psicópata descuartizadora, refuércela con la formas que le guste, porque esa conducta implicaría un pensamiento creativo, diferente a la forma original. Muchos niños pierden la capacidad de creación cuando son observados o criticados de manera inadecuada por adultos. Se encierran en pensamientos ortodoxos, más aun cuando están expuestas muchas horas a imágenes como la televisión por ejemplo que no deja liberar la capacidad de producción intelectual, esta producción intelectual debería de medirse mediante verbalizaciones e interpretaciones al nivel de la edad del niño que deje entender un proceso de pensamiento, precario aun pero significativo.  

Así mismo, toda conducta que conlleve por mínima que sea una acción nueva aunque sea disparatada debe ser felicitada, claro está que esta debe enmarcarse dentro de lo que la sociedad establece como moral y ética, ese es el trabajo paciente y orientador de los padres y profesores.

Pensamos que el pensamiento es una producción que se debe dar así no más de forma natural. Pero el pensamiento abstracto  de la vida adulta no se enmarcar solamente en relacionar oraciones y describir situaciones, es asombroso escuchar las dificultades que presentan muchos adultos cuando tiene que definir conceptos abstractos como libertad, honor y justicia. El castigo  a la conducta impide el desarrollo de la conducta. Es recomendable que en vez de castigar, salvo que la conducta sea muy muy grave y se haya acabado las demás técnicas conductuales,  se ignore la conducta inadecuada y se refurce la conducta nueva y positiva. El castigo reprime es cierto, el reforzamiento produce y aumenta.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Estrategias en el hábito de la lectura en niños


La lectura no es algo natural que viene con el ser humano, no es igual al lenguaje que si se da mediante un proceso natural de la evolución, el leer es un proceso más complicado, desde la descodificación de los símbolos gráficos a la velocidad correcta – ni muy lento ni muy rápido- hasta  el fin último del proceso lector que es la comprensión de lo que se lee.

Es importante que al niño de 3 a 6 años  se le acerque como jugando a los libros, se le puede proporcionar libros de tapa dura con figuras vistosas  y coloridas entre sus juguetes, incluso el niño puede romperlo, déjelo, será parte de su acercamiento.  A esta edad los adultos debe guiar este proceso, contándoles cuentos antes de dormir, o en una hora del día que puedan  hacerlo sin apuro.  La lectura que se lea, debe ser contada con mucha diversión y emoción para que el niño tome interés.

Hacia los 5 años el niño puede leer cuentos cortos aunque debe seguir las figuras dentro del libro, y guiado y corregido de forma muy sutil por el adulto, porque si no puede dejarlo y no querer leer mas. Cualquier crítica de forma brusca puede ser sentida como castigo que lo haga huir del momento de la lectura.  Si por el contrario el niño es reforzado por cada lectura con algo que le agrada se dará entonces la relación funcional entre lectura y premio. El adulto debe preguntarle que entendió de la lectura y sobre los personajes.

A más edad, desde los 7 a 10 años, el adulto puede guiar menos aunque no signifique que se desentienda de lo que el niño lee, los libros deben contener un poco menos de figuras y más letras. Los libros de misterio y de personajes de niños son preferidos para incluso, formar valores como el respeto, la honradez y la  cooperación. Los cuentos clásicos son buenos a esta edad, los cuentos de Hans Christian Andersen, y algunos cuentos de Oscar Wilde sirven para relacionar sus propias con los personas del relato, así se identifica con el personaje que si llega a ser representativo para el niño, puede servirle como ejemplo de conducta. El Príncipe Feliz de Wilde por ejemplo puede enseñarle al niño la conducta empática de la solidaridad y la compasión.

A partir de los 10 años, la lectura debe ser un poco más elaborada con temas en donde los personajes sean varios y la trama sea compleja. Siempre preguntando la propia interpretación del niño. No olvide que nadie enseña a interpretar, ya que esta es una visión personal del lector y se da conforme a la vivencia cotidiana. El lector joven aplica esta estrategia desde su punto de vista, clase social o modelos parentales, sin embargo conforme el niño lee y amplia su visión de la realidad, la interpretación y comprensión pasara a un plano más elaborado de comparación entre realidades y componentes de esa realidad. No se quedara en la visión autista de la interpretación, sino que interpretara desde diferentes visiones, conforme su nivel de conflicto se lo permita.

Si Ud. no sabe que darle a leer a su hijo, un buen comienzo es preguntarle que le gusta. Sin embargo hay un modelo imprescindible que el niño debe ver, y ese modelo es Ud. Si el niño ve a sus padres leer, el lo imitara de manera automática, será el momento justo para adentrarlo al proceso.

Cuando el niño lea refuércelo, no lo castigue por hacerlo. Los padres sin darnos cuenta hacemos de la lectura y el estudio un frágelo para el niño. Cuando digo que no lo castigue, me refiero a que el castigo es todo estimulo que se le da al niño y que es sentido o percibido por él como desagradable, en este sentido una mirada, un grito y una crítica mal hecha puede ser un castigo que hará que le tome animadversión a la lectura. Tome aire, respire profundo y ayude a sentir a su hijo el placer de la lectura.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Depresión y Navidad


Hay temporadas festivas  dentro del  calendario  gregoriano que lleva a muchas personas a sentirse extremadamente tristes ya sea por la pérdida de algún ser querido o del ambiente  tristón de la festividad, nombro dos de ellos, el día de la madre y la Navidad. En estas fechas las personas que tienden a sentirse tristes a menudo, aumentan la intensidad de su tristeza o melancolía pudiendo presentar depresión, la que eleva su índice en la población del mundo específicamente en Navidad.

Originalmente del griego “Depressus” la Depresión significa bajada, una hondanada en terreno plano, hundimiento, se usa esta metáfora para designar un bajón en el estado de ánimo de alguna persona que manifestara conductualmente un enlentecimiento en el andar, cansancio y fastidio  en sus labores diarias, insomnio o hipersomnia, fatiga y poca energía, aparte de las manifestaciones cognitivas de indecisión, percibir los problemas como que no tienen solución, problemas de atención y memoria, hasta la ideación suicida. La tristeza es la manifestación afectiva.

En navidad se acrecienta estas manifestaciones depresivas debido a que la festividad en sí, sus villancicos y su significado religioso-cristiano activan la percepción anteriormente vivida como displacenteras, tristes o desagradables lo que llamamos recordar alguna perdida de un ser querido, algún  proyecto frustrado, soledad, alejamiento de la familia, falta de dinero, sentimiento de culpabilidad, carencias que se han hecho crónicas en la persona que, llegando a estas fechas, vuelve a vivir esas experiencias. La perdidas de reforzamiento, el habitualidad  a las perdidas acostumbran a esperar siempre lo peor u otras perdidas, lo que llevan a la persona a aprender una indefensión, lo que yo llamo una habitualidad a la perdida y necesidad de reforzamiento.

¿Qué se puede hacer para evitar la depresión en estas fechas? :

-      Básicamente ocúpese de su tiempo y de sus cosas.

-      Prográmese tareas diarias agradables después del trabajo y los fines de semana.

-      Salga y visite amigos que nunca visito, esto además de recordar buenos momentos le ayudara a reanimar amistades que ya pensó perdidas

-      Si vive solo no arme el famoso arbolito de navidad ni el nacimiento, tampoco ponga luces de navidad en casa, si vive con algún familiar proponga no armarlo.

-      Aunque el síntoma depresivo navideño se da en un contexto social navideño, el inevitable contacto con los arbolitos, nacimientos y luces que se puede ver por las calles, se puede evitar haciendo un ejercicio de auto distracción con alguna radio o fijando su mirada a los lugares donde no haya estos estímulos.

-      Hágase acompañar por personas divertidas.

-      Ponga música en casa a su gusto que no tenga nada que ver con la navidad.

-      Quédese en casa leyendo un buen libro de su agrado.

 

Pensar es hacer y hacer es pensar, reasigne la importancia y la veracidad de su supuestos personales, diferencie lo real de lo irreal, lo innecesario de lo necesario. Realmente nadie necesita  alguien para vivir feliz, la vivencia de soledad  o necesidad son carencias, escases o perdidas que pueden saciarse con estímulos presentes en la actualidad, busque sus propias actividades reforzantes, redescúbrase Ud. mismo haciendo, actuando y viviendo actividades nuevas encuentre Ud. eso que le hará pensar diferente ¡¡haciéndolo¡¡¡¡ .

 

 

 

FABLA SALVAJE

  Y para cerrar esta serie de artículos que trató de síndromes psicológicos étnicos o, si se quiere llamar, de psicología comunitaria, lo ...