jueves, 23 de agosto de 2012

Trastorno Bipolar


Debido a que actualmente, en las noticias salen ciertas personas que  están siendo juzgadas por haber asesinado a su madre, y aparecen comentarios y especulaciones en torno a su salud mental, voy a tomar este tema, para ayudar un poco a  aclarar  tanta confusión, de que si son “capaces de mentir”  y si tienen o no responsabilidad penal. A ver si lo logro.

En este trastorno lo que está afectado es el humor, conocido también por trastorno del humor y de la afectividad. Cuando se dice que el trastorno es el humor, no se refiere al buen humor desgraciadamente, sino a las manifestaciones de la emoción y la afectividad. Caracterizándose en episodios que van desde la depresión a la manía.  El episodio depresivo se manifiesta en una baja energía y la actividad, para después irse al otro extremo, la persona con este trastorno cuando está en su fase maniaca, se comporta con bastante familiaridad con los extraños, grandilocuencia, pedantería y megalomanía, sensación de bienestar general y capacidad para realizar cualquier cosa que a la persona se le ocurra, poco control de los impulsos, son eufóricos y se sienten eficaces mental y físicamente. Pueden llegar a ser violentos y agresivos verbal y físicamente con las personas que se interponen en su camino y en la realización de sus objetivos que normalmente no acaban, estos comportamientos hacen a la persona en fase maniaca, desagradables y repelentes. En la fase depresiva esta energía baja a extremos, en donde la persona manifiesta una pérdida de intereses en la realización de actividades, falta se sueños, poco apetito, irritabilidad, y varias características más del síndrome depresivo.

Los comportamientos, tanto en la fase depresiva o maniaca llegan a perturbar a grados extremos la actividad laboral, familiar y social de la persona.

Las discusiones en torno a que si son capaces de mentir, son en mi opinión vanas y sin ningún sentido para el estudio del caso, la mentira, como concepto utilitario no se encuadra dentro de lo subjetivo, una mentira es o no es en relación con el hecho. Sin este requisito material y de realidad fundamental, las discusiones sobre que es mentira y que es verdad caen en una subjetividad que no hace sino confundir a las personas encargadas de su juzgamiento. Y para esto la psiquiatría y algunas escuelas psicológicas son muy buenas para confundir e interpretar conceptos que cuando lo someten a comprobación se miran las caras y empieza la lucha de interpretaciones en las cuales cada una quiere salir airosa.

Ante la pregunta de que si son capaces de mentir, la respuesta es que sí -  cuando no están en crisis - con tanta frecuencia como lo puede  hacer una persona “normal”. La mentira del bipolar cuando está en crisis no es una mentira buscada, ni lo hace con la intención explícita de mentir, sino que está inmersa dentro de las posibilidades de realización de un hecho, en otras palabras, la persona bipolar puede decir que va a jugarse todo su dinero en la bolsa de valores y está seguro que va ganar, entonces, su interlocutor dirá “este me está engañando” pero en realidad no está “engañando” sino que la persona bipolar si “cree y siente” que ganara, otro ejemplo seria aquel bipolar que nos manifiesta ser superior a nosotros y tener mucha capacidad para hacer tal o cual tarea, lo que le lleva a ser visto como un patán o mentiroso.

Las cosas cambian cuando de asesinar se trata, mas cuando en el asesinato hay más de una persona involucrada ¿Puede los bipolares asesinar a alguien con la intención de sacar alguna ganancia? La respuesta es sí, más cuando hay indicios de que el asesinato haya sido planeado. La respuesta seria no, si es producto de un arrebato emocional, impulsivo y destructor. Pero en ambos casos, la persona bipolar no pierde contacto con la realidad, estas personas siempre saben la diferencia entre lo bueno y lo malo, saben que está trasgrediendo las normas o las leyes y diferencian la moral de lo que no es, aunque aun así la trasgredan con una total indiferencia que a veces le puede dar envidia al especialista joven. En todo caso, los asesinatos cometidos por los bipolares no son mayores que los cometidos por las personas “normales”.  

La impulsividad, la agresividad y las tendencias violentas del bipolar y de otros trastornos que existen- como los psicópatas por ejemplo - no es motivo de inimputabilidad penal o de irresponsabilidad, ya que la sociedad - ni la víctima - son culpables de que estas personas no hayan desarrollado mecanismos de control o tratamiento para un aprendizaje, además como queda comprobado por su historia personal, llegan a tener estudios superiores o realizaciones importantes en su vida, manifiestan un contacto real con el mundo.

 

 

jueves, 16 de agosto de 2012

Síndromes de la infancia


Los síndromes de la infancia están referidos al conjunto de signos y síntomas que presentan los niños en su comportamiento y emociones y que pueden llevarlos a desarrollar un trastorno de personalidad en la vida adulta. Ya dijimos en un artículo anterior que el concepto de trastorno ha variado en el tiempo, en la actualidad este término no tiene el componente mórbido de antaño.

Un trastorno en la actualidad se entiende como un patrón de comportamiento estable y conflictivo que se origina en las experiencias tempranas, con componentes cognitivos, emocionales y conductuales que hacen sufrir a la persona principalmente por que el conflicto se da en sus relaciones sociales, laborales y familiares. No es una enfermedad, sino un modelo de comportamiento que ha sido reforzado, lo que lleva a que siempre vuelta a repetirse.

Existen diferentes trastornos de personalidad y cada una de ellas tiene su síndrome de la infancia. Niños que mediante su comportamiento dejan ver la posibilidad de desarrollo posterior de un trastorno de personalidad en su vida adulta.

El reforzamiento tan importante en las experiencias tempranas de la infancia, marcan definitivamente un modelo de relación de acuerdo al reforzamiento que se haya dado.

El clínico puede detectar los trastornos de comportamiento y de las emociones en la infancia, estas dificultades que tiene el niño en sus relaciones deben ser evaluadas y tratadas antes de que se condicionen a presentarse invariablemente en la vida adulta.

Algunas consideraciones que se pueden observar en los síndromes de la infancia que  pueden desarrollar en un trastorno en la vida adulta, son la frecuencia y la intensidad de la conducta y de la emoción, así como también el contenido del pensamiento en base a creencias y estilos de crianza.

Como escribimos antes, los reforzamientos, los castigos, premios y demás relaciones que los niños tienen en el desarrollo y habitualidad dentro de la familia, los van a disponer a ciertos comportamientos habituales, que para los padres pueden pasar desapercibidos, sin embargo, lo que dentro de la familia puede tomarse como alguna rabieta o reacciones emocionales normales, en la escuela es donde se detectan en mayor números estos síndromes de la infancia, debido a que el niño, en su interacción social con adultos y otros niños, demuestran conductas y expresiones emocionales que le dificultan una agradable relación interpersonal, además de aprovechamiento en su aprendizaje.

Pongamos un ejemplo para que entendamos de que se trata, muchos adultos muestran su desagrado cuando ven niños llamados malcriados, expresivos  e informales, pero si nos vamos al otro extremo, es decir, cuando vemos a niños “formalitos” serios y dependientes de las normas y obedientes por que “así debe ser” puede que estén formándose con una personalidad compulsiva, el síndrome de la infancia del adulto compulsivo puede observarse en niños que muestran ansiedad no focalizada a algún objeto especifico, preocupación excesiva, hipermaduros, búsqueda de aprobación y pegados excesivamente a las normas y quejas somáticas. Estos síntomas y signos son producidos por padres exigentes, ya sean por coacción o persuasión da lo mismo, que refuerzan la estricta socialización y educación de sus hijos. Al final una vez acabada la exigencia paterna cuando son adultos, estos niños guían su comportamiento de acuerdo a las reglas aprendidas. Muchos oficios son ejercidos por estos adultos impulsivos y obsesivos, por ejemplo gerentes tiranos con sus empleados, jefes militares y policías, padres dictadores y abusivos, muy estrictos y en general cualquier oficio que requiera mucha disciplina y el ejercicio del poder serán bien vistos y ejercidos por estas personas.

A pesar de que los adultos ven con buenos ojos a estos niños muy disciplinados, el resultado no es muy halagador para ellos cuando son adultos.










lunes, 13 de agosto de 2012

¿Por qué el amor de pareja es conflictivo?


Hay dos grandes  pensadores  del siglo XX que han tratado en su filosofía el tema del amor en forma amplia, tal vez hayan más, ahí está Platón con el amor ideal a la belleza  y Aristóteles que lo trataba en relación con la persona amada irrepetible, y no quiero olvidarme de Eric Fromm con su libro “El Difícil arte de amar”. Sin embargo Ortega y Gasset desde el racionalismo vitalista y Jean Paul Sartre desde el existencialismo nos ofrecen perspectivas interesantes y más elaboradas que nos pueden dar luces sobre lo conflictivo que es el amor entre parejas. Me centrare en esta oportunidad en lo que nos dice Sartre sobre su visión existencialista del amor.

Para el pensador francés el amor es conflictivo y nace muerto, esto quiere decir que el amor desde su óptica trascendental no es posible ser aplicable a las relaciones humanas entre el Yo y el Prójimo debido a que la relación entre dos personas es una lucha de poder de uno sobre la libertad del otro, y de este ideal de manejar la libertad del prójimo, se contagia o impregna el amor. Veamos que nos dice Sartre al respecto: Si el amor fuera una necesidad de posesión física seria fácilmente resuelto teniendo al amado cerca en casa, pero lo que el amor quiere no es su libertad física, para Sartre el amor va mas allá, lo que quiere es que el amado se someta incluso en su consciencia, entregando su libertad. Y en esto discrepa con Erick Fromm, debido a que para este, el amar a una persona es una decisión que debe renovarse día a día, e implica ser una decisión pensada y aceptada; para Sartre el amor no quiere un amado sometido por sus propios juramentos o voluntad, su amor existencialista pide que esa  libertad ya no sea más libre y el amante se convierta en todo reflejo del mundo para el amado. Se compara con el concepto hegeliano de Amo y Esclavo, con la diferencia de que   en el concepto hegeliano el amo pide contingentemente la libertad del esclavo, mientras que en el amor sartreriano el amante pide esencialmente la libertad del amado. Hay que observar que esto no tiene nada que ver con el machismo ni con actitudes de poder, ya que al amante dictador y tirano no le interesa el amor y se conforma con el miedo del amado.

De este modo ambos, en la pareja amorosa se fundan en uno solo, donde uno acepta ser “fundido” y alienado en la medida que el otro también acepte alienarse. Uno de los problemas para Sartre es que esta alienación debe ser fundada en el hecho de que no basta que el yo ame a una persona, sino que esta persona también quiera que se le ame, y que precisamente ese que le ame, sea yo y no otra persona, lo que lleva al otro punto para que esta alienación se dé, que los dos existan solos en el mundo para que uno sea el todo del otro, ya que las miradas de los demás amenazan mi seguridad en el amor del amado.

Realmente la teoría sartreriana del amor es más profunda y elaborada, sin embargo esto me lleva a preguntarme ¿Nadie ama a otra persona, queriendo y aceptando que sea libre de cuerpo y de mente? ¿la identificación y discriminación de la conducta de la persona amada debe ser dirigida solo a mi? Si la respuesta es afirmativa no tenemos salida en esto del amor, y seguiremos viendo conflictos amorosos en la pareja. Si por el contrario la respuesta es no, nos llevaría a otra pregunta ¿Entonces por qué esta posesión de poder de una de las partes de la pareja para con el otro?

Es conocido que en los conflictos de parejas cuando una de ellas deja la relación conyugal, generalmente provoca reacciones tan disparatadas, violentas e irracionales como si la propia vida se fuera con la persona que se aleja de la relación.

Las relaciones de pareja se sienten dueñas una de la otra, dueña de sus cuerpos, de su conciencia, de su mente, de su tiempo, de sus deseos, existiendo una absorción mutua entre la pareja sin dejar espacios de individualidades. Empezar una relación amorosa para muchas personas es motivo de temor y desconfianza, porque la experiencia nos indica que el peligro que una persona sufra violencia, maltrato y hasta asesinato, viene precisamente de su pareja. Lamentablemente es como tener y dormir con tu propio enemigo dentro de casa.

La solución para este entrampamiento amoroso, es la muerte del amor sartreriano, ese amor es absorbente, totalitario, dictador y conflictivo. No porque alguien te ama más intensamente, debe ser positivo o por contrario aquel amor digamos racional, ya maduro y pasivo, no tiene que ser necesariamente falto de pasión. Guardar y respetar espacios seria el ideal del amor, una buena elección aunque esto sea un riesgo en si mismo debe formar parte de una solución, en todo caso de presentarse conflicto en la pareja, lo ideal sería no llegar a la violencia y arreglar las cosas para una separación negociada, aunque no se conoce muchas parejas que hayan tenido una buena separación, la mayoría rompen relaciones y siguen sus problemas. Pero es mejor eso, ya que una separación reconoce implícitamente la libertad del otro a no querer que se le ame y aunque nos duela hay que aceptarlo.

¿Por que las personas tienden al conflicto en la relación de pareja? Estas relaciones desde el existencialismo pueden explicarse también por una historia de relaciones conflictivas anteriores, un condicionamiento a la pelea y a la agresión, formas de aprendizaje de relacionarse y solucionar problemas.


domingo, 12 de agosto de 2012

EL LIBRE ALBEDRIO DE JAN BOVER


Jan Bover es un ingeniero de telecomunicaciones nacido en Barcelona - España, además de escritor, empresario, y ha escrito un libro sobre el libre albedrio - o tendría que decir de la ausencia del libre albedrio -  y de la forma de vivir feliz sin él en este mundo complicado.

En un lenguaje claro sin muchas elaboraciones filosóficas y nada complicadas, que me hace recordar a Ortega y Gasset – el más latino de los escritores españoles del siglo pasado-  por su forma firme y directa de escribir sus ideas, explica la trayectoria de este concepto desde tiempos egregios de la Edad de Oro de Grecia en escritos de sus filósofos, pasando por el mundo antiguo romano sin desdeñar en nada las ideas medievales que dominaron las mentes más pensantes y religiosas de esa época, me refiero a San Agustín, Tomas de Aquino y la escolástica aristotélica hasta tiempos actuales, incluso utiliza en su explicación investigaciones neurocientificas que le dan el sustento principal a su ensayo sobre el tema: “Que no existe el libre albedrio” .

Para ubicarnos en el tema diré que el libre albedrio es el concepto que enmarca que la persona toma sus decisiones libremente de cualquier causa previa, de cualquier situación o factor ambiental que pueda influir en ella o tenga el carácter de “leit motiv”, la decisión en este caso nacería desde dentro de la persona, como una creencia innata sin sujeción a ningún determinismo. El concepto contrario en cambio propone que no existe el libre albedrio, y dice que la persona toma una decisión siempre influenciada por alguna causa, sujeta al determinismo de las leyes físicas naturales como una regla inconmensurable de causa y efecto, al respecto Arthur Schopenhauer coloca a la libertad mas allá de la acción y del plano de la inteligencia porque se trata de una esfera trascendental.

 Para Bover el libre albedrio no existe, toda vez que las decisiones que tomamos en nuestra vida diaria, son efectos de causas previas, estas causas previas varían según la historia de cada persona. Para algunos serán la influencia de su historia familiar, para otros será sus vivencias y experiencias previas que subyacen en el momento oportuno para ayudar a tomar la decisión, para algunos será su historia de condicionamiento. Pero todas estas supuestas causas para la toma de decisiones tienen una característica en común, la persona que decide ignora completamente las causas que lo llevan a tomar su decisión. Esto en parte es verdad, debido a que el común de las personas crece y se desarrolla en una realidad que no cuestionan y aceptan tal como es.

En lo que respecta a la moral dentro del concepto de libre albedrio según el ensayo de Bover, no tendría sentido culpar a la persona que hace una acción inmoral porque esta ya está de por sí determinada a ello. El sentimiento de culpabilidad cedería a la victimacion del criminal, siendo una cuestión muy lógica y racional, falta el sustento de la individualidad en la responsabilidad de la forma del acto. Esta responsabilidad individual le daría la libertad al ser en la acción, o la acción según el ser. Lo que no implicaría una desaparición de la culpa en sí, sino una reducción de la acusación conforme a obrado la persona. Claro que entraríamos a una discusión del tipo del ser como se es, y de cómo se obra dentro del determinismo según se es o no se es.

La sociedad siempre le ha impuesto la responsabilidad de sus actos al ser, deviene esto en la consideración de que existe el libre albedrio, y que la decisión – ya sea esta buena o mala – viene desde dentro de la persona, ignorando las condiciones contigenciales de la situación. Es una eterna lucha entre el mundo de las ideas y las condiciones materiales que rodean la situación del fenómeno. Y esto es que somos herederos platónicos  de las ideas, las ideas importan más que la materia, las ideas importan más que las necesidades materiales o humanas en último caso. Desconocemos las causas de una acción o hecho, pero atribuimos la existencia o realización del fenómeno a la voluntad o espíritu dominante en el ser humano. Este triunfo platónico sobre la  materia deja al hombre solo ante la masa, esta soledad responsable de su existencia carga con la culpa y el castigo, que a fuerza de imponerse aun controla los devaneos.

El libro de Bover parece que nos encuadra en un determinismo sin salida, el pesimismo es la única entrada a un mundo aleatorio, que es el que nos propone el autor para salir de este entrampamiento, aunque en realidad solo nos da una ilusión de salida que al final no lo es, no está claro cuando Bover dice “No tenemos libre albedrio pero somos capaces de cambiar el rumbo de nuestras vidas de un manera práctica”. Pero la esperanza vuelve cuando toca el tema del “secreto de la felicidad” conceptos como, seguir sus propias creencias religiosas o de fe, o tomando cuestiones de la filosofía tradicional china cuando nos dice: “abandonar los deseos personales es un paso a la felicidad” o el hecho de “ser felices ayudando a otros a ser felices”. ¡En fin! Parece que al final esto es lo que nos queda, si pretendemos evitar el sufrimiento y alcanzar un grado de estabilidad emocional en nuestras vidas.

He extrañado en el libro de Bover, referencias más  psicológicas y menos neurocientificas que al final no nos dice nada concreto sobre planes de acción, debido a que solo se queda en el plano descriptivo y no causal, en la medida que solo explica que tal lóbulo o área cerebral funciona cuando ocurre alguna emoción o pensamiento, ya que no es al revés.

A mi entender el enfoque psicológico que más se acerca a la concepción de la ausencia del libre albedrio es el conductismo, esta escuela conforme a los principios naturales de causa y efecto y cierto determinismo cumple el rol del condicionamiento y el refuerzo, el aprendizaje bajo principios primarios de la acción reciproca, combina bien con los motivos finales de una acción.

No comparto con el autor el optimismo que muestra cuando se ocupa del tema de que estamos determinados a ser felices. Las personas por lo común no tomamos buena decisiones con respecto a nuestra felicidad y estamos por el contrario, condicionados a tomar ciertas decisiones, incluso la aprehensión del refuerzo por parte de nuestros neurotransmisores están de hecho condicionados a ciertos placeres que entendemos como buenos hasta que la realidad nos pega en la cara. La prueba de esto es la gran cantidad de parejas que se compatibilizan muy a menudo bajo ciertos parámetros de relación de agresividad y violencia familiar y le son muy difíciles salir de ella. Dejar a la subjetividad lo que es bueno o feliz y no lo es, es solo sugestivo.

Recomiendo leer el libro de Jan Bover por que los hará reflexionar sobre un tema muy cotidiano que pasa desapercibido y puede servir como respuesta a preguntas como ¿Quien controla nuestro destino? ¿Vivimos libres o determinados? de manera fácil y clara en la siguiente pagina web. www.janbover.org  

  








miércoles, 25 de julio de 2012

¿El valor de la verdad ?





Le pregunto entonces Pilatos: ¡Así que tu eres rey?

Jesús le contesto: Tú lo has dicho, soy rey. Yo nací y vine al mundo para decir lo que es la verdad.

Pilatos le dijo: ¿Y qué es la verdad? (San Juan 18-37)


Jesús no contesto a la pregunta de Pilatos, al menos la biblia no lo anota como dato relevante, sea como fuere, el concepto de la verdad es otro de los grandes misterio que nos dejo Jesús, aparte de lo cierto o no de su resurrección. Religiosidad aparte, y siendo más mundanos, diremos que no existe ningún órgano ni lóbulo cerebral que se active o emita ondas electromagnéticas cuando una persona dice la verdad o mejor dicho una verdad o una mentira, si así fuera, la vida en este mundo sería más llevadera. Pero de arranque le diré a aquellos que se den la molestia de leer este articulo que no, no hay órgano que se active. Ese aparato que está conectado a nuestro brazo o cabeza con conexiones que nos asemejan a un ciborg universal, y al que llaman el polígrafo o el detector de mentiras, es eso, solo una mentira. Aunque parezca que está respaldado por estudios o investigaciones cuasi científicas, los resultados del polígrafo no pasan de ser meras interpretaciones de lo que“posiblemente esté ocurriendo con la emoción y la respiración del candidato cuando responde a ciertos tipos de preguntas “Lo que no está nada claro, es cómo podemos relacionar respiración, sudoración y galvanizaciones de la piel –que es lo que mide el polígrafo - con un concepto semántico, abstracto, pragmático, idealista y correspondiente, como puede ser la verdad o las distintas verdades que pueden coexistir.
El polígrafo es un instrumento que mide las respuestas fisiológicas derivadas de la relación entre pensamiento y emoción, es decir, la influencia del pensamiento sobre la emoción es directamente reflejada en sensaciones, esa evocación emotiva tiene entre una de sus características cambiar la homeostasis fisiológica que queda registrado en las variaciones que marca la maquina con una serie de gráficos puesta sobre un papel que nos indica que la persona que está conectada a la maquina, tiene una sensación que podría derivarse de una frase u oración que es o no verdad. Pero realmente esto es muy difícil de probar. Vayamos a dar un paseo por la senda de algunos enfoques de la verdad que existen en la era moderna para ver donde podemos encajar esta farsa.
La concepción clásica de la verdad aristotélica, escrita e impuesta en su “Metafísica” nos dice que: “Decir de lo que es, que no es, o de lo que no es que es, es falso. Decir de lo que es que es, o de lo que no es que no es, es verdadero”, por eso me resulta extraño cuando oigo decir, “No soy nadie” esta frase de acuerdo a Aristóteles, resultaría falsa por que “si es alguien”, debido a que es la negación de lo que es.

Para la verdad pragmática el valor de una verdad, mejor dicho la verdad, es todo aquello que pueda ser probado, verificado y corroborado, lo que no se puede probar no sería verdad. Para William James la utilidad de la verdad es una característica intrínseca de esta, es decir, es útil porque es verdad y es verdad porque es útil. La utilidad para Shiller y Dewey esta bajo el concepto de ¿vale la pena o no vale la pena decir, actuar o saber la verdad? ¿Nos llevara a algo que nos alimente la experiencia? es de comprender que la verdad para el pragmatismo debe tener su adecuación a la realidad, es digamos, un materialismo práctico dirigido a fines últimos que son validos para la experiencia.

Para la teoría de la correspondencia, la verdad consiste en su adecuación, acuerdo o correspondencia a la realidad, es decir “si digo que me he bañado esta mañana” esta verdad debe estar correlacionada con la conducta de haber ido al baño, sacarse la ropa, abrir la ducha y mojarse. Vemos entonces que la verdad trasciende el tiempo y el espacio, pero aun así, tiene sus limitaciones topográficas en el presente que es donde mejor se mueve la verdad y donde se puede verificar. ¿Quién puede verificar esta correspondencia? Solo otro observador en el pasado traído al presente.
En la teoría semántica de la verdad Tarski propone el término de verdad semántica, a la concepción de la verdad que se acaba de exponer, es decir, la expresión del lenguaje y el estado de las cosas, un ejemplo acabara con la duda : “La bandera del Perú es blanco y rojo”. “El trafico esta lento” estas frases denotan seguridad, definen una realidad y una verdad lógica.

Ya que somos una especie que nos comunicamos con un lenguaje abstracto, pero a la vez definido, esta definición de las cosas, termina en parte, y solo en parte, con la vaguedad de la definición de la verdad en un lenguaje no estructurado, es decir con lenguajes abstractos, en donde la discusión de la verdad cae en el limbo de lo posible y la inducción, frases como “San Martin llego al puerto de Pisco” nos dan la seguridad de verdad mediante la evidencia extraída de la inducción basada en evidencias cualitativas que nos permiten, no asegurar en un ciento por ciento, sino decir que posiblemente sea verdad debido a varias inferencias como la cercanía de ese puerto a Lima, los ejércitos reunidos dentro de su jurisdicción o por el mito del sueño de las garzas roja y blanca. Esta verdad puede ser por inducción y por corresponde a los datos obtenidos hasta el momento, como el hecho de la existencia de la República de China, aunque yo nunca he estado en ese país y solo lo he visto en el mapa, no puedo dudar de su existencia.

Desde la fenomenología la verdad es una serie de creencias de lo que se cree que es, pero eso está demasiado lejos de decir que lo que se cree necesariamente debe ser verdad. Así la creencia y la verdad van de la mano, la primera pre opera sobre la segunda, hasta su comprobación. Heidegger siempre buscando la esencia de las cosas, nos propone una verdad adecuada al conocimiento y viceversa. “veritas est adaequatio et intellectus”.

El enfoque de la coherencia nos dice que la verdad es una propiedad que tienen los sistemas de enunciados como un todo, a diferencia de la teoría de la correspondencia que necesita que la verdad sea corroborada por la realidad, la verdad por coherencia solo necesita que los enunciados comunes de un sistemas tengan coherencia, en este rubro caería la teoría psicoanalista, ya que sus enunciados tiene coherencia interna, conforman un dogma que no pone en tela de juicio sus proposiciones, conformando un sistema de juicios que no necesitan comprobación en la realidad, ya que solo se verifica en la interpretación de esos enunciados basados en anotaciones o hipótesis anteriormente aceptados también, haciendo una verdad coherente aunque sin necesidad de comprobación correspondiente. Por ejemplo la frase “Mi mama es la gran mujer que siempre fue” recae este enunciado en experiencias previas de convivencia que nos asegura la grandeza de la mujer que nos crio, ayudando a la aceptación coherente de la frase.

Para el fisicalismo la verdad tiene que estar dentro de este mundo y tener la propiedad de la cosa material, para él, verdad y materia son la misma cosa, en concordancia, todo hecho es verdad, es decir, el fenómeno sobrepasa a la verdad, la cual le extrae a ese hecho la propiedad de la existencia, en un mundo físico el lenguaje solo sirve de enunciación de una propiedad siempre física.

Para el marxista la verdad vendría a ser un reflejo de la mente subjetiva de una realidad objetiva de la que es expresión final. Como escribí en un anterior articulo Bunge y Ardila (2002) consideran que la experiencia de verdad y realidad existe para una persona, aunque no sea físico, en ese sentido la existencia de Dios y las experiencias subjetivas – desde el punto de vista fisicalista- son falsas- por que no es biológica, se dirá que Dios no existe porque no es físico y no se puede tocar ni ver, pero desde el punto de vista psicológico es real y es verdad porque es un hecho que se lleva a cabo en esa propiedad superior de la materia – que si es biológica- que es la mente y su funcionamiento puede ser medida y comprobada físicamente, ojo que digo su funcionamiento, no como funciona. Como se puede concluir la verdad sobrepasa al polígrafo. No tengo nada más que decir

miércoles, 18 de julio de 2012

EL HISTORICISMO


El enfoque o los enfoques que nos dicen que toda la vida social de la humanidad está regida bajo leyes deterministas que siguen ciertos designios, y que sus principios  se cumplen al pie de la letra desde el inicio hasta el final,  que está regida por fuerzas sobrenaturales o naturales, pudiendo incluso predecir hechos futuros, se llama historicismo. El desarrollo de los hechos históricos puede transitar por una línea continua sin distracciones, o también pueden transitar por sistemas históricos que interrumpe su línea del tiempo, dando paso a nuevos sistemas sociales que contienen elementos de los sistemas ya superados.

Este historicismo lo componen ciertas disciplinas o ciencias que en el transcurso de su desarrollo, se han visto en la necesidad de basar sus conclusiones a  lineamientos ya trazadas. Socialmente, el influjo del historicismo es en parte funesto para el mismo desarrollo de las sociedades. En otras ocasiones, ha dado inicio a ciertas historias de pueblos comprometidos con el cambio.

La idea de un Dios que rige los designios de la humanidad es historicismo. El pueblo judío, el elegido de Dios, marco el destino del cristianismo, crucificando a Cristo. Todo está consumado dijo este en la cruz, hasta su propia vida, pasión y muerte.

En el siglo XVI Lutero marco otra doctrina de predeterminación humana, basada en los escritos de San Pablo y San Agustín, “Los cristianos se salvan por la fe, no por sus actos, y es la Providencia divina la que otorga o no esta fe” Lutero llego a negar la doctrina del Libre Albedrio de San Agustín. Todo está hecho, no hay esperanzas. Aunque la reforma de Lutero tenía un tinte eminentemente religioso, tuvo influencias importantes para el desarrollo económico que se sintieron hasta el siglo XX, remito al lector a la obra de Max Weber “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”.

En la economía por su parte, la doctrina de Marx determino que el sistema económico regia los designios de la lucha de clases, para Marx la determinación económica daba lugar a la conciencia social, los sistemas de producción formaban sociedades, países, hombres y conciencias. Para el socialismo, la mente es solo un reflejo de la sociedad, y esta, una determinación por su sistema de clases.

El racismo por su parte también es un historicismo biológico, la “superioridad blanca” expuesta por los nazis, era la justificación de la superioridad social que se apoderaría del mundo, predestinados como estaban, a ser superiores a las demás razas, nos dieron una lección en pleno siglo XX de cómo una de las naciones más cultas de esa época, podría ser también una de las mas cínicas, indiferentes y sanguinarias. Las razas, herencia del evolucionismo darwiniano, determinaba la supervivencia del más fuerte, del más capaz, sin caer en la cuenta que la evolución natural acabo su curso con la aparición del hombre, que se convirtió de un ser primitivo a un ser racional, asunto en que muchos discreparan –en lo de ser racional - y que posiblemente este yo de acuerdo.

En la filosofía de la historia podemos encontrar a Spengler que nos dice que “ Las sociedades y culturas son como plantas. Y como estas tienen su carrera vital predeterminada, atraviesan la juventud, la madurez, para caer en una inexorable decrepitud” En su libro “La Decadencia de Occidente” Spengler determina como destino final la muerte de la cultura occidental que ya no se revitaliza, su decadencia no es de existencia, sino de grandeza y renovación. La observación etérea y simbólica que  Spengler hace de las culturas antecesoras a la nuestra,   su certidumbre interior que llena el  pensamiento artístico, religioso  y mitológico que el llama el sino del destino – la lógica del tiempo –  envuelve a quien acepta su punto de vista en un pesimismo profundo sobre  el futuro de Occidente.

Ese mismo pesimismo que tenían los griegos, quienes creían que la vida era un eterno sufrimiento, y que los hombres eran manejados por la voluntad de los dioses, ni siquiera por uno, sino por todo el comité Olímpico, haciendo más confuso la responsabilidad del sufrimiento.  

La psicología también tiene su propio historicismo en el psicoanálisis, este determinismo es irrefutable, es un dogma, explica todo, no tiene errores, no comprueba ni verifica. Aunque en sus nociones de las pulsiones, libido y economía de energía, el psicoanálisis tome principios físicos y materialistas, las otras nociones como inconscientes, ello y superyó le dan un valor agregado más próximo a lo sobrenatural  e inaccesible.  Sus metáforas como el complejo de Edipo le dan un valor de literatura fascinante difícil de comprobar. Según Bunge (1959) los psicoanalistas al igual que los comunistas, poseen un cuerpo de creencias más que un cuerpo de conocimiento de la realidad. Incluso el psicoanalista Jaques Lacan (1996) creía que el psicoanálisis no debería ser considerado ni siquiera entre las ciencias sociales o humanas para no subordinarse a las ciencias exactas.

Para bien de la ciencia psicológica, los determinismos no son hechos eternos, puede ser o no.  La escuela conductista a diferencia del psicoanálisis, considera que aparecido el hecho o fenómeno, es reforzado con un estimulo que a partir de esa experiencia lo determina, pero ese determinismo puede modificarse porque es aprendido, no innato. Es decir la conducta del hombre no aparece determinada para ser reforzada, sino que al aparecer, es reforzada y que a partir de ahí es determinada, hasta que cambien el contexto de su determinación.

Y Ud. amable lector que opina ¿existe el historicismo?  










domingo, 15 de julio de 2012

PENSAMIENTO Y SOLUCION DE PROBLEMAS DESDE EL ANALISIS VERBAL PRAGMATICO


La teoría de los marcos relacionales (RFT) por sus siglas en ingles, es uno de los enfoques de tercera generación del conductismo, es una aproximación psicológica sobre  el lenguaje humano y la cognición, diría que es la básica teórica y pragmática respecto al lenguaje, que sirve de puente para comprender la relación entre cognición y conducta. Un marco relacional se refiere a clases particulares de respuesta relacional, (Hayes, Barnes, Holmes y Roche 2001)  ¿y que relacionan?, pues estímulos que son arbitrarios dentro de un contexto, también se pueden relacionar estímulos entre contextos y hasta se pueden relacionar contextos con contextos, la combinación de estímulos arbitrarios usando el lenguaje  son amplios y variados y pueden ejercer control contextual a la conducta, este control contextual es lo que conocemos como contingencias de reforzamiento.

Para el conductismo el pensamiento es una conducta verbal, generalmente privada, con un tono de voz bajo, tan bajo que solo el hablante lo escucha. La particularidad de esta definición objetiva del pensamiento, es que le quita subjetividad. Tradicionalmente el pensamiento se ha visto rodeado de un halo de misterio que ha llevado a conceptos análogos como inteligencia, solución de problemas, abstracción, incluso forma parte de lo que se conoce tradicionalmente como mente, ahondando más el misterio y lo abstracto del término. Sea como fuere, todo pensamiento está compuesto por un lenguaje, y este, por un sistema de códigos y símbolos que son descifrados, ya sean de forma escrita o verbalmente con voz de tono moderado (lo que sería el habla) que la comunidad verbal escucha ratifica y refuerza, o con tono de voz mínimo que nadie más que el hablante escucha y que sería el pensamiento propiamente dicho.

El análisis verbal pragmático es la definición del proceso de analizar verbalmente las situaciones diversas con las que nos enfrentamos, es una forma práctica y alternativa de actuar sobre las situaciones para que estas cumplan funciones verbales y nos permitan analizar y componer o descomponer el contexto hacia formas más fáciles de comprensión del contexto usando el lenguaje, si hacemos esto, se dice tradicionalmente que estamos “razonando”.

Si el termino pensamiento reúne una conducta o actividad verbal, un análisis pragmático, y es una actividad privada, podemos definirlo como una actividad verbal privada que analiza de forma práctica el ambiente para cambiar sus funciones y hacer acciones nuevas. Para Hayes (2001) esto es una forma de solución de problemas, pero no de la forma tradicional, que consiste en toda una actividad secuencial compuesta por definir el problema, obtener información de ese problema, buscar soluciones, sopesar las soluciones, es decir evaluarlos y elegir una, comprobarlas y si no es la solución volver a  evaluarlas.

Para Skinner un problema se presentaba cuando no se encontraba la conducta para que un reforzamiento se produzca. Y para solucionarlo se debe manejar las variables que hacen más probable ese reforzamiento. Para la teoría de los marcos relacionales la ausencia del reforzamiento da lugar a enmarcar relacionalmente los eventos antecedentes y consecuentes orientados a la búsqueda de ese reforzamiento.

Entonces para solucionar problemas del tipo ¿Qué es lo importante para mí? ¿Me caso o no me caso? asuntos relacionados a trabajo y otras situaciones, la meta y solución pasa por encontrar las consecuencias posibles a la acción a enfrentarse y seleccionar algunas de ellas, enmarcando estímulos, eventos y contextos de manera verbal de forma práctica y de forma individual.

Pongamos un ejemplo: Ante la depresión de un cliente que trata de luchar con su problema, el terapeuta conductual puede decir algo como esta metáfora que de por sí ya compone un evento relacional de estimulas: “Luchar contra la depresión es como luchar contra arenas movedizas”. Este marco relacional contiene elementos iguales aunque en diferentes contextos que sirven para esclarecer al cliente que si lucha contra su depresión como si esta fuera una afección sin remedio, se hundirá (véase que la depresión etimológicamente viene de una bajada, hundimiento etc.) puede ofrecérsele un análisis verbal pragmático que contenga enmarcadas los antecedentes y consecuentes del control ambiental de su conducta depresiva, hacerle frente y aceptarla, manejando la sintomatología de su depresión, no luchando contra ella. Eso es lo que hace precisamente la terapia de aceptación y compromiso.

Para mas información relacionada al tema remito a los trabajos de Hayes. Gifford., Townsend y Barnes-Holmes.




                                   

FABLA SALVAJE

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