viernes, 9 de diciembre de 2011

ENTRENAMIENTOS DE LOS PADRES PARA LA TERAPIA CONDUCTUAL

Cuando  los padres llegan a consulta manifestando las quejas de sus hijos, siempre  trato de decirles con mucho cuidado y tino que  antes de aplicar cualquier terapia  de conducta a su niño, tengo que  preguntarles  sobre su relación conyugal, su estado de ánimo etc., y hacerles de entrada una historia clínica también a ellos. Y esto debido a que la conducta manifiesta de cualquier niño se debe a la historia de aprendizaje y a la relación ambiental que vive en casa.

En otras palabras antes de aplicar alguna  intervención, tengo que saber si los padres están  preparados para aplicarlo en casa.
Cuando los padres manifiestan los problemas de conducta de sus hijos, involuntariamente demuestran un alejamiento en la responsabilidad que tienen en el problema. Lo muestran como si las causas de esas conductas no tendrian nada que ver en ellos. Lo que dicen lo hacen con tanto convencimiento, que parece que la culpa del mal comportamiento lo tienen solo los niños. No se trata  en nada de echar la culpa a alguien, aunque la responsabilidad que le toca a los padres en el comportamiento habitual del niño es  otra cosa y de eso si se trata.

Ahora bien esto tiene más implicancias de lo que parece. Intervención conductual de cualquier terapeuta debe incluir el análisis de la relación conyugal, el estado afectivo y su manifestación habitual, el nivel del  estrés familiar, la ansiedad de los padres, los pensamientos de culpabilidad que manejan en el problema y hasta la aceptación del problema. Muy a menudo los padres – se ve más en los papas – que cuando me dicen el problema de sus hijos, inmediatamente manifiestan ¡pero es muy inteligente¡ tratando de minimizar el problema  o compensarlo. Esto demuestra una negación implícita de la supuesta  “culpa”  que creen sentir, parecería que se autoafirman que no es tan malo o por lo menos no tanto.
Como dije no se trata de  culpar a nadie, sino de analizar el nivel de preparación de los padres para aplicar el programa conductual, por ejemplo una madre ansiosa es más probable que falle en la aplicación de técnica de extinción de los estímulos ante una conducta de rabietas. En este caso hay que preparar a la madre en técnicas de relajación o de afrontamiento al estrés para que no  ocurra la negación o el alejamiento del problema, sino que lo enfrente.

En la clínica se conoce que  muchas veces cuando existen padres esquizofrénicos, existen también niños que son reforzados dentro de una  comunicación ambigua de doble lenguaje y significado que los puede llevar a personalidades depresivas. También se sabe que los niños de padres depresivos tienen mayor riesgo de presentar conductas depresivas y no tantas por la herencia genética, sino por el trato diario y el modelo de conducta que imitan, manifiestan haber recibido más afectos negativos y menos afectos positivos, conductualmente se puede traducir, mas castigo a sus conductas y menos reforzadores agradables a conductas positivas. Y eso debido al condicionamiento es más probable que siga en la  aplicación de cualquier programa, si no son tratados primero los padres.
Una forma muy usada y eficaz después de desensibilizar a los padres, es enseñarle a estos, a modificar en sus hijos una conducta inadecuada relativamente sencilla,  esto para darle seguridad educativa y hacerles ver que aun en ellos es posible el cambio.

jueves, 1 de diciembre de 2011

LA CORRUPCION (SEGUNDA PARTE)

También se sabe que la corrupción no es un fenómeno solo de la clase pobre, aunque  las investigaciones demuestran que hay correlación entre pobreza y corrupción, esta correlación no es determinante ni única, hay muchos corruptos de cuello y corbata, gente de las llamadas clases altas que expondrían otros motivos para “explicar” su conducta corrupta, visto así el asunto, la pobreza no es explicación para tratar el problema de la corrupción. Si lo es, la gran cantidad de niños y jóvenes sin modelos adecuados para formar conductas que ayuden a formar representaciones proposicionales honestas, aunque la psicología cognitiva nos dice que los procesos mentales como el pensamiento y el lenguaje genera sus propios estímulos, estos estímulos en su mayoría vienen de fuera de la mente, es decir  de los padres, de la sociedad en todos sus componentes, los organismos del Estado,  y como estos conjugan en representar valores y como los refuerzan o los castigan. Los psicólogos sabemos que las condiciones sociales dentro de un programa de reforzamiento son fundamentales para que la persona pueda iniciar, mantener o extinguir cualquier conducta.

Por ejemplo, si una persona común y corriente no tiene recursos para llenar su canasta familiar, y se ha criado expuesto a reforzamiento de conductas inadecuadas como por ejemplo mentir, estafar, sacar provecho del prójimo y por ultimo robar, es más probable que esa persona se inicie en prácticas de corrupción, solo necesitara una oportunidad,  para que robe, coimee, chantajee y soborne. El reforzamiento se da en este caso en frases como “los niños y jóvenes solo cometen infracción al código penal” “Aun es adolescente y no sabe lo que hace o no son responsables de sus actos” ese reforzamiento verbal por parte de la sociedad  establecen esquemas de pensamientos de que sus conductas no tendrán consecuencias negativas, ni factuales ni morales. Una exageración de esto es decir “La sociedad es la culpable” esta frase es cierta solo, ante la inacción de la misma sociedad de no castigar al corrupto, y no favorecer al merito.

A veces escucho decir, “que si en esta vida decimos siempre la verdad no viviríamos mucho tiempo” esa es una explicación que los marcos relacionales nos da para teorizar sobre el porqué pensamos, aunque déjenme decirle que para eso existen las conductas asertivas, pero la corrupción tiene una connotación mucho más grave que la mentira, esta puede ser una conducta de inicio. Aunque la mentira en el niño aparece en edad muy temprana, si no lo paramos a tiempo, enseñándoles que cuando dicen la verdad - por mas “mala que esta sea” – no será al menos castigada desproporcionalmente, la mentira se convertirá en una forma de relacionarse, irá en aumento hasta encontrar formas más organizadas de salirse con la suya, y muchas más graves.

El psicoanalista Saúl Peña (2003) en su libro “Psicoanálisis de la Corrupción en el Perú” dice que: “La corrupción se inicia con la identificación en los niveles parentales, familiares, ambientales, sociales, políticos o culturales, que llevan al individuo a internalizar las representación de las imagos y su actitud afectiva y cognitiva”. Aunque la parte afectiva es importante en el niño para recuperar información icónica, la investigación hecha por (Kosslyn 1996), nos dice que la formación de las proposiciones tardías puede disminuir el efecto de las primigeniamente formadas; esto se puede entender en otras palabras, que  la formación de representaciones icónicas (imagen), que el niño pueda tener en sus primeros años de vida con respecto a la honestidad y decir la verdad, puede ser complementada, - entiéndanse conductualmente- reforzada o modificada por los sistemas simbólicos como el lenguaje y mediante modelos posteriores, y esto se da funcionalmente mediante las consecuencias que refuerzan  estos procesos.

Si unimos lo que Peña y Kosslyn nos dicen, podemos decir que el sistema de valores de un niño comienza cuando  esquematiza cognitivamente los valores de sus padres o cuidadores. ¿Cómo podemos traducir esto desde una explicación de la conducta manifiesta? que el niño imita la acción de la autoridad paterna, esta conducta formara relaciones en su memoria, incluso lo que el mismo niño ve con sus ojos, en un primer momento, éste los realizara aun sin cuestionarlas, incluso el lenguaje que aparecerá posteriormente, afianzara lo aprendido con la conducta dando una “explicación o interpretación” de la acción misma, y si esto se forma como regla de conducta, y encima es premiada de manera afectiva o tangible, se cumplirá de cierta manera un reforzamiento positivo.

La conducta manifiesta en el niño ayuda a formar representaciones cognitivas (pensamientos-creencias) por ejemplo, si a un niño de tres años se le refuerza con algún premio físico o social la conducta de  no  botar basura en la calle, el niño no lo botara, sin cuestionar la indicación, y si además de eso el niño observa  a  los padres que tampoco botan papeles en la calle, quedara establecido en su conducta privada - entiéndase pensamiento o creencias, que no se debe botar papeles en la calle, el no sabrá por qué, solo lo hará, cumpliéndose así un reforzamiento positivo que hará que sus representaciones primarias de la realidad sea análoga con la imagen-conducta. Más tarde, puede aprender en la escuela, que no se debe ensuciar la calle, que hay que cuidar el sistema ecológico, etc., esos conocimientos posteriores reforzara verbalmente la continuación de esa conducta.

Para ponerlo en otro contexto ¿Qué ocurriría si se le dice al niño que no mienta, y sin embargo ve, que el padre y la madre mienten muy seguido? Estará expuesto a una relación verbal de connotación dicotómica, una doble información que hará que el niño se confunda entre lo que recibe como mensaje  verbal y lo que tiene que hacer, optando por lo más fácil, que es huir de la confusión haciendo menos esfuerzo y haciendo lo que mejor le convenga a él según las consecuencias.

Imaginemos a un padre que está en la sala de su casa: Suena el teléfono, y el hijo contesta y dice: “Papa, es para ti”- Y el padre contesta: “Dile que no estoy”. Luego de un rato ante una mentira del niño, el padre le dice: “¡No me mientas¡¡”. Otro ejemplo sería el caso que el niño camina por el mercado con su mamá, y se encuentran con la vecina que  a la madre no le agrada, pero como no puede dejar de hablarle le comenta a su hijo: -¡Ahí viene esa bruja ¡ Pero cuando la tiene cara a cara la madre dirá con una amplia sonrisa: ¡Hola vecinita como esta, gusto en verla, hasta luego¡. La escena es típica de lo que ocurre diariamente. Es más probable que el niño aprenda a tener conductas según las circunstancias y conveniencias, porque sabrá que cuando pueda- y de hecho en una sociedad como la nuestra se puede- hará lo que  pueda, no lo que deba.



LA CORRUPCION ( PRIMERA PARTE)

Para este pequeño ensayo, sabiendo que la mayoría de lectores prefieren las lecturas cortas, he visto por conveniente dividirlo en dos partes, así podremos hacer una pausa y procesar mejor lo leído.

Marx en su “El dieciocho de Brumario”: citando a Hegel dice: “todos los grandes hechos y personajes de la historia universal, aparecen como si dijéramos, dos veces”. Parece que en el Perú no solo aparece dos veces sino, este ciclo repetitivo es determinista. Sería algo así como el mito del eterno retorno. Para ser mas localistas, si leemos “Horas de Lucha” de Gonzales Prada (1908) encontraremos lo que a continuación escribo en relación con el periodismo de la época “ Los males causados por la falta de sinceridad y honradez resaltan en los diarios de Lima, casi todos son opiniones  ni fijas ni claras, defensores sucesivos del pro y del contra, apañadores de los odiosos negociadores fiscales, voceros de los bancos, empresas de ferrocarriles, compañía de vapores y sociedades en que imperan el agio y el monopolio” y en relación al Congreso pregunta, ¿ De qué nos sirve el Congreso? Sirven de prueba irrefutable para manifestar la incurable tontería de la muchedumbre, al dejarse dominar por una fracción de gentes maleables, a medio civilizar y hasta analfabetas, sin la más leve inclinación a lo bello ni a lo justo, con el solo instinto de husmear por qué lado vienen los honores y el dinero, o hablando sin mucha delicadeza, la ración de paja y grano”. ¿Prada se está refiriendo al  Perú del siglo XXI? ¡No¡ es el  Perú de los inicios del siglo XX. Ósea no todo tiempo pasado fue mejor.

Rizo Patrón (1988) citado por Salgado (1999) dice: “La crisis es vivida dramáticamente a todo nivel, en todo estrato, en todo orden de cosas, diariamente en el Perú, enfrentamos toda clase de corrupción, bajo la forma del robo, del soborno, del chantaje, del abuso de la autoridad y de la fuerza. Constatamos que la praxis nacional se ejerce por encima de toda ley, desde los estratos sociales superiores a los inferiores, incluyendo funcionarios y políticos. Sabemos que la noción del bien y del mal parece carecer de sentido, siendo las guías de acción, la utilidad, la conveniencia y el provecho personal. Todo esto no se necesita demostrarse, estas no son sino algunas de tantas manifestaciones de la crisis”.

La Investigación de la psicóloga  Salgado (1999) en Huánuco y Arequipa, encuentra lo siguiente en cuanto a la “caracterización moral del peruano” : “Ambas muestras han considerado que el peruano de hoy se caracteriza por no presentar sólidos principios morales y éticos, por tener intereses personales que buscan solo su bienestar, por no presentar intereses sociales que buscan el bien común, por presentar altos niveles de corrupción e inmoralidad, así como una “crisis de valores” caracterizados por la mediocridad, el conformismo y el arribismo”.

La corrupción aparece casi con la conquista española, pero si podemos llamar corrupción –y creo que si podemos- a la acción de Atahualpa de mandar asesinar a su hermano Huáscar en Quito, para quedarse con el imperio incaico, entonces debiéramos hablar de  corrupción incluso desde antes de la conquista. Tampoco se trata de culpar de todo al “trauma de la conquista” como dicen los psicoanalistas. Prefiero tratar el tema como algo epigenetico propio del  ser humano, lo que quiero decir es que somos seres corruptibles, nada perfectos, pero tampoco sería una explicación valida, es mejor tratar de encontrar los factores sociales que inician, mantienen y refuerzan o extinguen la corrupción desde sus orígenes formativos.

Cuando hablamos de corrupción en el Perú, es necesario tomar en cuenta el sistema de valores en que se mueve la sociedad peruana, es conocido que  la familia es formadora de valores, pero también la sociedad puede – y de hecho lo hace- formar o distorsionar los valores. Desde esta perspectiva el Estado como ente social tiene el rol importante en la lucha contra la corrupción, pero  ¿Que ha ocurrido en el Perú en los últimos siglos? gobiernos corruptos ha habido y muchos, el pueblo peruano ha tenido siempre cierta tolerancia hacia los gobernantes corruptos- ¿Podemos pensar por esta tolerancia, que el sentido de la corrupción va de la familia a la sociedad?-. Sea como sea, la corrupción es aceptada casi como normal cuando se dice respecto a un político  “Que robe pero que haga algo” frase terrible que indigna a quien la dice, y a quien la escucha.

Para efectos del presente ensayo diremos que la familia es la institución fundamental y originaria que forma a los componentes de la sociedad, pero la familia y los que la dirigen – en este caso los padres- también son influidos por los componentes sociales, cuando digo esto me refiero a lo económico, infraestructura, valores etc. Pero estas variables están ahí, y lo que mantiene lo que uno enseña a sus hijos es el reforzamiento social ¿Cómo? En ese juego funcional de premiar a los envarados y postergar a lo que no lo son, haciendo del merito al estudio y la honradez, solo para los tontos.

Hay un reforzamiento social de las verbalizaciones del tipo “Bueno, yo soy corrupto porque soy pobre, mi sociedad es pobre y es corrupta, yo no soy el culpable”, sería algo así como un determinismo social, los fenómenos o hechos que ocurren no vienen determinados para ser reforzados, es al contrario, son reforzados para que se repitan.


jueves, 24 de noviembre de 2011

LA CONDUCTA GOBERNADA POR REGLAS

La conducta  es una respuesta funcional a la relación de dos variables, el antecedente y la consecuencia, que la moldea y la mantiene de acuerdo a las contingencias  del contexto en donde se desarrolla, pero además de eso, puede ser mantenida por  reglas. Burrhus Frederic  Skinner el padre de la psicología conductista nos dice que las reglas son estímulos discriminativos que especifican contingencias conducta-consecuencia y que funcionan como antecedentes para la conducta operante.  Estudios posteriores (Hayes, Brownstein, Hass y Greenway, 1986) con personas a quienes se les cambiaron los programas de reforzamiento- para que se entienda, sometidas a otro tipo de ambiente y costumbre - seguían sujetas a reglas, lo que indica que estas personas son insensibles al cambio de contingencias y seguían pegados a sus reglas. La contingencia es la relación temporal que  existe en la presentación de un estimulo discriminativo o situación, su  respuesta y su reforzamiento, esta relación de contingencia dependen una de otra o son contiguas, y es dada por otras personas.  Así una persona con conductas sometida a reglas le será difícil discriminar estímulos.

Las reglas son una construcción social, originalmente empieza en casa, con las reglas que aprendemos de nuestros padres, por ejemplo obedecer a lo que le piden, llegar temprano a caso, arreglar el cuarto,  portarse bien etc., aunque en la interacción social aprendemos reglas sociales como respetar las reglas de transito, respetar las normas del colegio, respetar al policía, las leyes, las normas de convivencia vecinal etc.
Veamos cómo se forma una regla, cuando uno es niño aprende a obedecer a sus padres, y empieza a  discrimina la orden- es decir diferenciarlas de otras verbalizaciones del padre. Por ejemplo “tu cuarto debe estar limpio siempre”,  esta orden llega con una consecuencia que los padres le impondrán de acuerdo a la situación en que se dé. Una vez bien  entrenado el niño, en el hecho de que “su cuarto debe estar limpio siempre“, será un niño obediente que mas hará sus propias reglas imitando a las que recibió de sus padres, convirtiéndose en jóvenes  que discriminan las conductas propias y la de sus amigos, o los otros, dependiendo de las consencuencias, y tendera a generalizarlas a varias situaciones, será una auto instrucción verbal ante nuevas situaciones que tengan otras variables y se mantendrá firme en sus decisiones. Las reglas pueden ser tan fuertes que el niño o el adolescente podrá mantener su conducta aun demorando las recompensas, lo que devendría también que las reglas es una extensión temporal del presente al futuro (Skinner 1989). En último caso podríamos decir que las reglas son condicionamientos clásicos

El sentido común las llamara disciplina, autocontrol, incluso motivación.
Las reglas no son buenas ni malas Per se, el asunto radica en que una persona acostumbrada a reglas o sin ellas, así será su comportamiento en general. Por ejemplo si una persona se encuentra en situaciones nuevas con estímulos novedosos o adversivos según sea el caso, el que está acostumbrado a reglas le será muy difícil adecuarse a las mismas, y el que no está acostumbrado a las reglas se adecuara demasiado, tanto que puede verse afectado. En la práctica podemos ver a personas con conductas creativas, imaginativas, abiertas a los cambios, practicas cuando la situación lo requiera, pero manteniendo sus reglas- que son los menos-, y personas consideradas “cerradas de mente” sin conductas creativas que no aprovecharan las nuevas oportunidades.  Desde el punto de vista de que si, se afecta negativamente la conducta por las reglas, la respuesta también es variable. Por ejemplo las personas con reglas pueden ser muy cerradas al cambio manteniendo una  regla negativa por ejemplo “para tener éxito debo ser muy duro” porque así le enseñaron sus padres, probablemente tendrá el éxito esperado, pero  tendrá problemas en sus relaciones sociales, incluso de pareja, el problema es cuando no encuentre el éxito, se deprimirá porque sus reglas no lo podrá llevar a otras reglas de cambio. Desde otro punto de vista una persona que no tiene reglas claras, podrá caer en la influencia del ambiente con las consecuencias negativas que eso implica.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

PIERINA

Pierina fue una niña de nueve años, sometida constantemente a maltrato físico y psicológico por la persona que precisamente estaba naturalmente encargada de su cuidado – su madre- , la trágica historia y el  triste final de la niña Pierina me reafirma en mi tesis de que el amor maternal no es natural ni generalizado como muchas personas creen, sino también una construcción social, que llega a tener efecto en la medida que las relaciones funcionales de la palabra amor tengan efectividad en la vida de la madre.

¡ Que la madre era una psicópata¡  me dirán algunos, y yo les respondo que así como ella  hay miles,  tantas, como casos de maltrato infantil  se ve a diario y están ignorados por que la madre o el padre  no los mata,  y de la que Pierina es solo el símbolo trágico  y vergonzoso de una sociedad inerte y casi casi  enferma. Las investigaciones  del año pasado sobre homicidios en nuestro país, arrojan resultados sorprendentes, y es que la mayoría de asesinatos lo hacen personas cercanas a la víctima, el conyugue, el “amigo”, el vecino el padre o la madre.  Así que la posibilidad de que un extraño lo asesine a uno es  poca, más posibilidades hay que lo asesinen a uno una persona conocida y que para remate, confíes. La psicología de la persona común es muy propensa a caer  bajo  la influencia de factores estresantes, así que la línea que separa a una persona tranquila y  un potencial asesino es muy delgada. La persona que comete un asesinato no siempre es un psicópata, menos un enfermo mental. Es más seguro que esa persona agresiva, impulsiva y asesina este reforzada por la ineptitud social, por la licitación del golpe en la educación y en la forma de corregir, modo aceptado y cínicamente negado. ¿Que ganamos describiendo la psicopatología de una madre asesina, si la única forma de variar esa manifestación psicopatológica es manejando  las variables ambientales en donde se mueve esa madre asesina? Caemos en la cuenta muy a menudo que las conductas manifiestas son consecuencias de nuestras emociones, pero las emociones por sí solas no contesta el por qué esa madre mato a su hija. Las emociones son expresiones fisiológicas, pero no conectan con la acción. Tampoco  explica el hecho que la madre haya sido violada a los trece años. Lo que explica la conducta de esta asesina es el hecho de que su constante conducta agresiva contra un ser humano indefenso no ha sido castigada debidamente en su oportunidad, la visión de una sociedad que es indiferente a la violencia domestica refuerza sobremanera  los abusos de los padres, el modelo de una sociedad perversa que demora la justicia o no la da nunca, revierte en que no hay consecuencias adversivas a esa acción. Esto consiente en el pensamiento del agresor que está haciendo lo permitido- ojo – lo permitido. La explicación tendría que ver con tres variables en su conducta. El lugar donde se desarrolla la violencia- en este caso  la privacidad de su casa-  y el refuerzo que hace que esa conducta se repita- la indolencia social- la indiferencia, la falta de justicia o su tardanza. Sus eventos privados como emociones, pensamientos y creencias se alimentan día  a día de ese reforzamiento que licita la agresión, palabras como ¡Soy su madre, y la estoy corrigiendo¡ se escucha muchas veces. Las sentencias casi naturales de los jueces de darle la tenencia de los niños a la madre, sin tomar en cuenta los antecedentes de la misma ni el derecho del padre de tenerlos también, refuerzan también las ideas de la agresora. Creemos de esta manera que están más capacitadas naturalmente para hacerse cargo de ellos, la realidad – sin generalizar-  lo  desmiente cada dia.

Es necesario intervenir en la relación funcional que existe entre violencia familiar y reforzamiento social, la inacción y el desentendimiento de los organismos sociales es una forma también de reforzar tal violencia. Se hubiera evitado la muerte de la pequeña Pierina desde fuera  de su casa, en los órganos de justicia que hubieran funcionado más rápido y alejado a la pequeña de ese ambiente dañino, ¿Que hacia  Pierina en las manos de esa madre, si la tenencia la tenía la abuela materna? o por la intervención de algún vecino cerca que conocía del maltrato, pero nadie pudo defenderla. Descansa en paz Pierina, esa paz que no conociste en tus cortos nueve años de vida.

viernes, 18 de noviembre de 2011

¿Y QUE PODEMOS HACER CON ESTOS DATOS?

En mi artículo anterior expuse la investigación de  Pavés 2009 en donde nos muestra los resultados en relación del desarrollo del lenguaje y el nivel socioeconómico, en el concluye que, los niños de niveles socioeconómicos altos reducen significativamente sus procesos de simplificación fonológica y llegan a hablar más claro a edades más tempranas, esto ayudara para un aprendizaje escolar más rápido y eficiente en la lectura y escritura, en comparación con niños de niveles socioeconómicos bajos que tardan más en reducir tales procesos tendiendo a problemas en esos temas. Y esto debido a que los padres utilizan un lenguaje más estructurado en las relaciones verbales con sus hijos que le ayudaran a desarrollar  el léxico y la semántica, factores importantes para el desarrollo de la lectura y la escritura. ¿Pero qué hacer si se pertenece a familias de escasos recursos económicos? ¿Acaso los niños pobres estarán condenados por un determinismo económico a leer mal o a tardar en su aprendizaje de la escritura, o en el aprendizaje en general? ¡Por supuesto que no ¡

Una de las características de la investigación en psicológia, cualquiera que esta sea, es de proveer conocimientos mediante sus resultados, de una relación de  variables que  inician, mantienen, modifican  o extinguen el fenómeno o hecho investigado. En este sentido les da datos a los profesionales   o comunidad científica para realizar planes de acción, confeccionar e implementar políticas o acciones para mantener esos resultados o ayudar a los grupos en riesgo a mantener estándares de calidad de vida.

Sin la exposición de nuevas palabras, un niño no podrá desarrollar las  células del còrtex auditivo  para discriminar los sonidos ((Jensen 2000) en su defecto tardara mas en hacerlo con los problemas arriba mencionados, pero no se necesita ser  de nivel socioeconómico alto para hablar a los niños con palabras claras  desde edades tempranas, los padres deben de preocuparse en no reforzar los errores verbales de sus niños,  a veces los padres lo entienden como gracia que refuerzan con una sonrisa o repitiendo las palabras erróneas que repite sus hijos, o los llaman “mi amochito”,  o les hablan algo así como “que quele mi papachito”. Sin darse cuenta y al mimarlo los refuerzan en su error, teniendo el niño a repetir la palabra mal pronunciada.

Otra forma de ayudar al niño en su desarrollo del lenguaje es leerles desde los seis meses de nacido, no importa el tema que les lean, lo importante es mantener la relación entre su percepción auditiva y  el escuchar nuevas palabras. Los padres de familias pobres deben de corregir la mala pronunciación del habla de sus hijos, y no esperar  a los seis o cinco años para recién preocuparse en su vocabulario. Mas que todo es un problema de preocupación paterna, reforzamiento de la palabra bien pronunciada y extinción de la palabra errónea.

Prémielo si lo repite bien, ignórelo si sigue hablando las mismas palabras erróneas, (claro que pueda ser que aun no tenga la maduración fonológica para hacerlo) no lo regañe, diríjase a él con un vocabulario claro y de forma amorosa, con la evolución de sus órganos fonadores llegara a pronunciarlo de manera adecuada.


lunes, 14 de noviembre de 2011

NIVEL SOCIOECONOMICO Y DESARROLLO DEL LENGUAJE

El desarrollo del lenguaje en los niños sigue el curso natural de acuerdo a su edad, sin embargo se presentan dificultades en el proceso de  adquisición y expresión del mismo que si no son tratados a tiempo, pueden interferir con su buen desarrollo. Las personas o familiares  que están en casa con los niños, ya sean estos familiares o personal de servicios, deben cuidar de usar un lenguaje de acuerdo a la edad de crecimiento  del niño en casa.

Pero, siendo el lenguaje una función superior de nuestra especie, hay factores externos que ayudaran a que los niños adquieran un lenguaje más elaborado  por ejemplo, el factor socioeconómico en que viven y el  nivel de instrucción de los padres, así como el género. Pavés (2009)  concluye que, aunque los procesos de simplificación fonológica se reducen entre las edades de  tres y seis años, el nivel socioeconómico influye para que esta reducción sea más rápida, mostrando una diferencia entre niños de nivel medio bajo y nivel medio alto. Pero pasaremos a explicar que son los procesos de simplificación  fonológica.

Para empezar, la adquision del lenguaje y su fonología empieza desde el nacimiento y termina alrededor de los seis años, (Acosta, 1996) con los primeros gemidos y balbuceos empieza el camino a veces complicado de comunicarse, desde los primeros días hasta los 12 meses comienza la vocalización llamada también pre lingüística por ejemplo pa – na- ma  desde el año de edad hasta los 18 meses aparecen los segmentos de vocalización que se acercan a lo que es una palabra, desde el año y medio hasta los cuatro años el repertorio de palabras se extiende, en esta etapa es donde aparecen los procesos de simplificación fonología  que son procesos en donde el niño transforma la palabra del adulto y la simplifica por ejemplo cuando dice “bobo” por globo y  “fafa” por jirafa. Estos procesos tiene tres aspectos a). los procesos que afectan la estructura de la palabra por ejemplo cuando el niño dice “camelo” por caramelo. b). Los procesos asimilatorios por ejemplo cuando el niño dice “mame por dame y c). Los procesos sustitutorios por ejemplo cuando el niño dice “tasa” por casa. Estos procesos son normales y corresponde al estadio de dominio de su habilidad articulatoria. El desarrollo fonológico implica una reducción paulatina de estos procesos digamos fallidos, sin embargo, es en esta etapa en donde el niño debe tener la orientación y dirección lingüística de los padres y educadores para que no se estanque en esos procesos, y su lenguaje no se parezca al de los niños más pequeños, afectando su expresión e inteligibilidad del habla, lo que también  puede ser llamado un trastorno de tipo  fonológico.

La investigación se basa en el enfoque de que aparte de la edad, la variable socioeconómica influye para un mejor desarrollo semántico y léxico en los niños, en donde los padres se comunican con sus niños usando frases más elaboradas y estructuradas que ayudaran al niño a tener un vocabulario más productivo. Se pudo comprobar en la investigación que los niños de nivel medio alto reducen significativamente los procesos fonológicos en su habla a los cinco años, y los niños de nivel medio bajo de la misma edad,  aun presentaban dichos procesos.

Por otra parte el género del niño, otra variable de la investigación,  es un dato interesante a tomar en cuenta, puesto que aunque el sexo no es determinante para el normal desarrollo del lenguaje, en la práctica se puede ver que las niñas tienen un mejor desenvolvimiento en el habla que los niños, así, se puede  observar que muchas niñas de tres años, hablan con mejor semántica y léxico  que niños de la misma edad, no obstante, la investigación comentada no encontró diferencias al respecto, sin embargo en lo que respecta a la aparición de los problemas del lenguaje así si, los niños tienen prevalencia más que las niñas.

FABLA SALVAJE

  Y para cerrar esta serie de artículos que trató de síndromes psicológicos étnicos o, si se quiere llamar, de psicología comunitaria, lo ...